Opinión

12 May 2015
Opinión | Por: Carlos Segura

La importancia de la solidaridad internacional

No voy a darles mi preferencia para ayudar en este caso, pero basta con buscar en Google “Help Nepal”, “Nepal earthquake”, o “Nepal earthquake victims” para encontrar varios canales de ayuda para nuestros hermanos que sufren. Yo elijo ayudar ¿y tú?

El pasado 25 de abril un terrible terremoto sacudió a Nepal, dejando miles de víctimas mortales, damnificados, destrucción material de miles de viviendas y lugares históricos en varias ciudades, incluyendo Katmandú, una ciudad llena de historia y cultura. No voy a hablar aquí del grado de destrucción o de términos técnicos sobre la intensidad del terremoto. En esta ocasión deseo hablar de lo que puede hacerse desde mi área (las relaciones internacionales), para ayudar a la nación destruida: la ayuda internacional.

Han pasado ya muchos días desde el terremoto y he leído en algunos periódicos y redes sociales comentarios de este tipo: “¿Qué nos importa Nepal?”; “Ocupémonos de nuestro propio país antes de preocuparnos por Nepal”; “Dejemos que ellos mismos solucionen sus problemas”, entre otros.

Qué triste leer este tipo de comentarios que no reflejan más que ignorancia y desconocimiento del tema de la solidaridad internacional.

Cuando un país es golpeado por una catástrofe natural, un atentado o algún otro tipo de incidente, la comunidad internacional no puede quedarse de brazos cruzados. En mi columna “La comunidad internacional: ¿mito o realidad?” explicaba que la comunidad internacional está organizada y estructurada, y esto se manifiesta a menudo en casos de crisis. Este terremoto en Nepal es un ejemplo de crisis y estamos viendo como todo un conjunto de países, organizaciones internacionales, ONG, entre otros, se están movilizando para ayudar a Nepal en esta dura situación.

¿Cómo vamos a dejar solo a un país que sufre? ¿Acaso somos tan egoístas para encerrarnos en nuestro propio territorio y olvidarnos de los que sufren?

He constatado que algunos salvadoreños hacen este tipo de comentarios negativos en los espacios en internet. ¿Acaso El Salvador no ha sufrido? ¿Ya se olvidaron de toda la ayuda que recibimos durante nuestra terrible guerra civil? ¿Acaso no nos han ayudado otros países cuando hemos vivido terribles terremotos como el de Nepal? Parece que algunos olvidan rápido, pero yo recuerdo perfectamente los terremotos que nos golpearon en 2001, destruyendo buena parte de nuestro país y dejando miles de víctimas mortales. La comunidad internacional fue solidaria y no nos dejó solos. Por eso les digo GRACIAS.

Estimados lectores, si no quieren ayudar, no ayuden, pero no impidan que los otros lo hagan. Ser solidario es un deber del buen cristiano, del buen ciudadano, del buen ser humano. Quedarse de brazos cruzados o criticar a los que son solidarios es ser cómplice del sufrimiento de los demás, algo que no puede aceptar un ciudadano responsable que desea ver que la humanidad salga adelante y viva en paz.

Desde el mismo día del terremoto en Nepal se ha visto la movilización de la comunidad internacional para llevar ayuda a ese país. Gobiernos, ONG’s y organizaciones internacionales están aportando su solidaridad para cubrir las necesidades de la población damnificada y de las autoridades nepalíes. Esto demuestra que a pesar de todos los problemas que tiene el planeta, todavía existe la solidaridad.

No voy a darles mi preferencia para ayudar en este caso, pero basta con buscar en Google “Help Nepal”, “Nepal earthquake”, o “Nepal earthquake victims” para encontrar varios canales de ayuda para nuestros hermanos que sufren. Yo elijo ayudar ¿y tú?

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