Opinión

18 Jul 2018
Opinión | Por: Verónica Ruiz

Se acerca la mejor lluvia de estrellas del año

Es común que, en noches oscuras y despejadas, de pronto una estrella fugaz atraviese los cielos. Muchos se impresionan ante el corto espectáculo, otros saltamos de emoción y los más románticos piden un deseo. Las estrellas fugaces son en realidad pequeñas partículas de polvo y rocas espaciales que caen hacia la Tierra, y en el camino se queman debido a la fricción con la atmósfera. En muchos casos, el cuerpo se quema totalmente, pero si es lo suficientemente grande cae a la superficie de la Tierra y se considera un meteorito.

Todos los años pueden verse varias lluvias de estrellas, pero la más abundante y esperada son las Perseidas. Las Perseidas son “hijas” del cometa 109P/Swift-Tuttle, este posee un núcleo de 26 kilómetros de diámetro y le toma 133 años completar una órbita alrededor del Sol. Durante su viaje a través del sistema solar va dejando tras de sí restos de polvo y hielo, con los que la Tierra se topa cada año durante los meses de julio y agosto.

Las lluvias de estrellas reciben su nombre según la constelación de la cual parecen provenir los meteoros. En el caso de las Perseidas, parecen provenir de la constelación de Perseo. Según la mitología griega, el dios Zeus estaba enamorado de la mortal Dánae, a quien su padre había mandado a encerrar en una torre de bronce para evitar que conociera hombre. Por lo que Zeus se convirtió en una lluvia dorada para así poder entrar a la habitación en donde estaba recluida su amada y engendrar a Perseo, cuando creció Perseo se enamoró de la princesa Andrómeda, que es la constelación ubicada al lado de la constelación de Perseo.

Las Perseidas son también conocidas como las Lágrimas de San Lorenzo, ya que alcanzan su máximo de actividad en una fecha cercana a la conmemoración del martirio de San Lorenzo, quien fue quemado vivo en la hoguera, específicamente en una parrilla, en Roma. Cuenta la leyenda que, en medio del martirio del santo, éste dijo: “Dadme la vuelta, por este lado ya estoy listo”. Se dice que sus lágrimas se convirtieron en las “estrellas” que decorarán nuestros cielos en los próximos días.

Este año podremos observar Perseidas entre el 17 de julio al 24 de agosto, el máximo será la noche del 11 y 12 de agosto. Durante estas noches, la Luna estará en fase casi nueva, por lo que su brillo no opacará a los meteoros. Si las condiciones del clima están de nuestro lado, se esperan hasta 100 meteoros por hora.

¿Dónde y cómo verlas?  Las Perseidas son visibles a simple vista, no se necesitan telescopios, ni binoculares. El mejor momento para verlas es por la madrugada, antes del amanecer. Hay que recordar que radian desde la constelación de Perseo, es decir, debemos esperar a que ésta sea visible y observar en esa dirección. Hay algunas aplicaciones que son muy útiles para ubicarnos en el cielo (como Sky Map o Star Walk)

Algunos consejos para disfrutar de esta lluvia de estrellas:

Alejarse de la luz de la ciudad, ya que la contaminación lumínica de las ciudades reduce considerablemente el número de Perseidas que se pueda ver. Menos luz, mejor.

Esperar a Perseo, Perseo se levanta sobre el horizonte avanzada la noche, alrededor de las 10pm, y cuanto más alto esté en el cielo, más Perseidas serán visibles.

Las mejores horas para ver las estrellas fugaces son durante la madrugada del domingo 13 de agosto.

La mejor forma de observar este fenómeno es acostado en el suelo, NADA de binoculares o telescopios. Solo hay que esperar, estar muy atentos y cruzar los dedos para que el clima esté de nuestro lado.

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