Opinión

16 Mar 2015
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Los pros y contras de las elecciones 2015

Creo que los partidos políticos están más maduros y están respetando la decisión del pueblo. Hoy solo falta la unidad política, es decir, que los políticos no trabajen por el partido si no por un mejor El Salvador.

El 1 de marzo de 2015 vivimos una fiesta democrática en El Salvador en la cual más del 50 por ciento de los ciudadanos acudimos a las urnas para elegir a los que serán los padres de la patria y alcaldes durante el periodo 2015-2018. Ellos tendrán la obligación de cambiar el rumbo de nuestro país.

Como cualquier evento político, tiene sus pros y contras, pero lastimosamente las elecciones del 2015 tienen más qué reclamarle que celebrarle. Por ejemplo, falló la logística. La mayoría de centros de votación no abrió a las 7:00 a.m. y no quisieron dar un poco más de las 5:00 p.m. para cerrar y así dejar que los salvadoreños que dejan todo para última hora pudieran votar. Hubo gente que creó documentos falsos para poder votar más de una vez, lo cual es ilegal porque se está favoreciendo a un partido específico y le quita oportunidad a otros ciudadanos. Como sabemos, un voto puedo hacer la diferencia.

La accesibilidad e inclusión para personas con discapacidad o con alguna necesidad especial es un factor que todavía deja mucho que desear en las elecciones. Por ejemplo, las mesas receptoras de votos no están preparadas para poder atender a personas con alguna discapacidad. Los vigilantes de los partidos políticos sí son bien amables pero la mesa de cartón para poder marcar las banderas o candidatos del partido de elección no es apta para que una persona en silla de ruedas o los no videntes puedan entrar porque una silla no entra en el espacio de la urna. En mi caso, me costó poner mi huella porque la mesa receptora no contaba con las facilidades necesarias, como por ejemplo una tabla para acercar el registro de votante a mí para  poder firmar con la huella; hicieron que yo estirara a la fuerza mi brazo para poder llegar a la mesa a firmar.

El conteo de votos y el escrutinio final han sido las actividades con más errores. Comenzando con el sistema informático que contrataron para supuestamente tener informada a la población, ya que sacaron a los medios de comunicación del pabellón donde se estaba llevando a cabo el escrutinio definitivo. La transparencia que debería prevalecer en las elecciones por la democracia es lo que más ha fallado.

A una semana y media de las elecciones lastimosamente no sabemos los resultados oficiales del denominado “voto cruzado” para la Asamblea y el PARLACEN. Tampoco tenemos datos oficiales del TSE sobre los alcaldes ganadores. Se proclamaron algunos alcaldes por datos que tenían los partidos políticos, como es el caso de Nayib Bukele y Roberto d’Aubuisson, pero no con datos oficiales del TSE.

Quiero felicitar a los partidos políticos porque es la primera vez que, aunque no están los datos oficiales para las alcaldías, aceptaron la decisión del pueblo y no pelearon o criticaron al ganador. Espero que sea la misma historia cuando se conozcan los datos oficiales para diputados de la Asamblea y el PARLACEN.

Creo que los partidos políticos están más maduros y están respetando la decisión del pueblo. Hoy solo falta la unidad política, es decir, que los políticos no trabajen por el partido si no por un mejor El Salvador. Que busquen maneras para mejorar la seguridad que ahorita no hay, la calidad de vida de los ciudadanos, promoviendo la inclusión de todos los salvadoreños, y especialmente los más necesitados, creando una mejor accesibilidad en el país.

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