Opinión

10 Nov 2017
Opinión | Por: Juan Carlos Menjívar

Los donantes y sus partidos

 

¿Quién pertenece a quién? Acaso los partidos sacan fruto de sus donantes ¿o será al revés? Los donantes son quienes se aprovechan del partido

 

Los donantes de los partidos políticos siempre ha sido un tema espinoso, no para la población, claro está, sino para los partidos. El revelar su principal fuente de financiación, mas allá del Estado, no es algo que los emocione; a los partidos pequeños les vendrá dando igual, ya que por ellos solo vota su familia y nuestros abuelos, hablo de ustedes PDC y PCN. Pero, para los grandes, el revelar de dónde proviene el dinero puede ser un peligro, tanto para ellos como para sus donantes, o pregúntele a Funes si voluntariamente reveló quien lo financió.

Por lo cual, el escribir sobre este tema tendría que recaer sobre una lógica muy simple y fácil de teclear: donantes ocultos = malo; donantes públicos=bueno. Y proceder a criticar en cinco o seis párrafos la practica actual, agregando dos que tres chistes malos y una esperanzadora frase para el final, pero no me termino de convencer sobre tal aseveración y me encuentro sorprendido al estar a favor de las reformas realizadas; no bajo los mismos argumentos dados por lo diputados y mucho menos en la reforma material, pero si basado en la misma lógica de la reforma. No todos los donantes deben ser públicos.

Antes que me linchen y aseguren que le vendí mi alma a un político, déjenme exponer mis argumentos. Todos estamos consientes del alto nivel de corrupción presente en el país, no es un secreto para nadie. Ahora bien, utilizando toda mi capacidad de raciocinio, la idea que las empresas antes de contratar a personal verifiquen el listado de donantes para mantener una ideología dominante dentro de la empresa, no me parecería nada raro. El convertir como requisito secreto para entrar a trabajar dentro de la administración pública es aparecer en el listado de donantes del partido oficial, tampoco me parece descabellado.

Claro, este argumento es completamente ilógico al referirnos a las empresas, sujetos que la reforma también establece un límite para hacerlo público. Sobre ellas no tienen ningún sentido poner un techo a la donación para mantenerla secreta y atenta completamente con el mandato de la sala.

Pero, a las personas naturales sí se les debe proteger, $1,500 es ridículo como base para mantener secreta la donación, ¿qué clase de persona donaría $1000 a un partido político? De por si el solo hecho de donar $100 me parece un cuento fantástico para la realidad económica del país. Pero, se me viene a la mente esa imagen que se ha vuelto viral en estos días en la cual una municipalidad cobraba un impuesto a sus empleados para hacérselos llegar a un partido. No se necesitaría ser un genio jurídico para hacerlo pasar como donaciones.

Esta partidofobia tan latente que tenemos muchas veces nos ciega y olvidamos que los partidos están conformados por personas como tú y como yo, donde lo único que nos diferencia es que ellos cuentan con una ideología política firme y creen en su partido. Y cuentan con todo el derecho de apoyarlos económicamente si así lo desean, así también el mantener en privado el apoyo.

Dentro de la reforma se pudo establecer una cantidad más razonable como techo de la donación de uno a diez salarios mínimos, no suena tan loco y en caso de ser motivo de preocupación que las grandes donaciones se realicen a través de cientos de pequeñas, el establecer un límite personal también se puede considerar. Existen varias formas de hacer público las donaciones y a la vez mantener la protección a la población, y su derecho a participar en la política sin temer consecuencias.

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