Política

11 Oct 2013
Política | Por: Luis Trejo

Inversiones millonarias para las cárceles

Los grupos parlamentarios de la Asamblea Legislativa aprobaron en su última sesión plenaria un préstamo por 71 millones de dólares y un desembolso del gobierno por 9 millones para reformar el sistema penitenciario del país. Según datos de los legisladores, se trata de una inversión destinada para financiar 2 mil brazaletes que monitorearán a igual número de reos en fase de confianza. Además, se ampliarán dos recintos penitenciarios y la construcción de uno, así como la ampliación de los penales de Izalco y la creación de uno más en Morazán.

De acuerdo con el último informe sobre Seguridad Ciudadana en las Américas, publicado por la Organización de Estados Americanos (OEA), El Salvador es el país con mayor hacinamiento carcelario de la región latina. Según la investigación, hasta el 2012 en el país había más de 27 mil reos en un recinto con capacidad para 8 mil personas. En otras palabras, la sobrepoblación de reos se ha dado en más del 300 por ciento, lo que se convierte en precariedad, lugares inhabitables y carencias que impiden la función rehabilitadora que deben cumplir los centros penales.

Es probable que este hacinamiento sea una especie de cobro para los privados de libertad, quienes, en buena parte, son responsables de la inseguridad y los altos índices de violencia que suscita el país. De ahí que vale preguntarse ¿por qué la mayoría de encarcelados, siendo asesinos, criminales y desestabilizadores de una sociedad, reciben indirectamente inversiones millonarias para sus lugares de “reposo”? No digo que sea una medida injusta el mejoramiento de las cárceles o que los privados de libertad no tengan derecho a una segunda oportunidad o darles el derecho de la duda. Pero sí estoy en contra de invertir millonarias cantidades en personas de la sociedad que tanto mal han hecho y que muchos no demuestran signos de querer cambiar a un estilo de vida diferente.

En estos momentos de déficit comercial, donde El Salvador enfrenta, según analistas, un período difícil en sus finanzas, es cuestionable que los legisladores autoricen préstamos como estos y no lo hagan con áreas tan prioritarias como la educación y la salud. Además, la aplicación de un brazalete implica contar con un equipo tecnológico de calidad y vanguardia, algo de lo que carece mucho nuestro país. En otras palabras, nadie puede ser capaz de garantizar que la implementación de dichos brazaletes no vaya a dejar saldos de prófugos o desaparición de reos.

Por lo tanto, el llamado es a que nos mostremos alerta y escépticos ante la pronta implementación de estas nuevas medidas en los centros penales. No es para atemorizar, sino para demandar al gobierno y a las autoridades que la sociedad salvadoreña vive en una constante amenaza y que es deber de todos contribuir a mejorar nuestras condiciones de seguridad. Así como se aprueban préstamos para mejorar las prisiones, también tenemos derecho a que se aprueben fondos destinados a mejorar la educación, la salud y la situación de todos los habitantes de El Salvador. 

3 Mar 2017
El Salvador: “Si nos dormimos, los de arriba se despiertan”
Política | Por: Mateo Villaherrera

El Salvador: “Si nos dormimos, los de arriba se despiertan”

27 Feb 2017
No es la polarización, es desatender la política
Política | Por: Juan Carlos Méndez

No es la polarización, es desatender la política

30 Ene 2017
¿Será posible un diálogo con pandillas?
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿Será posible un diálogo con pandillas?

29 Nov 2016
Educación barata
Política | Por: Juan Carlos Méndez

Educación barata