Opinión

22 Ene 2015
Opinión | Por: Herbert Escoto

Cuando hablo de El Salvador

Llegará el día en que hablar sobre las cosas positivas de El Salvador será más fácil y las cosas negativas no serán incomodas de contarlas porque serán otras no tan graves como las de ahora.

En muchas ocasiones he tenido que decir “no puedo negar la realidad de El Salvador; el país es peligroso y no decírselo a alguien que quiera visitarlo sería imprudente”, más a personas europeas casi convencidas de querer hacer una parada turística por nuestro país. En situaciones así, la respuesta que recibí fue un asentamiento con la cabeza sin saber si significaba un “estoy de acuerdo”, un “¡qué lástima!” o un “definitivamente no visitaré tu país”; en otras, la respuesta fue aún más incómoda.

Conocí una pareja casada, ambos ingleses, que estaban realizando viajes en sus vacaciones. Íbamos en un tren de Berlín a Praga. Durante seis horas que duró el recorrido platicamos sobre nuestros hobbies, trabajos, estudios y por supuesto de nuestros países. Fue fácil contarle de las cosas positivas de mi país (la gente, las playas, las montañas, las pupusas, y todo aquello que nos distingue, orgullosamente). Salió a mención el tema de la diferencia cultural entre los latinos y los europeos y por supuesto no dudé en mencionar cómo muchos salvadoreños tienen esta personalidad cálida y carismática que puede hacer sentir a cualquier extranjero como que si estuviera en casa.

Naz trabaja como conductora de trenes en Londres y una de las prestaciones que le brinda su empleo es poder viajar gratis por casi toda Europa. Tanto ella como su esposo, Sam, tienen ese sueño de recorrer el mundo, cosa que ya lo están haciendo, incluyendo Latinoamérica. Estas son las personas que conocí durante el recorrido.

En un determinado momento de la conversación, después de hacer una descripción no tan breve sobre El Salvador, Sam lanzó la pregunta que me dolió responder. “Entonces, ¿es muy peligroso?”. La pausa no fue tan breve, pero se sintió eterna. “Sí, sí lo es”. Le expliqué que no podía negarle esa realidad y que hacerlo sería imprudente. En especial porque sabía que en Europa las noticias de nuestro país frecuentemente son negativas y no cubren las cosas positivas; y ocultarle esa información me haría quedar como un mentiroso.

El intento por querer maquillar esa realidad y hacerla menos grave de lo que es fue un fracaso, y qué bueno que lo fue, pues ocultar información como esa sería imprudente. Les hablé sobre los homicidios diarios, los asaltos, los frecuentes robos y continué con un intento de salvar la situación al decir “dependiendo de los lugares que andés; no todo El Salvador es así”. “Casi me convencés”, fue la respuesta de Sam, seguido de un silencio.

Podía haber hecho muchas cosas para vender mi país y muchas seguramente servirían. En ocasiones he dicho cómo las playas (El Tunco, específicamente) son un atractivo importante, en especial para personas europeas. En El Salvador, los últimos años ha empezado a desarrollarse más el turismo, sin embargo, de forma paralela, la delincuencia y el crimen organizado crece con mayor rapidez.

Cuando hablo de El Salvador lo hago con mucha pasión, pero esta se reduce cuando me preguntan sobre la violencia y la inseguridad. A más de uno nos habrá pasado esto y llegará el día en que hablar sobre las cosas positivas de El Salvador será más fácil y que las cosas negativas no serán incomodas de contarlas porque serán otras no tan graves como las que tenemos ahora.

 

7 Dic 2018
InSight: Revelando el corazón de Marte
Opinión | Por: Verónica Ruiz

InSight: Revelando el corazón de Marte

7 Dic 2018
Candidatos, ¿y las propuestas ambientales?
Opinión | Por: Caleb Padilla

Candidatos, ¿y las propuestas ambientales?

7 Dic 2018
Diciembre
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Diciembre

28 Nov 2018
Turismo accesible: beneficio para todo un territorio
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Turismo accesible: beneficio para todo un territorio