Opinión

19 May 2016
Opinión | Por: Óscar Melgar

La contaminación, una estadística alarmante para San Salvador

 

Oscar Melgar 

@oscarmelgar8823

El VI Censo de población y vivienda realizado en el año 2007 estableció que la ciudad de San Salvador era la ciudad más habitada de todo el país, con una población de 316 090 habitantes; una ciudad relativamente pequeña comparada con otras en América Latina. Sin embargo, el dato que recientemente llama más la atención es que en un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), San Salvador concentra altos niveles de contaminación, sobrepasando el límite recomendado de contaminación durante el año 2014. Lo considerado normal es un nivel de 20µm y 10µm, la ciudad tiene niveles de 77µm / 42µm micrómetro; una situación que ya de por sí viene a agravar más la condición social de todo el país.  

Es interesante que nuestra ciudad se encuentre arriba de otras incluso mucho más pobladas y con mayor industria como por ejemplo, Ciudad de México o Bogotá, Colombia. Entonces, ¿cuáles podrían haber sido algunas de las causas que contribuyeron a aumentar los niveles dentro de la capital?

No es secreto para ningún salvadoreño que el medio ambiente donde nos encontramos se encuentre en condiciones deplorables. El país posee el 95% de cuerpos de agua en situaciones de moderada  y severamente contaminada; además, la sobrepoblación se encuentra a niveles de  300 personas por kilómetros cuadrado y el 90% de nuestra población se encuentra expuesta a sufrir más de algún tipo de desastres. La situación es extremadamente agobiante y necesita de intervenciones inmediatas que puedan mitigar el problema.

Podemos sumar a estas causas la sobre explotación de los recursos naturales, la inexistencia de una política en materia de residuos sólidos, la casi nula y poca sensibilidad del sector empresarial para formular acciones en conjunto con el Gobierno Central que fomenten el cuidado y la protección del medio ambiente. También, la debilitada acción legal con la que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y otros actores del desarrollo cuentan para delimitar las actividades de particulares e industria que puedan poner en peligro los ecosistemas. Del  mismo modo, los servicios pocos amigables y altamente contaminantes del sector energético, agropecuario y transporte; la falta de una política ambiental integral que permita optimizar, regular y generar información sobre el uso de los recursos naturales en todo el país y la inexistencia de una política de desarrollo territorial sustentable.

San Salvador y el área metropolitana de San Salvador forman, en conjunto, el espacio territorial más habitado de todo el país, con más de un millón de habitantes en 14 municipios. Las cifras de contaminación podría ser  alarmantes sin incluyéramos estas zonas dentro del estudio de la OMS y debido, a las distintas consecuencias que la misma puede provocar, entre ellas: altos niveles de enfermedades respiratorias y digestivas entre la población, escases de servicios básicos como el agua potable, una situación que actualmente se vive. Deterioro de los ecosistemas, potenciales problemas de hambruna, altos niveles de vulnerabilidad antes los desastres y sobre todo, la destrucción del entorno  empeorando de las condiciones de vida.

La tarea de transformar esta situación  no es  únicamente del Ministerio de Medio Ambiente y de Recursos Naturales a través de la formulación de acciones que permitan entre muchas cosas: establecer límites y castigos a las industrias y particulares que contaminen el medio ambiente, sino además, coordinar y supervisar  acciones que protejan los distintos ecosistemas y los recursos de los que dispone el territorio salvadoreño. Es una tarea urgente de todos los ciudadanos enmarcarnos bajo un enfoque de sensibilidad hacia el medio ambiente apoyado por el trabajo de la empresa privada, la academia, los políticos y los distintos sectores sociales.

Es paradójico que San Salvador, siendo una ciudad tan pequeña, sea una ciudad tan contaminada y que no haya desarrollado aún estrategias de intervención necesarias para el desarrollo sustentable. Sin duda alguna, este simple dato deja ver la falta de visión y el compromiso que muchos de nuestros gobernantes han tenido, dejando de lado la visión medio ambiental siendo una de las importantes en la búsqueda de la sobrevivencia humana, que si no se atiende de inmediato, es indudable que nos empiece a pasar factura a grandes niveles sino es que ya lo hace.

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