Opinión

21 Nov 2017
Opinión | Por: Eduardo Rosales

Préstale tú voz a SAL

Una iniciativa del espacio ciudadano

¿Quién es SAL?

SAL es Santi, un niño de 7 años. Inquieto, simpático e inteligente. Estudia 3er grado en el colegio, es un estudiante normal. Sus papás lo aman con locura, es la alegría de su casa. Sus papis son empleados de clase media que viven en Santa Tecla. En las tardes se queda en un club de Tea-kwondo en el colegio.

De grande quiere ser doctor para ayudar a las personas.

Le gusta dibujar e ir al parque con sus papás y sus amigos de la colonia, aunque ya casi no le dan permiso de ir solo porque el parque ya no es un lugar tan sano, como era antes. También, le gusta ver videos en YouTube y ayudarle a su mamá a cocinar.

Quiere tener un hermanito.

SAL es Alex, un joven de 20 años que estudia Ingeniería en Sistemas y practica natación a nivel profesional. Vive con su mamá y su abuelita en la Colonia Miralvalle.

Se ganó una beca para estudiar en la universidad por sus notas del bachillerato. Todos los meses ve un asalto en la calle, lo asaltan en el bus cuando va para la U. Cuando va a denunciar no recibe respuesta de las autoridades.

Sueña con poner una empresa propia de tecnología e impulsar proyectos sociales desde ella. Todavía no ha logrado encontrar trabajo. Con su novia y sus amigos le gusta hacer turismo interno en los diferentes municipios del país.

SAL es Lupita, de 16 años, estudia 1er año de bachillerato. Es bailarina de danza contemporánea y ballet. En su tiempo libre da clases de ballet a niñas pequeñas y el fin de semana da clases de religión a los niños de su iglesia. Al salir del colegio quiere estudiar derecho o relaciones internacionales. Cuando sea grande quiere ser presidenta de la república o ministra de educación. Su papá vive en Estados Unidos, vive con su mamá y sus hermanos. Aun con la ayuda que su papá manda, a la mamá de Lupita le cuesta trabajo pagarle los estudios a sus hijos cada mes.

A Lupita le gusta ir al cine con sus amigas o ir a fiestas. Realmente, sólo los centros comerciales son ambientes donde pueden estar tranquilas. Por ejemplo, su colonia se está haciendo cada vez más peligrosa y ya no puede salir ni a caminar sola.

SAL es Sofy, un bebé que aún no ha nacido de 6 meses de gestación. Sus papás se casaron hace poco y viven en una casa que alquilan. Su mamá tiene 26 años, en el día trabaja y en la noche estudia para sacar una maestría. Su papá tiene 28 años, él trabaja en una empresa familiar y está preocupado porque si siguen pagando extorsiones van a tener que cerrar y él deberá buscar otro trabajo.

Su mamá va a controles en el seguro social pero también a privados “por cualquier cosa”. Está leyendo todo lo que puede para prepararse y ser una buena mamá, todas las noches le canta un poco y le lee un cuento, ha escuchado que eso es bueno para los bebés. Está pensando cuidadosamente si vale la pena tener a Sofy en un hospital privado o mejor en el seguro. Sofy es inteligentísima y trae en su cabeza la cura para el mal de Parkinson.

SAL son los niños que llenan la vida de alegría y que tienen la capacidad de llegar a ser todo lo que deseen ser, los jóvenes que luchan cada día por forjar su futuro y construir algo bueno para los demás con sus vidas, y los papás y las mamás que a pesar del cansancio y las dificultades son movidos por el amor a su familia y mueven el país con su esfuerzo.

SAL tiene potencial, buena voluntad y muchas ganas de vivir, pero el futuro es incierto en medio de la violencia, el crimen y la corrupción. El futuro de SAL ya no puede estar en manos de otros. Para que SAL pueda desarrollarse necesita vivir en paz, sin miedo, en la certidumbre y la confianza.

Acompáñalo, porque vos querés lo mismo, porque vos también sos SAL.

 

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