Opinión

11 Feb 2014
Opinión | Por: Julio Saravia

Un llamado a los ausentes

El pasado dos de febrero se llevaron a cabo las tan esperadas elecciones presidenciales. Al final de la tarde lo que muchas encuestas y analistas indicaban se convertía en un hecho. Los resultados indicaban una segunda vuelta entre los partidos mayoritarios, ARENA y el FMLN. Del total de los votos, la izquierda obtuvo un 48.93%, ARENA un 38.96% y UNIDAD 11.44 %. Pero lo más importante y preocupante fue el alto porcentaje de ausentismo en los comicios presidenciales. Un 47% de los ciudadanos decidió no votar por ninguno de los candidatos y no asistió a las urnas.

El ausentismo más que una actitud de indiferencia es una actitud irresponsable hacia nuestra Patria. Los salvadoreños tenemos no solo el derecho sino la obligación de ejercer el sufragio y es una pena que existan personas indiferentes a este hecho.

Estoy consciente que una buena parte de esos ausentes no asistieron a votar debido al triste camino que ha tomado la política en nuestro país. Esta se ha visto como sinónimo de corrupción, donde encontramos gente ineficiente que solo busca beneficios propios. Por otro lado, hay otros a los cuales les disgusta el hecho de que tanto ARENA y el FMLN han sido irresponsables al poner candidatos y dirigentes sin preparación alguna. Y esta conducta de no votar era un símbolo de castigo a los partidos.

Otro porcentaje de los ausentes son nuestros hermanos salvadoreños que se encuentran en el exterior. Y a pesar de que no residen acá siempre tienen vínculos fuertes que los atan a nuestro país. Por eso es importante que ellos, ya sea desde allá o haciéndose presentes, se unan a esta fiesta cívica.

Sin embargo, no nos damos cuenta que esta actitud de rebeldía, de indiferencia o este intento de castigar a los partidos políticos al no ir a votar, a quien realmente afecta es a nosotros mismos, a nuestro país. A pesar de que ha sido una campaña electoral vacía, llena de populismo e insultos; entre ambos candidatos nosotros sabemos que existe el menos peor. Y ese candidato,  es a quien debemos de elegir.

Yo hago un llamado a todo aquel salvadoreño que se encuentra fuera del país o al que se abstuvo de votar, que vote en esta segunda vuelta. Reflexione, piense en el futuro de su país. Vote por El Salvador, por mejores oportunidades, por la libertad. Vote por el mejor plan de gobierno, por el menos peor. Si ninguno de los candidatos le convence piense quien tiene un mejor equipo, quien tendrá un mejor gobierno.

Si no vota por usted, vote por aquel hermano salvadoreño que aspira a tener una mejor calidad de vida. Vote por aquel salvadoreño que tiene el sueño de triunfar y superarse. Si tanto le desagrada un partido o candidato, tápese la nariz a la hora de votar, pero vote por el que le caiga menos mal.

Recuerde, todo aquel que no vota no tiene derecho a reclamar. Y si en realidad ninguna razón de estas lo convence, piense lo siguiente: esta segunda vuelta costará 25 millones de dólares, que valga la pena este gasto, vaya a votar. A fin de cuentas es usted quien está pagando.  

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