Opinión

8 Ago 2016
Opinión | Por: Mario Hernández Villatoro

Diputados suplentes: una consideración premeditada

Nadie se imaginó que de tener una simple papeleta con banderas, íbamos a ver un colchón con dibujos de banderas y muchos rostros. Que del antojo de los partidos políticos de colocar a sus niños bonitos en los primeros puestos para que tengan un curul seguro en la Asamblea Legislativa (AL), pasaríamos a obligarlos a esforzarse para lograr un cupo dentro de los 84. Previo a aquella sentencia del voto por rostro de los aspirantes a diputados del Parlamento Centroamericano y de la AL, no se hablaba en la palestra de la posible modificación justificada constitucionalmente de las reglas de juego electorales.

Posterior a ese fallo, se empezó a crear la tesis que el nombramiento de diputados suplentes debe ser declarado inconstitucional, por no ser electos mediante el voto popular. En múltiples artículos de opinión, salones de clases, reuniones formales, informales y comentarios de pasillo se abordó el tema y existe mayoría calificada de los que opinaron a favor de la inconstitucionalidad de los diputados suplentes.

El art. 80 de la Constitución establece que los Diputados de la Asamblea Legislativa –entre otros-, son funcionarios de elección popular. El art. 121 Cn., agrega que la AL es un cuerpo colegiado compuesto por Diputados, elegidos en la forma prescrita por esta Constitución. Precisamente la forma prescrita es la del art. 80 (elección popular), y en ninguna parte hace distingo entre diputados propietarios y suplentes.

Pero se pensó que estábamos lejos de cumplirse aquella tesis de inconstitucionalidad de los diputados suplentes, hasta que la Sala de lo Constitucional (SC) falló sorpresivamente restándole legitimidad popular. Digo sorpresivo fallo porque el eje central de la demanda que dio lugar a dicha resolución no fue revisar la constitucionalidad de los diputados suplentes, sino el decreto legislativo número 1000/2015 que autorizaba la emisión de bonos por $900 millones que requería el Gobierno, cuya aprobación se realizó en el segundo intento después de que un diputado suplente sustituyera a una diputada, quien se abstuvo de votar.

La SC, después de desestimar los argumentos del demandante creó una maniobra jurisprudencial al considerar que entre el objeto y el parámetro de control todavía existía una incompatibilidad, y el carácter guardián de la Constitución que se atribuyó la SC le permitió depurar a los diputados suplentes por carecer de legitimación popular.

Fallo atinente y argumentos coincidentes, excepto que la SC les cortó la cabeza de tajo a los diputados suplentes sin prever problemas de ausencias obligadas de los propietarios. En la última sentencia de inconstitucionalidad del nombramiento de los Magistrados de la Corte de Cuentas, se le dio a la AL cierto plazo para que nombren nuevos Magistrados, mientras tanto las actuaciones de los hasta ese entonces funcionarios gozaban de validez. Lo sensato era seguir su propia jurisprudencia y ordenar la elección popular de los diputados suplentes en las próximas elecciones, estableciendo que los que se encontraban en funciones podían seguir ocupando sus cargos hasta finalizar su período. ¿Qué pasará con las ausencias por muerte, enfermedad grave o duelo por muerte de parientes de los diputados propietarios? Situaciones que no valoró la SC.

Respecto a los efectos mediáticos que ha causado la sentencia, es loable y plausible la intención de la SC de obligar a trabajar a los diputados propietarios y cumplir los mandatos plasmados en el art. 131 de la Cn., a pesar que muchos diputados se quejan porque tendrán que trabajar tanto, despotrican y ningunean a la SC; hasta hablan de desacatar la orden judicial.

Ni modo, el pueblo seleccionó a su candidato preferido propietario, no a su suplente, para que los representen, para que trabajen como lo hace el resto de salvadoreños; despertándose temprano, cancelando vacaciones y momentos de ocio, suprimiendo o reduciendo el tiempo de receso y trabajando horas extras y nocturnas para desarrollar nuestro país.

Más allá de las consideraciones atinentes o deficientes de la SC, el acervo líquido de la sentencia obliga a los diputados a trabajar. Espero que lo hagan sin más quejas, por su gente, por su país.

15 Dic 2017
El mito de la Tierra plana
Opinión | Por: Verónica Ruiz

El mito de la Tierra plana

15 Dic 2017
Necesitamos amor sólido
Opinión | Por: Sara Larín

Necesitamos amor sólido

14 Dic 2017
Valores de Navidad
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Valores de Navidad

13 Dic 2017
Mozote nunca más
Opinión | Por: Mateo Villaherrera

Mozote nunca más