Opinión

21 Nov 2014
Opinión | Por: Jacqueline Martínez

Un pueblo libre de tóxicos

Cuando un funcionario trabaja a favor de su pueblo, la conciencia colectiva lo vuelve parte de la historia.

La madrugada del jueves 13 de noviembre fue testigo de la fiesta que habitantes del cantón Loma de Gallo en San Luis Talpa celebraban. Luego de que por fin contenedores enviados por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) sacaron de las instalaciones de la exfábrica QUIMAGRO los tóxicos que durante 30 años fueron la causa de muchas muertes en la zona.

Según datos de defunción brindados por fuentes de la Alcaldía de San Luis Talpa, 54 personas han perdido la vida, en lo que va de este año, luego de sufrir de insuficiencia renal crónica.

Carteles expresando victoria podían leerse mientras los químicos eran retirados. Niños, jóvenes, adultos y ancianos, detuvieron su sueño para presenciar un evento que esperaban desde hacía ya mucho tiempo. Aseguran que se hizo justicia luego de que muchos de sus familiares dejaron esta tierra por la contaminación que provocaron estos tóxicos y los plaguicidas que QUIMAGRO utilizaba en los cultivos.

Es increíble darse cuenta de que tuvieron que fallecer alrededor de 120 personas entre el 2013 y 2014, para que las autoridades correspondientes pudieran tomar cartas en el asunto. ¿Cuántos ministros de Medio Ambiente estuvieron al frente de esta institución y nunca agilizaron los trabajos para sacar los químicos de San Luis Talpa?

Con este acontecimiento cambiará seguramente la vida de muchos en Loma de Gallo, como lo aseguran ellos. Personas como doña Rosa quien lloró ante la alegría de ver cómo poco a poco los camiones alejaban aquel material que en menos de un año le quitó a su esposo, don Orlando, quien se convirtió en la víctima número 54 de este año.

Hay que reconocer que la gestión del alcalde de San Luis Talpa influyó mucho para que el retiro de los químicos pasara de ser un sueño a una realidad. Tampoco podemos dejar de lado el esmero que la ministra Lina Pohl puso para responder ante una necesidad. Considero importante mencionar que días antes del retiro, la ministra Pohl informó sobre un nuevo estudio de suelo y agua tanto en la planta QUIMAGRO como en los alrededores de esta. El estudio será realizado con ayuda de la Universidad de Costa Rica, por su amplia experiencia en esta área.

Este tipo de cosas nos permite darnos cuenta de que las autoridades de esta cartera de Estado están tomando en serio su trabajo. Por fin se van a realizar estudios con el propósito de asegurar la salud de los habitantes de la zona, que de haberse hecho antes hubiera evitado la pérdida de tantas vidas y el sufrimiento de sus familias.

Más que un show político, yo lo veo como un acto justo y necesario para cuidar y resguardar la vida de un pueblo. Me imagino el agradecimiento que los habitantes de Loma de Gallo deben sentir hacia su edil y hacia la misma ministra de Medio Ambiente, quien (como debe ser) estuvo presente verificando que todo el proceso de retiro se realizara como estaba planeado.

Los tóxicos fueron dirigidos hacia el Puerto de Acajutla desde donde serán enviados hacia Polonia, destino en el que serán finalmente destruidos. No queda más que alegrarnos por el bien de nuestro prójimo y esperar que los trabajos a favor del pueblo continúen, sin importar colores partidarios. Este es un ejemplo de que es posible. Esperemos también que el Ministerio de Medio Ambiente tenga presente que deben avanzar rápidamente en sacar del país otra cantidad de tóxicos que se mantienen almacenados en las bodegas del Ministerio de Salud y así evitar nuevas afectaciones a la población.

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