Opinión

3 Jun 2016
Opinión | Por: Carlos Alejandro Morales

Cuando “Be the Future” es pedir demasiado 

 

El Salvador es un bonito país del cual los productores del programa caso cerrado podrían perpetuar su programa para hasta el final de los tiempos. Es como si siempre hubiera algo que logra que los salvadoreños estallen en indignación y se rasguen las vestiduras, como aquellos famosos personajes bíblicos denominados: Fariseos.  

Es sorprendente que siendo un país que grita tanto por la defensa de sus valores y cristiandad, las acciones de un gran número de sus habitantes digan todo lo contrario a lo que parece que desean predicar. Es decir, si de verdad tenemos tan buenos valores o no queremos perder los pocos que nos quedan ¿Cómo es posible que el Pastor Rivas siga predicando luego del escándalo que no dejo duda de sus actos?, ¿Por qué hay tanta menor de edad sin culminar sus estudios y siendo madre? , ¿Por qué hay tanto indigente sin comer en las calles? , ¿Por qué les vale que políticos ignoren las leyes solo porque les hablan bonito? , ¿Cómo es posible desearle que digamos que tenemos valores cuando le deseamos la muerte sin dudarlo al que es contrario al partido político que apoyamos? O si siendo el colmo ¿Odiar a alguien por diferente equipo deportivo? El problema no es si el anuncio de Digicel va a cambiar nuestra perspectiva de la vida o si realmente así es el futuro, el problema es que la realidad que no todos parecen querer aceptar es que vivimos en un país que no solo carece de valores, sino que abunda en hipocresía.

Si hacemos más escándalo por un anuncio que por ver a políticos volverse millonarios, nuestra axiología tiene serios problemas. Y el problema si es de valores, pero de la ausencia de ellos.

El Sermón del Monte bíblicamente tiene como mensaje “Amarse los unos a los otros”, pero imagino que por la falta de equipo de aquellos tiempos y por el efecto de “teléfono descompuesto” el paso de la historia modificó un poco esa frase en “Odia al que no comparta tu fe, repúdialo y júzgalo del modo que te dije que no lo hicieras, no des el ejemplo”.

Escudarse en una falsa cristiandad puede llegar a ser peor pecado que iniciar una publicidad con la que no estemos de acuerdo, alegar valores que más bien parece que solo en los anuncios de las televisoras cristinas existen nos hace quedar peor que guardando silencio. No significa con esto que apoye o desapruebe la campaña de Digicel, es simplemente que si hiciéramos un escándalo similar, si exigiéramos que algunos políticos dejaran de fungir como tal, posiblemente esos míticos valores que nos están queriendo arrebatar… si serian notorios. Finalmente,  seamos honestos o dicho en buen salvadoreños: No se den paja, si este país en verdad tuviera valores no tendría miedo que un anuncio se los arrebatara y estos no les corresponde ni al Gobierno, ni al colegio, ni a las compañías telefónicas compartirlos o enseñarlos, esos se aprenden en el hogar y si se enseñan bien nadie puede llevárselos. ¿Puede Digicel destruir nuestros valores?

No, no es posible que alguien nos arrebate aquello de lo que carecemos.

 

  • Romeo

    Carlos, le pregunto. ¿Será que digicel quiere enarbolar los valores que defiende en este artículo o mas bien quería generar controversia para subir su brand awareness? Hint: Digicel es una empresa “for profit”

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