Opinión

15 Ago 2017
Opinión | Por: Erick Hernández

Fábricas de problemas y soluciones

En la actualidad, el mundo afronta muchos problemas y la mayoría han sido creados por el hombre: las guerras, las divisiones políticas, la corrupción, la discriminación y los problemas ambientales. Muchos ven esto como algo malo, pero es algo tan natural como el ciclo de la lluvia; aunque, puede que ambos hayan sufrido de ciertos cambios que los vuelven más peligrosos.

Desde su surgimiento, el ser humano ha tenido que lidiar con problemas. En un principio eran todos externos o que estaban en su ambiente: depredadores, tormentas violentas, desplazamientos por el clima, entre otros. Pareciera que desde el principio estuvimos expuestos e indefensos ante el mundo, como si el mismo nos estuviera poniendo a prueba. Esto pasó y pasa con cualquier otro ser vivo, siempre sufre o afronta retos, todo con un propósito: evolucionar y crecer

A todos esos problemas nuestros antepasados siempre encontraron o crearon soluciones, nunca se dieron por vencidos en su lucha por la supervivencia. Con esto realizaban un progreso para ellos y, a su vez, para toda la especie. Todos los problemas permitieron aprender del entorno, aprovecharlo y sentirse más seguros en él. Nos permitió crecer, de manera que el ser humano se volvió menos indefenso ante el mundo y la naturaleza.

Siempre existen problemas, pero ¿Qué pasa cuando la naturaleza ya no es un reto tan grande para nosotros? Esto lo digo más que todo por los avances que hemos tenido en los últimos siglos, ya que hemos obtenido la capacidad de ir un paso adelante y, si no, de generar respuestas ante las problemáticas de forma más rápida y eficaz. Pero, regresando a la pregunta, será que, para nosotros, quizás sea algo genético, ¿Es necesario afrontar dificultades? Es decir, cuando nuestra vida no se ve perturbada ¿Sentimos la necesidad de crear algo que represente un reto? Quizás en algunos casos lo veamos cómo salir de nuestra zona de confort, quizás tenemos la necesidad de experimentar algo nuevo, alejarnos de la rutina y probar nuestra capacidad para desafiar todo lo que se nos ponga enfrente.

Por otro lado, existen personas malas que son fanáticas de crear problemas, pero no para ellos sino para los demás. Muchas veces se aprovechan de la capacidad o ingenuidad de otros para realizar sus fines. Lo peor es cuando no existan personas que quieran o puedan detenerlas; es decir, que les pongan un límite o un alto, para que dejen de afectar las vidas de otros. O, en algunos casos, que existan personas que les digan a los demás que no deben hacer nada para frenar a esas personas malas, solo porque ellos también se ven beneficiados de lo que están haciendo, aunque dañen a las grandes mayorías.

¿Qué pasa cuando nos encontramos con algo a lo que no podemos darle solución? Algunos se sienten decepcionados, otros deciden retirarse y algunos prefieren seguir intentando. Puede ser que en algunos casos el mismo ser humano cree cosas que no pueda controlar, ya sea porque se vuelve algo demasiado grande para su capacidad o no tiene una idea completa de lo que ha hecho. En realidad, la capacidad humana no tiene límites y es por eso que al no encontrar problemas los creamos nosotros, porque sentimos la necesidad de crecer y superarnos. Por más que exista algo que parece no tener solución, quizás solo sea necesario reunir a las personas indicadas o que quieran remediarlo de verdad.

Cada persona tiene la capacidad de lidiar con sus propios problemas, pero juntos podemos solucionar aún aquellos más complejos y difíciles. Sí, fabricamos problemas por naturaleza; pero, también, es parte de nosotros darles soluciones.

“Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta aquellos que creas más exteriores y materiales.” Amado Nervo

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