Opinión

19 Feb 2019
Opinión | Por: Mario Hernández Villatoro

Espero que hagas historia, Nayib

Septiembre 2018. Mi predicción es la segunda vuelta entre Nayib y Carlos. Enero 2019. Mi pronóstico lo ratifico con mayor ahínco. “En la segunda vuelta gana Nayib”; “el apoyo está dividido”; “Nayib tiene mayoría pero Carlos también tiene mucho apoyo”; “Hugo quedará relegado al tercer lugar pero robará suficientes votos para no permitir que Nayib gane en primera vuelta”. Y esas eran mis opiniones.

Sorpresa incontestable. Indiscutible victoria lograda el tres de febrero. Ante esa contundencia, no me queda más que felicitarte y aplaudirte por tan abrumador triunfo.

No voté por ti. Tuve muchas razones que me impedían brindarte mi confianza: La incoherencia en la supuesta aversión que mostraste hacia los partidos tradicionales. El egocentrismo que te ha caracterizado. El obsesivo deseo de captar siempre la atención. La intolerancia hacia las críticas. El rol clásico de víctima en todo lo que haga y deje de hacer la institucionalidad. Los constantes exabruptos hacia las instituciones contraloras por motivos intrascendentes. La falta de apertura hacia los medios de comunicación independientes o adversos a tus intereses. La poca importancia de participar en presentaciones o debates públicos. Las personas de dudosa honorabilidad que rodean tu partido. La ocultación de los donantes y financistas de tu campaña presidencial. La nula transparencia en los acuerdos alcanzados con el partido que te postuló. La información sobre ciertos negocios sospechosos durante tu gestión como alcalde de San Salvador. El temor de generar constantes berrinches cuando existan desacuerdos con tu gabinete y otros funcionarios, o mejor dicho, cuando no hagan lo que les exijas.

Esas son mis razones. Pero respeto la decisión de mis familiares, amigos, conocidos y en general, de los 1 millón 434,856 electores que te prestaron su voto. Encontraron en tu persona una esperanza, un refugio, un salvavidas o un menos peor. El cúmulo de esas y otras razones te dota de contundencia, y legitimidad.

A pesar del apoyo mayoritario, también tienes anticuerpos. Unos por interés personal y la mayoría por racionalidad, independencia de pensamiento y sensatez. En lo personal, aplaudo tu triunfo, pero estaré pendiente de las acciones y decisiones que tomes como presidente.

En tus manos estará una parte fundamental del poder, pero que no es absoluto. Tendrás entes independientes del órgano que presidirás: el órgano legislativo, judicial y demás instituciones contraloras que trabajan paralelamente para garantizar el efectivo funcionamiento del Estado de Derecho. La obligación de velar por la armonía social, la paz y la tranquilidad del país, implica una profunda apertura, diálogo, consenso y respeto a esas instituciones.

Te espera la titánica tarea de administrar un país con problemas en todas las áreas: violencia desbordada, crisis económica, escasa inversión nacional y extranjera, deplorable calidad educativa, nefasto sistema de salud y un largo etcétera. Allí radica la importancia de seleccionar a personas talentosas, profesionales, preparadas, honestas, transparentes, con admirable trayectoria y con vocación de servicio, para liderar las diferentes carteras y dependencias del ejecutivo.

La supuesta historia que hiciste, esa incontestable destrucción del bipartidismo, es solo una estadística más de los procesos de transición que ha vivido nuestro país. Hace diez años, también, se marcó una etapa al elegir al primer presidente de un partido de izquierda. Dentro de diez años habrá otro suceso, y así nos seguiremos llenando de historias superfluas. “Hagamos historia”. Sí, suena bonito. Pero, no solo heredemos historia en las formas, sino también en la sustancia.

Serás juramentado y prometerás subordinación a la Constitución y a las leyes del país. A nada ni nadie más. La ciudadanía y las instituciones vigilarán que tu trabajo no sea un progreso de la versión 2.0 del club de los mismos de siempre con diferente pantone.

No voté por ti. No tuviste plenamente mi confianza. Pero, por el bien del país, porque nos conviene a todos los salvadoreños, porque todos vamos en el mismo barco, te deseo éxitos en tu mandato.

29 Mar 2019
Mercurio retrógrado
Opinión | Por: Verónica Ruiz

Mercurio retrógrado

28 Mar 2019
Mil gracias (noviembre 2015 – marzo 2019)
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Mil gracias (noviembre 2015 – marzo 2019)

15 Mar 2019
Segunda oportunidad anual
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Segunda oportunidad anual

4 Mar 2019
Frases JMJ 2019 para la juventud
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Frases JMJ 2019 para la juventud