Opinión

18 Ago 2017
Opinión | Por: Juan Carlos Menjívar

La eterna promesa de la juventud

Vivimos en la época de la juventud, todo está hecho a nuestra imagen y semejanza, y lo que no lo está, lo forzamos a serlo. La política, como un reflejo del contexto social y cultural del país, no está exenta de esta tendencia, y actualmente nada es más popular que los jóvenes.

Nos han hecho creer que somos la solución de todos los problemas y les hemos creído. Nos encantó tanto que lo reproducimos, en todo medio donde ponemos manos: “Los jóvenes son el futuro”; “Los jóvenes no son el futuro, sino el presente”; “Juntos cambiaremos el mundo”; Todos tenemos una utopía.

Para lo único que hemos servido es para alimentar políticos de nueva era, los mismos que antes, pero sin arrugas. O ¿Alguien realmente cree que es una buena idea votar por el de 24 años? De la única cualidad que se habla es su juventud, si seguimos una lógica de creer que una persona joven haría un mejor trabajo que otro, solo por su juventud, mejor pongamos niños a legislar.

Norman Quijano criticó la capacidad de los jóvenes e hicimos un infierno en la Tierra. “Dinosaurios hablando”, cuando ARENA no quiso abrirse al aborto y al matrimonio igualitario; el partido CONSERVADOR no quiso abrirse al aborto y el matrimonio igualitario y los critican. Norman tenía razón, que nula capacidad la nuestra.

En los 5 minutos de fama de Valiente y Wright lo que les faltó fue justo eso “valentía”. Criticar públicamente al partido por no cumplirte unos de tus caprichos es lo más fácil, hacerse la víctima de los políticos retrógrados era lo más lógico y presentarse al público como el siguiente paso de la evolución social, lo normal. ¿Quiénes compraron su discurso? Los jóvenes. Porque se creen lo mismo que ellos, la única opción. Por cierto, de “Valiente y Justo” no tienen nada, entraron a un partido que no comparte sus pensamientos, aceptaron sus lineamientos y sonrieron en las fotos, y como garrapatas succionaron la popularidad necesaria para crecer. Ahora que están llenos, llegó el momento de morder la mano que los alimentó; tengan vergüenza.

Somos la eterna promesa, el eterno cambio que aún no llega. Escribir un artículo motivando el cambio, no hace el cambio. Somos Pandora y nuestro pensamiento su caja, y no hemos dudado en abrirla. No hemos logrado nada, no hemos mejorado nada, no somos especiales, somos un voto más.

Estas no son palabras vacías, ni acusaciones someras. No se necesita aplicar un análisis profundo a la realidad política del país para comprobar todo lo que he afirmado es risible; la idea que los partidos políticos abran sus puertas a los jóvenes, esas insignificantes manifestaciones, pequeñas columnas e ignoradas entrevistas no pasan de las redes sociales. Si quieres tener 5 “likes” continúa con lo que haces. No, ese no es el camino y nunca lo ha sido, los jóvenes creen que su cuenta de Facebook es el futuro del país y que sus “tuits” son veneno para la corrupción, no pasamos de granos de arena.

No queremos romper el sistema, queremos entrar a él. No queremos hacer esfuerzo, sino que los mayores nos abran las puertas, ¿Por qué no antes de hablar sobre el poco relevo generacional de los partidos, se crean nuevos partidos? En este momento ustedes pensaron lo mismo que yo, los únicos que votarían por ustedes son sus familias. Por eso Valiente y Wright necesitaron a ARENA, por eso su cruzada no fue para nada valiente.

Sigamos pensando lo mismo, mientras sigamos llenando las redes sociales de basura propagandista no vamos a avanzar. Los jóvenes no somos promesa de nada, nunca lo hemos sido ni lo seremos, el sistema es más grande que nosotros y nos cuesta aceptarlo.

9 Nov 2018
La peor mentira política y económica
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

La peor mentira política y económica

1 Nov 2018
Migrantes, lamento de un pueblo que sufre
Opinión | Por: Erick Hernández

Migrantes, lamento de un pueblo que sufre

26 Oct 2018
Carta a los candidatos presidenciales
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Carta a los candidatos presidenciales

19 Oct 2018
“El Nayib”, un bote salvavida
Opinión | Por: Juan Carlos Méndez

“El Nayib”, un bote salvavida