Opinión

13 Mar 2018
Opinión | Por: Erick Hernández

Un gran día, para un pequeño país

Entramos a un tiempo post electoral, en el cual debemos estar muy pendientes de los resultados finales, sobre todo por una serie de irregularidades que se dieron en el proceso preliminar. En esta columna hablaré sobre unos aspectos que se deben destacar de las pasadas elecciones y lo que estos aspectos conllevan.

Primero, quizás lo más notable sea una menor participación de la población, ya que esta ronda el 45%, un par de puntos por debajo de las elecciones anteriores. Además, se puede sumar a esto la gran cantidad de votos nulos y abstenciones que se han dado, siendo estos un poco más del 9% de los votos, más del doble que en el pasado. Con lo anterior, la población manda un mensaje claro, que muchos ya han mencionado, la necesidad de un cambio en la clase política y de nuevos participantes.

Segundo, los cambios en la Asamblea Legislativa, los cuales pueden tener un gran impacto en la política nacional. Para empezar, la capacidad que adquiere la derecha de tomar decisiones por mayoría calificada, esto en el caso de que ARENA, PCN y GANA se pongan de acuerdo para ello; y la imposibilidad de la izquierda de obtener mayoría simple. Esto provocaría que el FMLN se vea obligado a negociar abiertamente con los demás partidos para velar para que su gestión en el ejecutivo no se vuelva más caótica en su último año.

Al mismo tiempo, un aspecto muy importante para la política de nuestro país es un aumento en el apoyo a las candidaturas independiente, llegando a ser electo un no partidario para que sea diputado de la Asamblea, según los datos preliminares. Quizás sea algo imperceptible, pero considerando el mínimo apoyo que se dio antes, se ha dado un gran paso para vivir en mayor democracia. Esto puede acarrear que más ciudadanos se atrevan a postularse sin afiliación partidaria para servir en el ámbito político y, asimismo, aumente la cantidad de votos por ellos de parte de la ciudadanía.

De todo esto, se pueden sacar muchas conclusiones e hipótesis del futuro político y general de nuestro país. Algo relevante es la posibilidad de que se genere un cambio generacional en las fuerzas políticas, es decir, que el ambiente es adecuado para el surgimiento de nuevos movimientos y partidos políticos, como sucedió años atrás, algunos de los cuáles ya comenzaron a tomar fuerza y otros que aún están en período de gestación.

Por lo que, el surgimiento de varios partidos supondría el fin de la polarización que vivimos desde hace casi treinta años y que no ha beneficiado la situación del país. Con esto será posible buscar una sociedad más democrática, donde prospere el dialogo y se busque el beneficio de la población en general, antes que el propio.

El pueblo ha demostrado a los políticos que es la ciudadanía quien tiene el poder. Se ha comenzado a educar a la clase política, demostrándoles que deben actualizarse y cumplir sus labores como representantes de pueblo. Este 4 de marzo no es un partido nada más quien ganó, sino, también, el pueblo al hacer escuchar su voz mediante el sufragio.

Se ha madurado como sociedad, aunque falta mucho aún, como tomar más iniciativa y exigir el cumplimiento de todos nuestros derechos. Empezamos a progresar y, poco a poco, lograremos más, no podemos dejar perder esta oportunidad de oro para salir adelante como país. Al final, en nuestras manos está el futuro de nuestro país, con nuestras decisiones y actos como sociedad definiremos si vendrán tiempos mejores o seguiremos estancados.

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