Opinión

11 Mar 2016
Opinión | Por: Rafael Granados

Un negocio llamado política

El fin de semana pasado, por la tarde, visité un centro comercial en nuestra capital y sin dudarlo entré a una de las librerías que ahí se encuentran con el objetivo de echarle un vistazo a los ejemplares que ofrecen. Inicié mi recorrido por la sección de libros motivacionales y de superación, en donde pude observar buenos títulos que nos invitan a seguir soñando y a no desmayar.

Luego me fui al lado izquierdo del pasillo donde estaban todos aquellos libros con temáticas para jóvenes, me detuve ahí varios minutos y tome uno. Camine en busca de otro libro y fui a parar a la sección de liderazgo donde me sentí atraído por muchos ejemplares del escritor John Maxwell, los cuales nos confirman que con disciplina y esfuerzo podemos alcanzar el éxito.

De sección en sección fui completando mi recorrido, revisando cada estante de la librería. Pero antes de salir me di cuenta que necesitaba un libro más. No buscaba algo referente a superación ni liderazgo (aunque son muy buenos), necesitaba algo sobre política. Me acerqué a una de las señoritas que atienden en dicho local y le pregunte por la sección de libros de política. Con una sonrisa y una voz que denota la amabilidad y el buen servicio al cliente me respondió: “No tenemos sección de política, pero puede encontrar libros de política en la sección de libros de negocios”. Me pareció extraño pero obedecí y fui a revisarlos.

Me retiré de dicha librería, pensando que les hace falta una sección que albergue todos los libros que sean exclusivamente de política, pero al mismo tiempo llegue a una conclusión: “para muchos de los políticos en nuestro país y en el mundo, la política, lejos de ser un acto de servicio es visto como el mejor negocio de sus vidas.

El ex presidente de Uruguay, José “Pepe Mujica”, decía: “Hay gente que adora la plata y se mete en la política, si adora tanto la plata que se meta en el comercio, en la industria, que haga lo que quiera, no es pecado, pero, la política es para servir a la gente”. Muy sabias las palabras de Pepe, lastimosamente la mayoría de los políticos no ven sus cargos como una plataforma de servicio, sino más bien como una herramienta para enriquecerse.

Es por ello que tenemos en Brasil al ex presidente Lula Da Silva quien está siendo investigado por presuntos actos de corrupción. Si es inocente o culpable, eso lo determinarán las leyes brasileñas. En nuestro país tuvimos el caso del ex presidente Francisco Flores, quien estuvo en arresto domiciliario por supuestamente haber desviado millones de dólares donados por el gobierno de Taiwán en el tiempo que él fungió como presidente (1999-2004).

Y ahora a esa lista se agregan los ex presidentes Elías Antonio Saca (2004-2009) y Carlos Mauricio Funes Cartagena (2009-2014), quienes también están siendo investigados porque a esta fecha aún no han podido justificar ante la sección de probidad de la Corte Suprema de Justicia cómo obtuvieron cantidades de dinero que hacen aumentar su patrimonio.

Casos como estos fácilmente se pudieran evitar si nuestros funcionarios tomaran en serio la labor de servir con transparencia y austeridad. No les pido que no cobren su salario, porque si trabajan lo tienen bien merecido, solamente les pido que sean transparentes en el manejo del dinero del pueblo.

La política no es un negocio, y no debe verse tampoco como negocio. La política es el arte de gobernar para el bien común. Estimados políticos de El Salvador y el mundo, la política es para servir a la gente. Sirvan a la gente y la gente los honrará.

 

 

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