Opinión

30 Ago 2013
Opinión | Por: Oswaldo Serrano

Más que justicia, se trata de humanidad…

En los últimos meses, el pueblo de San Luis Talpa ha sido noticia en los diferentes medios de comunicación; lastimosamente, dicha presencia mediática no es por algo alentador. El motivo es el alto número de personas que padecen insuficiencia renal; dicha enfermedad ha cobrado la vida de más de 50 personas de enero a la fecha. Esta es una cifra alarmante si consideramos que el municipio cuenta con una densidad poblacional de aproximadamente 329 habitantes por kilómetro cuadrado, según el censo realizado en el año 2007.

La insuficiencia renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar las toxinas o sustancias de desechos de nuestra sangre. Este padecimiento es causado por diversos factores, comúnmente, las sociedades adjudican la enfermedad al poco consumo de agua. La diabetes, cálculos renales, infecciones urinarias, etc., son algunas otras causas conocidas de esta enfermedad.

Sin embargo, en San Luis Talpa, estas opciones pasan a segundo plano. Para el alcalde de dicho municipio, e incluso para la misma ciudadanía, los factores que inciden en la población afectada, van más allá de lo biológico.

La fábrica Química Agrícola Internacional (QUIMAGRO) se dedicaba a la elaboración de pesticidas en el lugar, la elaboración de estos productos constaba de la utilización de formulaciones y químicos nocivos. La empresa cerró sus actividades por litigios bancarios, dejando en sus instalaciones materiales altamente tóxicos.

Estos elementos contaminantes son para muchos la causa de las numerosas víctimas de problemas renales. La contaminación y propagación de la misma en el sector puede ser el detonante del repunte del padecimiento ¿Cómo? Mucho se habla de la contaminación de los suelos, mantos acuíferos y aire, es por esto que el mismo alcalde de San Luis Talpa, Salvador Alejandro Menéndez, ha gestionado que se investigue lo que pasa en su municipio.

De comprobarse que esta teoría es cierta, es intolerable que, por negligencias e irresponsabilidades como el abandono de tóxicos, personas tengan que padecer situaciones tan difíciles. Lo que me lleva a preguntar, ¿qué tan expuestos estamos a contraer enfermedades e ingerir sustancias contaminadas sin saberlo, por el simple hecho de beber un vaso con “agua potable” o respirar “aire puro”?  Pero es aún más inhumano que las autoridades no velen y garanticen nuestra integridad.

En mi memoria, no figura el tema ambiental en la política de los últimos tiempos. Las garantías de salud se limitan a la apertura de un hospital, pero no trascienden al origen del problema. El caso de San Luis Talpa pone en manifiesto la carente garantía de salud con la que contamos los salvadoreños, lo expuestos que estamos y la poco moral empresarial con la que se cuenta gracias a lo patético en la regulación de uso de sustancias nocivas por parte del Estado.

Como salvadoreño, me uno a la petición  de Salvador Menéndez y de todo San Luis Talpa, exijamos a la Asamblea Legislativa la aprobación de una ley que regule y condene el uso de sustancias toxicas para la salud. Finalmente, invito a los presidenciables a que incluyan este tema en sus agendas, deben garantizar la calidad de vida no solo en San Luis Talpa, también en todo El Salvador.

16 Oct 2018
Combinar la política y los desastres, no falla
Opinión | Por: Karen López

Combinar la política y los desastres, no falla

12 Oct 2018
Herencia de San Romero al país y para el mundo
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Herencia de San Romero al país y para el mundo

10 Oct 2018
Alfred Nobel
Opinión | Por: Verónica Ruiz

Alfred Nobel

3 Oct 2018
¿Qué hacemos por los niños?
Opinión | Por: Erick Hernández

¿Qué hacemos por los niños?