Opinión

2 May 2018
Opinión | Por: Erick Hernández

Primavera centroamericana

Hace unos años se dio la denominada Primavera Árabe, donde en la mayor parte de los estados del mundo árabe surgieron movimientos en contra de los regímenes autoritarios, que violentaban los derechos de la población. Muchos lograron su objetivo y se produjeron dimisiones, cambios dentro de los gobiernos, reformas y otros avances; algunos siguen en conflicto, como es el caso de Siria.

Podría verse con cierta similitud lo que ha acontecido desde hace tres años en la región centroamericana. Iniciando, el 25 de abril de 2015, con las protestas pacíficas en Guatemala contra la corrupción que existía en el gobierno, siendo un acto de empoderamiento de la población para hacerse escuchar por sus gobernantes. Fue una lucha que brindó frutos llevando a muchos políticos a renunciar y otros a ser investigados por sospechas de corrupción.

Por otro lado, en Honduras, al final de ese año hubo movimientos que reclamaban una mala administración y casos de corrupción del presidente de dicho país. Además, con el poder que este poseía en los diversos ministerios y en los medios, se habló mucho sobre un posible fraude durante las últimas elecciones presidenciales el año pasado; principalmente por una remontada, donde el candidato opositor llevaba mayoría hasta un extraño apagón. Todo esto generó un descontento de tal grado que hubo varias manifestaciones, pero al final no se dieron cambios y se juramentó al actual presidente, a pesar de las sospechas no se llegó a verificar nada.

¿Y nuestro país? Qué sucede que en El Salvador no salimos a protestar contra la corrupción que existe en el gobierno, en todos y cada uno de los órganos del Estado. Quizás no salgamos a las calles en grandes cantidades, al menos no para luchar contra la corrupción, pero el descontento es latente y sigue creciendo, tanto hacia ARENA y el FMLN. Ambos partidos han perdido la confianza de una buena parte de la población. Tuvieron su tiempo para gobernar y no promovieron cambios estructurales para comenzar a reparar los problemas de raíz; sino que, continuaron maquillando y dando remedios temporales con la simple intención de mantener una buena imagen electoral. Ahora tienen mucho trabajo por delante para recuperar la confianza de la población.

En nuestro país la protesta se está dando con la búsqueda de otro líder, dando la espalda a los partidos tradicionales. La población salvadoreña quizás no tenga el poder o el deseo de andar en marchas, o actuar del mismo modo que nuestros hermanos centroamericanos, al menos la mayoría; pero, varios se han juntando y así ha ido creciendo el impacto e influencia que tiene el movimiento Nuevas Ideas, convirtiéndose en el medio de protesta contra la corrupción. A tal grado que el fin de semana pasado se pudo ver la cantidad de personas que están dispuestas a apoyar el movimiento y el partido en formación. Pero, esto es apenas el comienzo, con el tiempo puede que se vean otros partidos y que crezcan, es posible que no tanto como el movimiento de Bukele, pero crecerán, por el simple hecho que la población busca nuevas opciones, caras nuevas y que no sean como los corruptos de siempre.

Resulta interesante que todos estos acontecimientos, sean marchas o movimientos políticos, han obtenido fuerzas por medio de las redes sociales. Es increíble la capacidad que tienen estos medios para conectar y fortalecer proyectos sociales, lo único que se necesita es líderes comprometidos y que motiven. Puede que pronto nos demos cuenta y en vez de usar las redes sólo para criticar y hablar, comencemos a organizarnos y actuar, aún más, por mejorar nuestros países que tanto han sufrido.

18 Jul 2018
Se acerca la mejor lluvia de estrellas del año
Opinión | Por: Verónica Ruiz

Se acerca la mejor lluvia de estrellas del año

17 Jul 2018
Lo que realmente importa como nación
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Lo que realmente importa como nación

13 Jul 2018
Mucho para aprender de Rusia 2018
Opinión | Por: Juan Carlos Méndez

Mucho para aprender de Rusia 2018

12 Jul 2018
Algo muy parecido al arrebato de derechos
Opinión | Por: Karen López

Algo muy parecido al arrebato de derechos