Política

20 Oct 2015
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿A qué le temen?

No podemos imaginar una política en educación o salud con objetivos a largo plazo, cuando primero tienes a diputados que llegan a llenar sus bolsas de dinero. 

El país tiene muchas cosas que resolver, pero no podremos avanzar sino limpiamos las instituciones públicas, o sea, ministerios públicos, partidos políticos, órganos del Estado, deben ser limpiados, sino seguirán llegando personas distintas a ocupar los mismos lugares, a mezclarse con los viciosos que ya existen allí dentro: corrupción, falta de transparencia y no rendición de cuentas, cero austeridad, y así.

La demanda de la población es grande. Hay muchas cosas que resolver, y entre buscar que es lo primero, o decidir entre lo urgente y lo importante, los partidos políticos y simpatizantes pierden el tiempo en ataques personales, de viejas riñas que traen del pasado, y es así como se pospone la agenda para planificar el desarrollo. La educación, la salud, el trabajo, son tema prioritarios y debería estarse hablando de esto, no así de la demanda de no sé quién, del centro de troles de tal político, o de aquel resentido que juega a hacerse notar atacando a cualquier activista o político en específico.

Si nos vamos a ver primero lo primero, se trata de ponerles límites a los partidos políticos. Muchas de las elecciones de los funcionarios más importantes del Estado la hacen las cúpulas de los partidos políticos, y son estos principalmente que en las encuestan podemos notar el repudio de la ciudadanía, pues no son ni pragmáticos ni filosóficos, únicamente se dejan llevar por el costo de oportunidad electoral. Dos cosas hay acá pendientes: las enmiendas a la Ley de Partidos Políticos que ordenó la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en 2014 para dar a conocer el nombre de los financistas de los diferentes partidos políticos, y que se despartidice la elección de los funcionarios de segundo grado. Estas dos acciones ayudarían a neutralizar el efecto de la partidocracia, pues sacaríamos del mapa a quienes intentan hacer la política a su gusto y no al gusto de la población.

Mientras unos pocos controlen las decisiones políticas, las instituciones no podrán funcionar correctamente. La creación de una Comisión contra la impunidad, una CICI como la que hay en Guatemala, sería una gran apuesta. Esta investigaría de oficio casos en los que los delitos quedan impunes, o sea, sin resolución de la Corte, dejando así espacio a que los delitos prescriban. Para apoyar esto, debemos buscar que las leyes tengan efecto retroactivo, es decir, que se pueda investigar y enjuiciar delitos en los cuales el período para enjuiciar haya vencido o prescrito. Por otro lado, buscar que delitos de corrupción como enriquecimiento ilícito, agrupaciones ilícitas, lavado de dinero no prescriban, es decir, no caduquen en tiempo. Esto nos llevaría a reformas en el artículo 21 de la Constitución y los artículos 32, 33 y 34 del Código Procesal Penal.

No podemos imaginar una política en educación o salud con objetivos a largo plazo, cuando primero tienes a diputados que llegan a llenar sus bolsas de dinero, y segundo, cuando quienes controlan a las bancadas parlamentarias o gobierno no son los máximos líderes de esos partidos, sino financiadores externos que lo que buscan son aumentar sus intereses. Es como una cadena, o más fácil, es verlo como “quien paga el mariachi pide la canción”, o sea, quien paga al político pide la forma de hacer política.

 

 

22 Ago 2018
Una confesión que no extraña a nadie
Política | Por: Karen López

Una confesión que no extraña a nadie

5 Jul 2018
El Maniqueísmo Político
Política | Por: Juan Carlos Menjívar

El Maniqueísmo Político

29 Jun 2018
¿Y qué corona tiene Nuevas Ideas?
Política | Por: Juan Carlos Méndez

¿Y qué corona tiene Nuevas Ideas?

4 Jun 2018
Noveno año de Gobierno del FMLN
Política | Por: Mario Hernández Villatoro

Noveno año de Gobierno del FMLN