Opinión

20 Dic 2012
Opinión | Por: Gumercindo Ventura

La mano de Luis Suarez y la impunidad en El Salvador

Los salvadoreños siempre andamos viendo como ser más listo que el otro, cómo tirarnos una calle en contra sentido, o virar a la izquierda donde no se puede, sólo por llegar más rápido. Cuando todavía estaba estudiando en la universidad tuve la oportunidad participar en un intercambio estudiantil por un semestre a Alemania. Fue una experiencia bastante enriquecedora porque estuve expuesto a diferentes ideas y culturas, quiérase o no en El Salvador somos bastante homogéneos y la diversidad no es algo que nos caracterice mucho.

 

Ese choque de culturas o “culture clash”, como le llaman los gringos, lo pude ver en cosas pequeñas, detalles, pero que al final puede que esas cositas sean las que hacen las grandes diferencias entre los países por estos lados del charco (tercermundistas) y los más desarrollados.

 

En una plática como cualquier otra, estábamos hablando un grupo de latinoamericanos con otro grupo de alemanes sobre el mundial de fútbol, que recién había terminado hace solo algunos meses. Hubo un partido en particular, Uruguay contra Ghana el jugador uruguayo Luis Suárez tapó un gol con la mano, provocando un penalti que Ghana luego falló.

 

Al final pasó Uruguay a la siguiente fase. Los latinoamericanos no veíamos eso con malos ojos, es más, admirábamos a Luis Suárez por su hazaña. A nuestra manera de ver, él simplemente había tomado un riesgo, conociendo las reglas del juego y las consecuencias de romperlas, sabía que existía la posibilidad de que pudieran ganar a pesar de que se quedaran con un jugador menos en la cancha. Para nosotros era perfectamente entendible.

 

Por otro lado, los alemanes estaban indignados, ellos no podían concebir cómo veíamos eso como algo admirable, pensaban lo peor de Luis Suárez. Ellos decían que Uruguay no mereció pasar porque quebraron las reglas, y aunque hubo consecuencias (La expulsión de Suárez), ellos no lo veían con buenos ojos porque era romper las reglas del juego.

 

Son dos puntos de vista debatibles, pero fuera de la esfera del fútbol y aplicado a otras cosas este detallito nos puede decir mucho sobre ambas culturas. Los salvadoreños siempre andamos viendo como ser más listo que el otro, cómo tirarnos una calle en contra sentido, o virar a la izquierda donde no se puede, sólo por llegar más rápido. En palabras de Sofía Fratti, andamos viendo cómo hacer la “vivianada” y burlar las reglas para nuestro beneficio. Puede ser un factor cultural en la raíz de problemas tan serios como el de la corrupción, donde comenzamos tolerando faltas leves y poco a poco se van tolerando cosas mucho más severas.

 

En otros países vemos mucha menos tolerancia a cosas simples como esta. Tirar basura en la calle en Alemania y otros países europeos es un escándalo, y acá todo mundo lo hace. Y tampoco es que son desarrollados por no tirar basura en la calle, pero sí denota el bajo nivel de tolerancia hacia algo que nos parece minúsculo, ya se imaginarán como pueden ser con casos serios de corrupción. Tampoco es que todos los salvadoreños seamos sucios maleducados e irrespetuosos de las leyes, ni que todos los alemanes sean ciudadanos responsable y ejemplos para el mundo, pero la tendencia existe. Tampoco estoy diciendo que así se resolverán todos los problemas del país, pero algo tendrá que ver este factor cultural con las gestiones de nuestras oficinas de gobierno. El cambio de actitud de una persona podrá parecer marginal, pero podemos tener influencia en “regañar” y “educar” en estas cosas simples a quienes nos rodean y a los niños que serán los funcionarios públicos.

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