Política

8 Jun 2015
Política | Por: Carlos Gutiérrez Argüello

¡Se buscan administradores!

El salvadoreño desea ver un progreso tangible, donde el Estado rinda cuentas al ciudadano y no con un discurso, porque al final las palabras se las lleva el viento.

La política y la religión son temas que deben tratarse por separado. Aun así, he dispuesto incluir un escrito de Mateo, como una introducción al presente texto. Él escribió la parábola de los talentos donde a cada persona se le brinda un número de éstos, conforme a su capacidad. A uno se le dio cinco talentos, fue y negoció con ellos, para recibir cinco más. De igual forma, el que había recibido dos, obtuvo otros dos; sin embargo, el individuo que recibió uno, cavó en la tierra y lo escondió. Cuando su jefe regresó, felicitó a los primeros dos y al último lo reprendiendo, despojándolo de su talento.

En este caso, Mateo usa la parábola para explicar cómo son distribuidos los dones del Espíritu Santo; también puede ser aplicado a un tema de responsabilidad y calidad administrativa. En este caso, me preguntaba ¿cuál será la capacidad administrativa de nuestros políticos? Dentro de esta arena, hay muchos problemas; no obstante, el  más importante de todos es una crisis de gestión.

Si los partidos políticos, al igual que las instancias gubernamentales tuvieran sistemas efectivos, liderazgo y transparencia, muchas de las situaciones sociales y económicas pudieran ser fácilmente solucionadas.

Toda buena gestión inicia por tener un personal capacitado. El Salvador está cansado de políticos que dan largos discursos o que inflan el pecho, ondeando la bandera de su partido. El país necesita con urgencia políticos capaces de tener una administración efectiva, con el objeto de liderar en buenos tiempos o de crisis. Estas personas deberán apoyar al desarrollo de país, ayudando a la generación de nuevas empresas, sistemas más eficientes y buscando la sostenibilidad del aparataje estatal, independientemente de sus colores.

La ciudad de Medellín, Colombia, es un referente latinoamericano en temas de prevención de violencia, actualmente tiene una población estimada de 2.5 millones. Tristemente la razón de su desarrollo no fue por un tema de visión, se debió a la unificación de varios sectores y fuerzas políticas para detener la ola de 50 homicidios diarios. ¿Necesitamos llegar a este punto?

El término administración es más que una palabra, es toda una ciencia, siendo su principal meta, la toma de decisiones adecuadas, con una cantidad limitada de recursos, con el propósito de ser convertidas en acciones medibles y con un impacto real.

Muchos de los grandes problemas de nuestra nación, se deben a la toma de decisiones inadecuadas que sirven a intereses particulares, con fines de campaña y no al beneficio del ciudadano. Este tipo de actuar es una droga que duerme momentáneamente el pesar del pueblo salvadoreño, sólo para ver resurgir el problema con una dosis de veneno agregado.

Un pesar que sufren todas las personas e identidades relacionadas a la gestión pública son los cuellos de botella dentro el esquema administrativo.  Estos son evidentes al momento de realizar trámites de exportación, temas de gobierno local y especialmente al crear asocio público-privado. Un buen ejemplo es el Puerto de la Unión, a lo que muchos le llaman un “gigante dormido” para el desarrollo del país.

Recientemente el periódico estadounidense, Wall Street Journal, público que la Corporación Retos del Milenio ha invertido en el país más de 700 millones de dólares. Lo más seguro que tuvieron obras, algunas mejoras y acciones comunitarias; sin embargo, no se han visto cambios sustanciales. El salvadoreño desea ver un progreso tangible, donde el Estado rinda cuentas al ciudadano y no con un discurso, porque al final las palabras se las lleva el viento.

La Constitución de El Salvador establece que la PERSONA es lo más valioso para el Estado, donde sus ciudadanos son el activo más preciado de la nación y el factor más importante para su desarrollo.

22 Ago 2018
Una confesión que no extraña a nadie
Política | Por: Karen López

Una confesión que no extraña a nadie

5 Jul 2018
El Maniqueísmo Político
Política | Por: Juan Carlos Menjívar

El Maniqueísmo Político

29 Jun 2018
¿Y qué corona tiene Nuevas Ideas?
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿Y qué corona tiene Nuevas Ideas?

4 Jun 2018
Noveno año de Gobierno del FMLN
Política | Por: Mario Hernández Villatoro

Noveno año de Gobierno del FMLN