Política

26 Ene 2012
Política | Por: Mauricio González

La masacre de 1932, un evento ignorado

Han pasado 80 años del evento, que posterior a las luchas coloniales, ha sido la mayor masacre cometida hacia la población indígena en territorio salvadoreño. Este asesinato colectivo tuvo sus orígenes en los conflictos raciales propios de la sociedad de inicios del S.XX, y que su caldo de cultivo venía gestándose desde siglos atrás (La Rebelión Campesina de 1932 en El Salvador, Héctor Pérez Brignoli). Además, el Ejército Salvadoreño, comandado por el general Maximiliano Hernández Martínez, se encontraba –y se encuentra- bajo el área de influencia política de Estados Unidos, país que le había declarado la guerra ideológica al comunismo, ideología que empezaba a tener pequeños brotes en varios países de América Latina, donde El Salvador no era la excepción. Inicialmente fueron pequeños grupos indígenas los que le dieron cabida a ese pensamiento, desde luego, adaptándolo a su idiosincrasia y generando su propia línea de pensamiento que integraba elementos comunistas a su cotidianidad, como por ejemplo la adopción de acciones revolucionarias para no ver perdidos sus latifundios, un bien ancestral que se mantenía por generaciones. Esto se vio reflejado en diferentes revueltas violentas que los indígenas impulsaron el 22 de enero de 1932, exigiéndole al Gobierno la tan esperada reforma agraria que siempre se les había negado y que al contrario se le había entregado vastas extensiones de tierra a los terratenientes y sus familias de origen criollo o español (El Salvador 1932, Los Sucesos Políticos, Erik Ching).

Estos acontecimientos generaron muchas tensiones con el gobierno militar de la época, y su culminación fue la masacre de 1932, donde varias poblaciones indígenas del occidente del país fueron afectadas, incluyendo a Nahuizalco, Ateos, Izalco y Juayúa. Los indígenas lucharon con machetes y corvos, mientras que el ejército con fusiles. En la actualidad no existe un número exacto de víctimas mortales, algunos historiadores como López Vallecillos señala que 40,000 personas fueron asesinadas, Jorge Schlesinger afirma que fueron 25,000,  lo cierto es que gran parte de nuestra herencia indígena que data de miles de años A.C fue reducida, y con ello sus tradiciones, lengua, cultura, etc.

Ochenta años después del trágico evento, varios de los medios de comunicación salvadoreños hacen caso omiso de tan relevante hecho histórico que marcó la historia reciente de El Salvador. La conmemoración de las victimas pasó desapercibida por televisión, radio, periódicos, solo algunos medios de comunicación recordaron la masacre. Lo más preocupante, si ese es la palabra más adecuada, es que medios de comunicación internacionales como Telesur y Correo del Orinoco recordaron esta fecha de trascendencia histórica, en detrimento de los medios nacionales. Esto es una verdadera traición a la historia y al pueblo indígena, que después de todo fue el primero en asentarse en este territorio que hoy llamamos El Salvador.

A casi un centenario de la masacre, el salvadoreño promedio ignora este acontecimiento, sin saber que en mayor o menor medida corre por nuestro cuerpo sangre indígena. A lo largo de muchos siglos los indígenas han sido marginados, es tiempo de reconocer su gran legado histórico, arquitectónico, culinario y literario para que las próximas generaciones conozcan los orígenes de este territorio, llamado El Salvador.

 

*Jefe de Producto de MedioLleno

12 Abr 2017
Ya huele a elecciones
Política | Por: Juan Carlos Méndez

Ya huele a elecciones

3 Mar 2017
El Salvador: “Si nos dormimos, los de arriba se despiertan”
Política | Por: Mateo Villaherrera

El Salvador: “Si nos dormimos, los de arriba se despiertan”

27 Feb 2017
No es la polarización, es desatender la política
Política | Por: Juan Carlos Méndez

No es la polarización, es desatender la política

30 Ene 2017
¿Será posible un diálogo con pandillas?
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿Será posible un diálogo con pandillas?