Opinión

22 Sep 2015
Opinión | Por: Fabiola Alfaro

El país de las ironías

Y  mientras al pueblo se le gravan nuevos impuestos, los diputados se aprueban millonario presupuesto. ¡Bienvenidos al país de las ironías!

Hace una semana celebrábamos con fervor 194 años de “independencia patria”. Las redes sociales se inundaron de mensajes positivos para el pulgarcito de América y su gente. Sin embargo, es difícil creer que existe una independencia si seguimos siendo esclavos de la realidad que vivimos: delincuencia, pobreza, corrupción y otros tantos males.

En lugar de ir avanzando y creciendo como país nos vamos estancando cada vez más. Los “líderes” en quienes confiamos y a quienes les dimos la oportunidad de llevar las riendas de El Salvador no están haciendo nada, o al menos nada por el pueblo; como siempre sólo para ellos mismos.

La situación de inseguridad en el país se ha vuelto incontrolable, hasta el punto de llevar al gobierno a tomar métodos desesperados para remediar la situación. Uno de los más recientes es gravar más impuestos a la población.

Si lo vemos desde una perspectiva positiva y de “igualdad”, que los ciudadanos paguen impuestos, no importando del país que sea, contribuye a que el Estado tenga los suficientes recursos para brindar los bienes y servicios públicos que la comunidad necesita. Esto no se discute.

En países desarrollados como Estados Unidos, por ejemplo, todos pagan impuestos, y quien no lo hace sufre las consecuencias y es juzgado; sin importar que sea un político, alguien de la clase alta o una persona de estrato social más bajo.

Sin embargo, nuestro país está a años luz de eso y las razones son diversas:

  • Las condiciones económicas son totalmente distintas. Es realmente injusto cargar a la población con nuevos tributos si apenas gana el salario mínimo.

Asimismo, es demasiado irónico que mientras esto pase los diputados de la Asamblea Legislativa aprueben un millonario presupuesto para seguir dándose más lujos.

 

No es necesario estar cambiando los vehículos cada año. Es irónico y a la vez injusto que mientras el país muere de hambre, los diputados ganen miles de dólares y estrenen carros como quien estrena una camiseta nueva.

 

  • Es desigual el hecho de que haya tantos evasores y aun así se impongan nuevas “contribuciones especiales”. Para implementar este tipo de medidas, antes se debe cortar de raíz toda evasión fiscal y corrupción porque tampoco es justo que mientras la población pague sus impuestos, otros solo se hagan de la vista gorda.

 

  • Es importante recalcar que los salvadoreños estaríamos pagando un impuesto que contribuya a “mejorar la seguridad ciudadana”. Este pago no solo incluye la facturación de todo tipo de servicio de telefonía móvil sino también facturación por servicios de televisión por cable o inalámbrico, compra de accesorios para aparatos electrónicos, incluso por la compra de artículos como tarjetas SIM, tabletas y celulares, mismos que irónicamente en cualquier momento nos los pueden robar.

 

Aunque sea difícil de aceptar, El Salvador va de mal en peor. Vivimos en el país de las ironías, en un lugar donde pareciera que las desigualdades nunca acabarán.

Pero es momento de pronunciarnos. Es tiempo de recordar que es precisamente el pueblo quien lleva al político al poder y que como consecuencia lógica debería ser el mismo pueblo que lo quite de ese lugar cuando sea necesario.

9 Nov 2018
La peor mentira política y económica
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

La peor mentira política y económica

1 Nov 2018
Migrantes, lamento de un pueblo que sufre
Opinión | Por: Erick Hernández

Migrantes, lamento de un pueblo que sufre

26 Oct 2018
Carta a los candidatos presidenciales
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Carta a los candidatos presidenciales

19 Oct 2018
“El Nayib”, un bote salvavida
Opinión | Por: Juan Carlos Méndez

“El Nayib”, un bote salvavida