Política

10 Oct 2013
Política | Por: Gerardo Torres

Lecciones de Silvio Berlusconi

Silvio Berlusconi está dispuesto a hundir a Italia en un caos político con tal de no ir a prisión.  Es evidente que  a Berlusconi solo le importa Berlusconi; los demás son prescindibles.

Il Cavaliere, apodo de Berlusconi, ha intentando desestabilizar el gobierno del primer ministro Enrico Letta. ¿Por qué? Simple, no quiere perder su puesto en el Senado porque sabe que esto equivale a ir a prisión. En Italia, al igual que en El Salvador, los cargos públicos protegen a muchos delincuentes de ir a prisión…

Ahora bien, el plan de Il Cavaliere falló. Angelo Afano, considerado el hombre de confianza de Berlusconi, se negó a seguir las ordenes de su “jefe”.  Recordemos que en Italia hay un gobierno de coalición porque ningún partido logró alcanzar la mayoría de votos. El Pueblo de la Libertad, partido que lidera Berlusconi, ha aportado 5 ministros al gobierno de coalición, entre estos se encuentra Afano.

Il Cavaliere pidió a sus 5 ministros que abandonaran el gobierno porque vio que su cargo en el Senado corría peligro. Afano no aceptó la orden de su líder y pidió a los ministros que apoyaran al gobierno de Letta. Esto puede parecer un detalle insignificante pero no lo es. Nadie le había plantado cara a Berlusconi de esta forma. Parece que la sensatez se hizo presente entre los políticos italianos.

La rebeldía de sus más cercanos empieza a anunciar el comienzo del fin de Il Cavaliere. Italia está harto de él; no soportan que ponga en riesgo la institucionalidad del país con tal de salvarse. Las consecuencias de la desintegración del gobierno y de la convocatoria de nuevas elecciones habría traído consecuencias nefastas al país.

Italia no puede seguir permitiendo que un hombre poderoso sea capaz de derribar a un gobierno. Deben abandonar el caudillismo y convertirse en un país de instituciones fuertes.

Cambiando de región geográfica y de personaje, en Centroamérica tenemos un caso muy parecido al de Silvio Berlusconi. Sucedió en Nicaragua y su protagonista es Arnoldo Alemán. El expresidente hizo una alianza con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, partido de Daniel Ortega, lo cual hizo que pasará a un arresto domiciliario, a pesar de todos los delitos que se le imputan.

Alemán fue capaz de entregar el país a los sandinistas con tal de no pasar encerrado más tiempo. Este hombre se burló de los nicaragüenses y les demostró la debilidad de sus Instituciones.

La historia nos demuestra que a Silvio Berlusconi y a Arnoldo Alemán no les interesa nadie más que ellos mismos. Son personas sin ideales, capaces de pactar con quién sea y cuándo sea con tal de salir beneficiados del acuerdo. Son “líderes” que han traicionado la confianza y la ilusión de sus pueblos.

Creo que en El Salvador nos vendrá bien analizar ambos casos y hacernos las siguientes preguntas: ¿Puede un hombre poderoso desestabilizar a El Salvador? ¿Somos un país de Instituciones o de caudillos? ¿Protegen los cargos públicos a delincuentes? ¿Es factible el arresto de un expresidente?

Aún no me explico por qué los italianos le han perdonado tanto a Berlusconi y permiten que aún siga en la vida pública. Supongo que en El Salvador, en cierta forma pasa lo mismo, le hemos perdonado muchas cosas a nuestros políticos y no entiendo el porqué. Tal vez sea porque creemos que estos hombres representan el mal menor, nos hemos engañado pensando que no pueden haber buenos políticos y nos hemos conformado con los peores.

29 Nov 2016
Educación barata
Política | Por: Juan Carlos Méndez

Educación barata

14 Oct 2016
65 años de integración regional centroamericana
Política | Por: Fernando Colocho

65 años de integración regional centroamericana

25 Ago 2016
Elecciones internas en ARENA
Política | Por: Juan Carlos Méndez

Elecciones internas en ARENA

18 Ago 2016
¿Quién debe liderar ARENA?
Política | Por: Kevin Sánchez

¿Quién debe liderar ARENA?