Opinión

18 Dic 2015
Opinión | Por: Rafael Granados

El mejor regalo de Navidad

Antes de pensar en qué pediremos, pensemos en qué podemos dar. Es decir, veamos a nuestro alrededor y compartamos las bendiciones que recibimos con aquellos que tienen menos. Jesús nació hace más de 2000 años en un pesebre, este año permitamos que nazca en nuestro corazón.

Estamos a unos pocos días para celebrar la Nochebuena, o noche de Navidad como le conocemos comúnmente. Como es costumbre, los centros comerciales, supermercados y tiendas de ropa y calzado, se ven abarrotadas por los cientos de personas que los visitan buscando consentirse y aprovechar las diferentes ofertas de la temporada navideña.

Otra cantidad de personas deja a un lado los accesorios y se enfocan más en preparar un delicioso platillo para cenar con la familia y amigos, que como parte de la tradición les visitan para hacer de esa noche la mejor del año. Otros optan por la quema de pólvora, dejando para la media noche las mejores luces artificiales que adornan los cielos salvadoreños.

En la noche del 24 de diciembre, todos reunidos en familia, celebramos el nacimiento del niño Jesús. Aunque no tenemos un registro exacto del día de su nacimiento, ese día se celebra en conmemoración de su natalicio en la tierra de Belén de Judea. En dicha celebración no puede faltar el detalle de los regalos, siempre hay tiempo para dar y recibir un presente.

Para muchos, la parte de los regalos es lo que más les emociona, ya que todos estamos con la expectativa de poder recibir algún detalle. La verdad, considero justo que en la recta final del año recibamos un detalle sin importar el costo ni el tamaño del mismo. Asimismo, los salvadoreños en general nos merecemos de parte de la clase política un buen regalo.

Merecemos que se nos regale un fiscal, que lejos de trabajar por intereses personales y partidarios, trabaje por consolidar la justicia en el país. No pedimos el mejor fiscal, (aunque sí lo merecemos), pero nos conformamos con el menos peor. Es decir, con el que demuestre que en verdad quiere trabajar por el país y sea digno de llamarse funcionario público.

El mejor regalo de Navidad, sería sin duda alguna que los 84 diputados de la Asamblea Legislativa se pongan de acuerdo y antes de cerrar el año aprueben leyes que en verdad vengan a beneficiar a la gran mayoría de salvadoreños. Con eso podemos, en verdad, iniciar un próspero año nuevo. Necesitamos legisladores comprometidos con el país, más que con su partido.

Merecemos también que se nos regale un verdadero plan de seguridad nacional, que no solo trabaje en la represión, sino también en la prevención de la violencia. Ya no es tiempo de querer resolver todo desde una mesa de diálogo, es tiempo de actuar. Es tiempo de que los funcionarios bajen de sus camionetas blindadas y vean como la violencia cada vez roba más terreno.

El mejor regalo de Navidad para todos los salvadoreños podría ser que el presidente de la República, depure su gabinete y deje solamente gente que en verdad le suman al país. Podría comenzar depurando el Ministerio de Defensa Nacional, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, y a la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA),  por mencionar algunos.

Para ir finalizando, solo les pido, amados lectores, que antes de pensar en qué pediremos, pensemos en qué podemos dar. Es decir, veamos a nuestro alrededor y compartamos las bendiciones que recibimos con aquellos que tienen menos. Jesús nació hace más de 2000 años en un pesebre, este año permitamos que nazca en nuestro corazón.

¡Feliz navidad a todos!

9 Nov 2018
La peor mentira política y económica
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

La peor mentira política y económica

1 Nov 2018
Migrantes, lamento de un pueblo que sufre
Opinión | Por: Erick Hernández

Migrantes, lamento de un pueblo que sufre

26 Oct 2018
Carta a los candidatos presidenciales
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Carta a los candidatos presidenciales

19 Oct 2018
“El Nayib”, un bote salvavida
Opinión | Por: Juan Carlos Méndez

“El Nayib”, un bote salvavida