Política

11 Jul 2014
Política | Por: Roberto Alfaro

Un peculiar salón de clases

“El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan”. – Arnold Toynbee.

Como todo joven, o adulto joven, hemos pasado por un salón de clases. Algunos en la vieja escuela, otros, como yo, en la escuela de la GeneraciónY; y otros, sin duda, aún se encuentran en un tan añorado salón de clases. Si ya recordaron esos hermosos tiempos, juguemos con nuestra imaginación.

Un salón de clases es un lugar perfecto para encontrar los famosos estereotipos, muchos de estos impuestos desde pequeños, otros desarrollados en la edad media y, unos pocos, autoimpuestos. Así tenemos a los populares, a los inteligentes, a los “niños de papi”, a los matones, y a los buenos para nada. Entonces, imaginemos un salón de clases salvadoreño con 84 fabulosos estudiantes.

Al inicio de año todos los alumnos se presentan impecables, bien bañados, peinados y perfumados. Más de alguno se saldrá de este estereotipo, sin embargo, será la mayoría los que tratarán de dar su mejor imagen. Luego, se da paso a la elección del presidente de grado y su famosa junta directiva. Como siempre, o en la mayoría de los casos, ya existen pequeños grupos de dominio que terminan influyendo en la elección: alguien apto e inteligente con capacidad de aportar al grado (el nerd), o un oportunista que se valga de su puesto para encubrir los famosos desórdenes antes de salir al recreo.

Y así pasa el año escolar. Día a día se ven a los estudiantes menos arreglados, algunos siempre impecables. Se da un desorden, uno de esos donde, incluso, llega el director. Una alumna, quizá la más popular del grado, dice lo que pasó, pero no presenta pruebas. Termina siendo marginada por más de la mitad de grado. En este punto del año escolar, quienes antes eran amigos, hoy son solo conocidos; razones desconocidas convirtieron a estos amigos de infancia en celosos compañeros. Una de las partes se alía con los matones y hoy son mayoría.

Por si fuera poco, un alumno fue descubierto pegándole a una señorita. ¡Vaya calamidad! Que lo expulsan del colegio, pero semanas después regresa exigiéndole al director que le reponga sus notas. El alumno logra pasar el trimestre como si nada. El salón es un caos.

Finalmente, todos los alumnos deben trabajar por que les aprueben un millonario bono que podrían utilizar en comprar nuevos pupitres, mejorar las paredes, el piso, las cortinas, incluso poner aire acondicionado. Sin embargo, aún no se ponen de acuerdo. El bono se les aleja cada vez más de las manos, pero a ellos no les importa. Siguen charlando sobre la mortalidad del cangrejo, sobre el partido de fútbol del recreo, sobre todo pero sobre nada.

¿Cómo termina la historia? Aún no lo sabemos, el año escolar aún no termina. Sin embargo, los últimos meses son decisivos. Muchos pueden reivindicarse, los matones podrían trabajar de la mano con los expopulares, los marginados, los golpeadores y los buenos para nada. Todos como un solo equipo para lograr una sola meta: pasar de grado con excelentes notas.

Podría apostar que a estas alturas del juego ya sabes el nombre de los 84 estudiantes. A tu criterio, ¿están listos para graduarse y pasar de grado? Esta es la pregunta del millón. El salvadoreño tiene un deber importante en las siguientes elecciones: premiar y pasar de grado a aquel estudiante que cumplió con sus deberes y tuvo una conducta intachable y, por el contrario, castigar a quienes solo hicieron desorden y jugaron el típico papel de parásito. ¿O es que el pueblo salvadoreño tiene el pudor de soportar nuevamente a un salón de clases como este? Tú decides.

  • Andrés

    Tiene una redacción atractiva pero poco contenido. La columna se resume en un llamado a los diputados a renovar apropiadamente su quehacer de legisladores y otro a los salvadoreños a evaluar y decidir sobre la nueva asamblea. Bastaba un par de oraciones para decirlo.

    • Alexander Rodríguez

      Gracias Andrés. La redacción es una comparación hasta cierto punto irónica y lúdica, para que el lector entienda de quienes estamos hablando. No es una columna informativa, pero gracias por tu comentario.

      Saludos,

3 Mar 2017
El Salvador: “Si nos dormimos, los de arriba se despiertan”
Política | Por: Mateo Villaherrera

El Salvador: “Si nos dormimos, los de arriba se despiertan”

27 Feb 2017
No es la polarización, es desatender la política
Política | Por: Juan Carlos Méndez

No es la polarización, es desatender la política

30 Ene 2017
¿Será posible un diálogo con pandillas?
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿Será posible un diálogo con pandillas?

29 Nov 2016
Educación barata
Política | Por: Juan Carlos Méndez

Educación barata