Opinión

27 Abr 2018
Opinión | Por: Verónica Ruiz

Talentos salvadoreños

A inicios de este año, Rodrigo Vásquez y Edgardo Letona recibieron la noticia de haber sido aceptados en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). La Institución es la #5 en la lista de las mejores universidades del mundo, Alma Máter de 36 premios Nobel, 35 astronautas, científicos y reconocidos como Richard Feynman se formaron en sus aulas, las mismas que esperan la llegada de estos dos jóvenes salvadoreños.

Rodrigo y Edgardo fueron parte del programa de jóvenes talentos de la Universidad de El Salvador (UES), programa fundado en 1997 por el actual Ministro de Educación, el ingeniero Carlos Canjura. El presupuesto del programa es de $600,000 (menos de la mitad del presupuesto para viajes y viáticos de los diputados de la Asamblea Legislativa), aunque no es suficiente para cubrir algunas necesidades. Hasta la fecha, más de 4mil estudiantes han participado en el programa y logrado más de un centenar de reconocimientos en Olimpíadas mundiales de ciencias, y matemática.

Edgardo Letona

Le preguntamos a Edgardo qué piensa sobre el apoyo que recibe el programa: “lastimosamente la ciencia y la matemática en El Salvador no es algo que a mucha gente le interese, por el contrario muchos jóvenes no eligen estudiar en la universidad lo que desean porque lleva materias de matemática…Y estos tipos de pensamientos en la población salvadoreña hace que no le den la importancia y peso que el programa merece.” Sobre qué debe mejorarse, asegura que el problema es “el enfoque que le damos los salvadoreños a la educación. Algo que es fácil de notar en el día a día es que la educación es la clave del éxito, las personas que más se preparan son las que logran salir adelante sin importar de dónde vengan. Debe mejorarse el interés que los salvadoreños le damos a este tipo de iniciativas con el fin de obtener más recursos para expandir las iniciativas, que apuestan a la educación y así, ayudar a más personas que tengan las ganas de sobresalir.”

Pero, Vásquez y Letona no fueron los primeros talentos aceptados en MIT, en 2010 Nahomy Hernández fue la primera salvadoreña en ser aceptada y en 2014 terminó su carrera en Ingeniería Aeroespacial. Ser aceptado es el primer paso, de acuerdo a su sitio web, un año en MIT tiene un costo de aproximadamente $65,000. Si bien la institución es conocida por brindar apoyo económico, hay una cantidad que debe ser cubierta por el estudiante; Nahomy relata que necesitó 4 becas para poder terminar sus estudios “La primera fue la beca FANTEL al Talento Matemático…luego, tuve una beca de MIT, de la Embajada Americana y de Fundación Poma” esta última está dispuesta a ayudar a Edgardo; el Estado, por otro lado, no le ha ofrecido ningún tipo de ayuda.

Nahomy Hernández

Edgardo, de 18 años, comenzó en el programa a los 12. Durante este tiempo ha interactuado con otros jóvenes del programa, muchos de los cuales buscan estudiar fuera del país. Sobre la fuga de talentos, opina: “Creo que el desarrollo del potencial se puede lograr con un mínimo de comodidades necesarias para que un alumno se sienta bien cuando está estudiando, más que eso, se necesita el ánimo y la ambición de desarrollar esta capacidad en cada persona. Creo que hay fuga de talentos porque la mayoría de los centros de estudios en El Salvador no tienen los espacios adecuados para la enseñanza y la motivación no se logra inculcar en los alumnos”. Sobre la falta de motivación, Nahomy afirma que algo que le impactó al volver a El Salvador: “no fue la falta de recursos (que ya sabía que sería un factor), sino la falta de visión y la desesperanza que me encontré al regresar”

Entonces, si el país cuenta con mentes brillantes dispuestas a contribuir al desarrollo ¿por qué seguimos siendo un país tercermundista, en el que la ciencia está lejos de ser una prioridad? Nahomy opina: “porque tenemos una cultura cortoplacista; y se nos hace difícil reconciliar las necesidades inmediatas con la perspectiva de largo plazo. La ciencia toma tiempo y dedicación, y a nuestra sociedad parece que le queda muy abstracto el beneficio que el desarrollo científico puede generar a largo plazo”

18 May 2018
No me alcanzará la vida para agradecerle, señor Parker
Opinión | Por: Karen López

No me alcanzará la vida para agradecerle, señor Parker

16 May 2018
Por algo hay que empezar
Opinión | Por: Erick Hernández

Por algo hay que empezar

15 May 2018
El Cerro Tecana, mi segunda casa
Opinión | Por: Caleb Padilla

El Cerro Tecana, mi segunda casa

11 May 2018
El rey ha muerto, viva el rey
Opinión | Por: Juan Carlos Menjívar

El rey ha muerto, viva el rey