Opinión

4 Abr 2016
Opinión | Por: Ricardo Hernández

Hablantes y hablantas del “lenguaje no sexista”

Buscar “visibilizar” a la mujer de esta forma no solo es un atropello a la economía del lenguaje, sino que denota una falta de conocimiento de la gramática y poco sentido común en el uso del idioma.

A través del lenguaje transmitimos ideas, y en muchos casos, esas ideas pueden ser utilizadas para enaltecer o denigrar a ciertas personas, como en el caso de las mujeres. Expresiones como “manejas como niña” o “las mujeres, el sexo débil” no solo son enunciados que transmiten ideas falsas, sino que hacen ver a las mujeres como las responsables de cualquier tontería o inutilidad. Son frases machistas, a secas, encaminadas a sostener que el hombre es, por naturaleza, superior a la mujer.

Hace unos días me encontré con este texto en las redes sociales. Fue retomado del artículo En torno a la lengua no sexista de Domingo Caba citando un fragmento de la dedicatoria de un libro:

“Dedico esta obra de manera muy especial a los maestros y maestras de mi país, y a todos y todas aquellos y aquellas que puedan leerla. Lo hago de esta manera ya que considero que los mismos y las mismas son los y las profesionales más meritorios y meritorias que tiene una nación, un pueblo y el mundo. Son ellos y ellas los padres y madres de las y los profesionales, agentes de cambio, forjadores y forjadoras de una sociedad y el mundo…”.

Obsérvese el abuso exagerado de desdoblamiento del género, y es sobre estos usos del llamado “lenguaje no sexista” que deseo reflexionar en términos de gramática y sentido común en este artículo.

En primer lugar debemos entender que el género gramatical no necesariamente corresponde al sexo. El sustantivo “cabeza”, por ejemplo, es femenino y lo acompaña el determinante “la”. Así, “teclado” es masculino, y no precisamente porque sea hombre, sino porque la palabra “el” lo determina. Por tanto, género no es lo mismo que sexo. Sin embargo, cuando utilizamos expresiones como “Todos mis vecinos son bulliciosos” se sobreentiende que nos referimos a todos los vecinos, mujeres y hombres por igual. En “Los políticos son unos mentirosos” entendemos perfectamente que nos referimos a toda la clase política, y no exclusivamente a los varones así nacidos. Esto se llama género marcado, es decir, el masculino tiene una finalidad doble: hacer referencia a individuos de su género y englobar a ambos géneros en su totalidad. Hacer la distinción resultaría tan cansado e impráctico como el ejemplo de arriba, y al hacerla no hacemos visibles a las mujeres, sino que nos complicamos en los mensajes.

Según este informe de la Real Academia Española, el hacer este tipo de desdoblamientos es caer en el mismo error del sexismo. Conozco escritoras e investigadoras que no perciben ningún ocultamiento o marginación cuando digo que son parte de nuestra “comunidad de académicos”, ni se sienten más “visibles” al leer el desdoblamiento de género en el manual de trabajo, o en la redacción de alguna ley. De igual manera, esa discriminación solo vive en nuestra mente cuando entonamos “Saludemos la Patria, orgullosos de hijos suyos podernos llamar”, y creemos que nuestro Himno Nacional hace referencia a los niños y excluye totalmente a las niñas.

Buscar “visibilizar” a la mujer de esta forma no solo es un atropello a la economía del lenguaje, sino que denota una falta de conocimiento de la gramática y poco sentido común en el uso del idioma.

Sinceramente no creo que con agregar un determinante se vuelva perceptible a la mujer. Estoy en contra de cualquier acto de violencia o desventaja hacia las niñas, jóvenes, señoras o ancianas, así sea a través del habla o cualquier otra manifestación del pensamiento, pero si vamos a luchar a favor de la equidad entre hombres y mujeres, hagámoslo desde sus verdaderas causas y manifestaciones, como un mayor empoderamiento de la mujer en la vida política en El Salvador, o por un mayor protagonismo en el mundo académico, empresarial o deportivo; pero sin enredar nuestro idioma español y complicar aún más nuestras formas de comunicación.

 

  • Blanco

    para mejorar la miopía conceptual:
    CAMBIAR LA LENGUA CAMBIARÁ LA REALIDAD
    http://www.mujeresenred.net/spip.php?article832

  • Juan Perez

    “Dedico esta obra de manera muy especial a los maestros de ambos sexos de mi país, y a todos los seres humanos que puedan leerla. Lo hago de esta manera ya que considero que todos son los profesionales más meritorios que tiene una nación, un pueblo y el mundo. Son ellos los padres y madres de los profesionales, agentes de cambio, forjadores sin distinción de genero de una sociedad y el mundo…”.
    Asunto arreglado!

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