Opinión

30 Mar 2015
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

¿Se respeta la vida, la paz y la justicia en El Salvador?

Tenemos que velar como salvadoreños para que el país vuelva  a ser un territorio de paz, justicia y en pro de la vida.

El 26 de marzo se declaró asueto nacional por la vida, la paz y la justicia. Muchos salvadoreños nos preguntamos ¿hasta qué punto respetamos la vida, la paz y la justicia para celebrarlo y tener un día de descanso? ¿Será que es un país justo y humano, en el cual vivimos 100 por ciento en paz? ¿Adónde queda la economía de ese día? ¿Quién pagará las pérdidas económicas a las empresas públicas y privadas? ¿A qué le estamos dando honor ese día?

El Salvador lastimosamente se ha convertido en un país muy violento e inseguro en donde no se ve que se cumplan los Acuerdos de Paz. La vida no se le respeta a nadie, no se practica la justicia y en vez de promover al país como un paraíso maravilloso y lleno de destinos turísticos, lo estamos poniendo entre los más peligrosos y violentos del mundo. Creo que en vez de declarar un asueto nacional sería bueno que el comité de seguridad ciudadana realice estrategias y acciones en pro de la vida, la paz y la  justicia.

Si hablamos de la vida, podemos decir que no se respeta ni se promueve. En primer lugar, la Asamblea Legislativa no quiere ratificar el derecho de la vida que todos tenemos desde el momento de la concepción en el vientre de la madre hasta la muerte natural, es decir, quieren aprobar el aborto y la eutanasia. En segundo lugar, un grupo de personas está robando niños menores de 5 y 10 años para matarlos y quitarles los órganos; y se reportan entre 15 y 50 muertes diarias de arma blanca por parte de las maras o grupos criminales. La vida no se está respetando y mucho menos protegiendo en el país.

En cosas tan pequeñas podemos ver que El Salvador no es un país tan justo. Por ejemplo, en los hospitales nacionales muchos pacientes son tratados en el suelo por falta de camillas o los mandan a la casa de nuevo porque no hay medicamentos. En vez de construir tanta calle en lugares que no son necesarios, deberían mejorar y renovar el injusto sistema de salud que actualmente tenemos en el país. Otro caso de injusticia que puedo mencionar es que muchas veces se van presos personas inocentes que no han hecho nada, dejando a los que sí son culpables libres por falta de investigación o de interés por parte de la fiscalía y los jueces.

Paz es lo que menos hay porque siempre nos estamos peleando o criticando los unos a los otros. Que más ejemplo que los partidos políticos que siempre se están gritando, hasta se pegan; y los medios de comunicación se pelean por ver quién consigue más rápido la información.

¿Cuál es el objetivo de la marcha nacional del 26 de marzo? ¿Es el de promover y proteger de una vez por todas la vida, la paz y la justicia en El Salvador u obligar que los salvadoreños les demos tributos y honores a los que están haciendo mal en el país? Creo que la marcha no debe ser obligación para los trabajadores del gobierno ni para los estudiantes de los centros escolares públicos. Recordemos que los diputados lo aprobaron como asueto nacional no como marcha obligatoria.

Un día de asueto, aunque muchos salvadoreños compran o hacen uso de algún servicio, para otros negocios públicos y privados es sinónimo de grandes pérdidas económicas. Tenemos que velar como salvadoreños para que el país vuelva  a ser un territorio de paz, justicia y en pro de la vida. Aprovecho este artículo para recordar que vivamos esta semana como una verdadera Semana Santa, recordando al ser que dio su vida en la cruz para salvarnos.

29 Mar 2019
Mercurio retrógrado
Opinión | Por: Verónica Ruiz

Mercurio retrógrado

28 Mar 2019
Mil gracias (noviembre 2015 – marzo 2019)
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Mil gracias (noviembre 2015 – marzo 2019)

15 Mar 2019
Segunda oportunidad anual
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Segunda oportunidad anual

4 Mar 2019
Frases JMJ 2019 para la juventud
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Frases JMJ 2019 para la juventud