Opinión

23 Mar 2016
Opinión | Por: Oswaldo Serrano

El Salvador, el país de la…

Desde el inicio de año a la actualidad, la historia no ha variado mucho. Seguimos en el panorama mundial por los altos índices de homicidios diarios en un territorio tan pequeño, pero al mismo tiempo tan convulsionado.

Crisis, es el nuevo común denominador o la palabra de moda en nuestro país. Últimamente parece que El Salvador pasó a ser del país de las sonrisas, al país de la eterna crisis en distintas áreas del ámbito nacional. Aunque para los ojos de algunos dirigentes políticos, aquí todo está bien y vamos el camino correcto, que únicamente se trata de percepciones erróneas transmitidas por intensiones malévolas, desestabilizadoras, macabras y demás. Lo cierto es que difícilmente pueden tapar el sol con el dedo, como común mente decimos los salvadoreños.

Al hablar de crisis en El Salvador, lo primero que se me viene a la mente es la INSOSTENIBLE e imparable crisis de inseguridad, son muchos los compatriotas que a diario lloran la muerte de un familiar por causa de las muertes violentas en este país. Para tener una idea, no debe ser desconocido por nadie que el 2016 inició con índices muy altos de homicidios; solo en los- primeros cinco días, la violencia cobró la vida de 26 personas por día según publicación de El Diario de Hoy.

Desde el inicio de año a la actualidad, la historia no ha variado mucho. Seguimos en el panorama mundial por los altos índices de homicidios diarios en un territorio tan pequeño, pero al mismo tiempo tan convulsionado.

Otras crisis que no podemos ignorar es la falta de agua que se vive en El Salvador. Cada vez son más las familias en diversos puntos de la capital y el interior del país que claman por tener un mejor servicio de agua. Nuestro país nunca se ha caracterizado por tener políticas que velen por conservar los mantos acuíferos o que castiguen la explotación de recursos hídricos en las cuencas de los ríos siendo una actividad que ha estado a la orden del día.

Además de las situaciones ya citadas, hay muchas otras que también podemos mencionar:

  • El problema para cubrir el gasto corriente del gobierno
  • La imposición de más impuestos
  • Falta de oportunidades laborales
  • Epidemias y evidente deficiencia del sector salud
  • Corrupción

En fin podemos seguir enlistando diferentes problemas que enfrentamos en El Salvador, que a la larga, son todos los salvadoreños los que las terminan sufriendo.

Tampoco es desconocido que muchas de estas crisis dependen de voluntades políticas, temas de entendimiento y querer construir un mejor El Salvador. El país no puede seguir acumulando problemas sin exigir respuestas y soluciones. Como ciudadanos, el deber es exigir al gobierno, ministros, diputados y demás funcionarios, verdaderos resultados. Exigir que hagan valer el marco de ley. Creo que es hora de que la clase política deje de buscar excusas y culpables y empiecen a ofrecer soluciones para familias no lloren la perdida de un ser querido, para evitar que los salvadoreños caminen kilómetros con un cántaro de agua para poder tener un poco para beber. Y sobre todo que se aplique la justicia con casos de corrupción política. Es hora de que devolvamos todos a El Salvador la estabilidad que merecemos.

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