Opinión

3 May 2016
Opinión | Por: Fabiola Alfaro

Reducir las desigualdades sociales sigue siendo un desafío

Lograr el desarrollo sostenible es un verdadero desafío para todos los países, especialmente para aquellos, como El Salvador, que son catalogados como de “tercer mundo”.

Para ello, la agenda 2030 propuesta por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) plantea en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 10: Reducir la desigualdad en y entre los países.

Al escribir sobre este tema recuerdo las palabras de John Anthony Cruz Quijano, voluntario de la organización Líderes Solidarios, quien fue uno de los participantes el panel realizado en el Foro Voluntariado sin Excusas organizado por Joven360 y el PNUD: “El desarrollo no puede ir con una llanta pacha” 

¡Cuánta razón tiene este joven! Sus palabras me conmovieron, y ciertamente me inspiraron a escribir este artículo sobre el tema de la desigualdad social.

¿Cómo es posible que una comunidad con tantas necesidades esté tan cerca de uno de los centros comerciales más reconocidos del país? Era precisamente este el cuestionamiento de este joven.

Jonh Anthony es uno de los voluntarios que daba asistencia lúdica a un grupo de niños en la Colonia Tutunichapa I, en San Salvador.

“Una comunidad tan carente y un desarrollo económico justo al lado…un desarrollo desigual”, comenta John Anthony.

Reducir la desigualdad en y entre los países es un objetivo para lograr el desarrollo sostenible.

Según la ONU, en promedio –y teniendo en cuenta el tamaño de la población– la desigualdad en los ingresos aumentó un 11% en los países en desarrollo entre 1990 y 2010.

Por otra parte la gran mayoría de los hogares en los países en desarrollo –más del 75% de la población– se encuentran hoy en día en sociedades donde los ingresos se distribuyen de manera mucho más desigual que en la década de los 90.

En una encuesta mundial llevada a cabo por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), encargados de la formulación de políticas de todo el mundo, reconocieron que por lo general las desigualdades en sus países son elevadas y pueden constituir una amenaza para el desarrollo social y económico a largo plazo.

Las pruebas obtenidas en los países en desarrollo muestran que los niños pertenecientes al quintil más pobre siguen teniendo hasta 3 veces más probabilidades de morir antes de cumplir los 5 años que aquellos de los quintiles más ricos.

Se ha ampliado considerablemente la protección social a nivel mundial, pero las personas con discapacidad son cinco veces más propensas que la media a contraer gastos catastróficos en salud.

A pesar de la disminución general de la mortalidad materna en la mayoría de los países en desarrollo, las mujeres en las zonas rurales siguen teniendo hasta tres veces más probabilidades de morir durante el parto que las viven en los centros urbanos.

Para lograr una reducción de las desigualdades en los países y entre ellos se ha propuesto dentro de la agenda para el 2030 las siguientes metas:

  • Lograr progresivamente y mantener el crecimiento de los ingresos del 40% más pobre de la población a una tasa superior a la media nacional.
  • Potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición.
  • Garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de los resultados, en particular mediante la eliminación de las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y la promoción de leyes, políticas y medidas adecuadas a ese respecto;
  • Adoptar políticas, en especial fiscales, salariales y de protección social, y lograr progresivamente una mayor igualdad; y
  • Velar por una mayor representación y voz de los países en desarrollo en la adopción de decisiones en las instituciones económicas y financieras internacionales para que estas sean más eficaces, fiables, responsables y legítimas.

Con el fin de reducir la desigualdad, se ha recomendado la aplicación de políticas universales que presten también especial atención a las necesidades de las poblaciones desfavorecidas y marginadas.

El desarrollo no se va a lograr si una de las llantas funciona y la otra va pacha. No se avanzará si las desigualdades siguen siendo notorias no sólo dentro de los países sino entre ellos también.

15 Dic 2017
El mito de la Tierra plana
Opinión | Por: Verónica Ruiz

El mito de la Tierra plana

15 Dic 2017
Necesitamos amor sólido
Opinión | Por: Sara Larín

Necesitamos amor sólido

14 Dic 2017
Valores de Navidad
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Valores de Navidad

13 Dic 2017
Mozote nunca más
Opinión | Por: Mateo Villaherrera

Mozote nunca más