Política

16 Feb 2018
Política | Por: Juan Carlos Menjívar

El orgullo del militante

Una persona alejada del fervor partidario simplemente no puede entender cómo un grupo tan grande de personas puede confiar de una manera tan ciega y segura en un partido político. Pero, esto es entendible si analizamos el concepto de orgullo partidario.

Un partido político no sería nada sin su leal base, es aquí de dónde proviene la confianza en la seguridad de mantenerse en el ámbito político del país. Cada partido nuevo que ingresa a la esfera política debe asegurarse de mantener al menos una base suficiente para subsistir luego de las elecciones, sabiendo que de no contar con los votos necesarios serán eliminados de las opciones políticas. El PDC y PCN, en su momento, tuvieron que luchas por mantener esa base; pero, ahora cómo puede un partido político conseguir esa base es la pregunta del millón.

Utilicemos la realidad nacional para profundizar la respuesta: el FMLN consiguió sus bases a partir de la unión de diferentes movimientos de tintes de izquierda dentro de la guerra civil. Al concluir la guerra, consiguió el monopolio de la ideología y por lo mismo todo aquel que participó en la guerra defendiendo ese lado no tuvo más opción que abrazar al FMLN como su verdadera razón de lucha.

Por otra parte, ARENA también se aprovechó de la inquietud e inseguridad que la guerra había provocado en el pensamiento salvadoreño, y utilizando el carisma de un líder, un tanto extremista, comenzó a ganar la confianza de una descontenta población por los gobiernos del PDC y el poder de la Fuerza Armada. Si bien es cierto, perdió la primera elección en la que participó; luego, afianzó todo su poderío durante 20 años de gobierno.

Ahora, el perpetuarse en el ámbito político nacional durante tanto tiempo es un logro digno de ser mencionado. Pero, no por sus líderes; sino, por haber creado un orgullo partidario tan fuerte y es que, aunque no les guste aceptar, a los militantes de estos partidos los une un sentimiento de orgullo fuerte por profesar la misma ideología que sus líderes dentro del partido. Y esto puede ser constatado no sólo socialmente, sino también constitucionalmente, ya que es la misma Constitución la que explica el orgullo del militante “Art. 125.-  Los Diputados representan al pueblo entero y no están ligados por ningún mandato imperativo”. Es decir, la población no vota porque el candidato piense como él, vota porque él piensa como el candidato. De ahí nace el sentimiento de superioridad y orgullo por profesar un pensamiento similar.

Entender por completo al militante no es sencillo ¿cómo pueden ignorar tan fácilmente aspectos negativos internos? Por ejemplo, militantes de ARENA al ser cuestionado por cualquier situación durante esos 20 años, sólo hablan someramente de los problemas y se escudan en decir que ahora estamos peor, como si eso justificara algo. Los mismos argumentos pueden encontrarse del otro bando, el argumento sigue siendo utilizado.  Esto es un modo de ver las cosas que alguien que no profesa tal orgullo no le encuentra lógica y es aquí donde nace la brecha para nuevas políticas

¿Por qué el PDC y PCN no han vuelto a ser lo que fueron? Porque no han buscado nuevos militantes, no se han vendido como la opción diferente y lo nuevo, no han atacado la brecha de personas “apolíticas”; sino que, buscan darle más músculo a lo que ellos ya tienen y lo que representaron, táctica completamente errónea que los ha dejado como simples partidos de relleno.

Es aquí donde también podemos tomar de ejemplo el nuevo movimiento “Nuevas Ideas” (el partido político que no es partido político, pero sabemos que será partido político). En el tecnicismo de las palabras no podríamos considerar que tiene militantes, al no ser un partido, obviamente, pero la excepción es la regla general y las golondrinas empiezan a hacer verano. La figura mesiánica, que fervientemente siguen, ha atacado la brecha que necesitaba ser atacada, todo ese grupo social  que no se consideraba militante de ningún partido y su orgullo era decirlo; ahora mantendrán el orgullo, pero por profesar una ideología diferente, no serán ni A ni B, sino que C. Y aunque, se escuden en “nuevas ideas” la política no cambia y los medios tampoco. Los mítines no son diferentes por ser celestes.

Lo más importante dentro de todo partido, movimiento, unión, asociación o como quieran llamarle es que las personas que te siguen puedan jactarse de hacerlo. Ver a otra persona y pensar ¿cómo puede no seguir  al mismo candidato?

5 Jul 2018
El Maniqueísmo Político
Política | Por: Juan Carlos Menjívar

El Maniqueísmo Político

29 Jun 2018
¿Y qué corona tiene Nuevas Ideas?
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿Y qué corona tiene Nuevas Ideas?

4 Jun 2018
Noveno año de Gobierno del FMLN
Política | Por: Mario Hernández Villatoro

Noveno año de Gobierno del FMLN

30 May 2018
Muchos problemas, muchas oportunidades
Política | Por: Erick Hernández

Muchos problemas, muchas oportunidades