Opinión

27 Sep 2017
Opinión | Por: Juan Carlos Méndez

Tanquetas, ¿Es en serio?

Ya todos hemos visto las tanquetas en algunas calles de San Salvador desde la semana pasada, pero ¿qué tal si en vez de tanquetas y soldados con armamentos, viéramos más tanques de pensamiento con jóvenes y libros?

¿Por qué mejorar el sistema educativo es tan difícil? No considero que esa consigna de que “los políticos no quieren invertir en educación porque nos volveríamos sus enemigos” sea totalmente cierta, lo que sí considero es que ellos, sentados desde sus cómodas oficinas, sus autos de lujo y su seguridad privada, no logran ver la realidad que tenemos y solo piensan en las próximas elecciones.

Ver tanquetas en las calles no eliminará el problema estructural de la violencia, ni de las pandillas, más bien lo profundizará creando una guerra frontal contra esos grupos delictivos. No es lógico combatir el crimen, la extorsión y los robos solo con represión. Ya en redes sociales e investigaciones periodísticas hemos visto como las pandillas se han ido fortaleciendo en la creación y obtención de armamento. Se ha visto el incremento en el patrimonio de sus principales líderes, los carros que manejan y sobretodo la organización que tienen.

 


 

Considero que, como población, estamos confusos sobre la postura que hay que tomar en cuanto al tema de la violencia y las pandillas. Sé que, por un lado, algunos prefieren pena de muerte, represión, castigo y cárcel para delincuentes; a lo que en cierta medida estoy de acuerdo, pues la violencia y las pandillas están fuera de control, y perturban la libertad atentando contra los derechos de los demás. Por otro lado, considero que la mejor solución sería tomar el camino más largo: invertir en educación, crear fuentes de empleo y cosas que devuelvan la esperanza de realizar un sueño en este país; sin dejar a un lado los castigos ya establecidos por atentar contra la libertad de otro.

Parece que una vieja “maña” jamás se olvida. Es cómico que la guerrilla, el FMLN ahora en el poder, los que utilizaron las armas en el pasado para dizque estabilizar una situación y conquistar derechos, sigan usando el mismo mecanismo de guerra para calmar una situación fuera de control. Parece que no hemos aprendido nada.

Estamos cometiendo los mismos errores del pasado. Costa Rica eliminó su ejército en 1949, y antes de esto también decidió salirse de la lucha por la disputa de territorios con Guatemala, Honduras y El Salvador. Cualquiera podría decir, y es cierto, que Costa Rica es quien más gasta en seguridad a pesar de no tener ejército. Lo que nos diferencia es la cultura con la que las personas viven: no tiran basura en las calles, aman el país y tienen un deseo de buscar la superación personal. Obviamente los gobiernos nunca van a eliminar totalmente el gasto en seguridad, y es porque se mantiene la idea que es para proteger a la república de posibles amenazas internas o externas que hagan tambalear la libertad de los ciudadanos.

Siguiendo con Costa Rica, la cultura que tienen se debe a la inversión en educación y que hasta el día de hoy mantienen. A diferencia de nosotros, cuentan con 10 universidades públicas y nosotros solo con una. La educación es clave, no es casualidad que empresas como Monsanto o Intel establezcan sus operaciones allí y generen empleo a pesar de que pagarán salarios más altos; saben que la población está capacitada no solo en lo operativo sino también en lo administrativo para la toma de decisiones y esto genera confianza.

Entonces, ¿qué incentivo tiene un joven para quedarse en el país si la universidad privada es cara y solo hay una única pública? ¿Qué incentivo hay para un joven si a su padre le cuesta encontrar empleo? Las tanquetas solo demuestran que perdimos libertad y que la fuerza es la única salida para controlar el problema.

  • Jorge Alfaro Iraheta

    Dice en dicho: “el mundo cambia con tus obras, no con tus palabras” y tratándose de un columnista con tanto conocimiento empresarial y de políticas publicas, bastara con seguir la misma canción de compararnos Costa Rica que vengo oyendo desde hace más de 20 años para cambiar la realidqd que vivimos? No pongo en duda lo acertado de sus observacines, pero haber sido participe por años de proyectos comunitarios, propuestas de ley municipales y Estatales, y mediador comunitario con entes de gobierno me satisfacen para saber que la obra puede mas que el reproche y lamento no tener más facultades que me permitieran hacer cambios mas grandes y que beneficien al total de la población, pero lo que si se es que vivir compsrandonos a Costa Rica en nada ayuda a cambiarnos; Costa Rica vive otro entorno es verdad, pero igual es una sociedad latinoamericana con sus propias crisis socialesque salen s luz en sus periódicos internos, por que al final son humanos e igualmente no autosuficientes y nosotros, lejos de buscar ser espejo de otra nación de reconocer, aceptar nuestro problema social como un problema de todos y mantenido por todos, unos por acción y otros por omisión, así cuando los que hacen mal dejen de hacerlo y los que los asolapan, sacan provecho o simplemente callan ante ese mal se decidan a hacer lo debido, será ahí cuando empecemos a dar los primeros pasos a salir de nuedtranmiseria, inseguridad y falta total de convivencia; en síntesis, basta ya de canciones repetidas, total, dice otro dicho ” locura es hacer siempre lo mismo y esperar siempre un resultado distinto”

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