Opinión

26 Feb 2013
Opinión | Por: Gumercindo Ventura

¿Cuál es el reto de hoy?

Poco a poco vamos viendo como la generación de la guerra va envejeciendo. Es impactante ver en fotos de los acuerdos de paz a personajes como Alfredo Cristiani y Salvador Sánchez Cerén y compararlos con el presente, algunos como Shafik Hándal incluso ya han fallecido. El tiempo y las dificultades que han vivido definitivamente les han pasado la factura. Más de 20 años después de firmada la paz hay una nueva generación de jóvenes que constantemente se compara con las anteriores.

 

La generación que lideró los movimientos sociales y políticos en los tiempos de la guerra ya va de salida. No porque yo o alguien más así lo desee, sino por el curso natural de la vida. Podemos quejarnos y criticar a esta generación, es válido, pero no podemos negar que su aporte ha sido inmenso. Independientemente del rol que jugaron en el conflicto, esta generación le dio fin a años de dictadura militar, donde no había espacios de participación política. Arriesgaron su vida, y muchos la perdieron, para cimentar la libertad que nos han heredado. La siguiente generación sí vivió la crueldad de la guerra. Pasaron su infancia con miedo de salir a la calles, muchos lloraron la muerte de más de algún familiar, o sufrieron el secuestro de otros. Muchos se dedicaron a hacer negocios, o se fueron del país, esperando recuperar algo de lo que el conflicto les quitó.

 

El producto de esto es bastante aparente, lo vemos en la ausencia de caras jóvenes en los partidos, ya sea por autoridad jurásica de sus padres en la política o por su mismo desinterés. Ahora nos ven a nosotros como los que vamos a sacar esta papa caliente adelante. Lo curioso cuando se habla de mi generación es que muchas veces se le idealiza. ¿Cuál es el reto que tenemos? Nos dicen que somos el futuro, que estamos libres de traumas de la guerra, que nosotros no hemos vivido o sufrido los estrados de la guerra. Cuando se leen comentarios en y hacia las columnas de jóvenes es cuestionable si  es cierto que estemos libres de este odio que vemos en la generación de la guerra. Frecuentemente vemos más de lo mismo, muchos insultos, ataques personales y descalificaciones en vez de un debate de ideas.

 

Muchos también creemos que por el hecho de ser jóvenes nos deben de dar los espacios, como que la edad automáticamente nos diera méritos para algo sin trabajar para ello. Los espacios se crean, y ya vemos caras nuevas que van tomando protagonismo. Es un hecho que tomaremos las riendas “les guste o no les guste”, ¿Qué tan preparados estamos? ¿Qué tan fuertes son nuestros principios? ¿Vamos a caer en la misma guerra vacía de caprichos por el poder? ¿Vamos a ser capaces de defender las libertades y derechos civiles por los cuales se derramó tanta sangre?

 

El panorama para nuestra generación no se ve fácil, y poco esperanzador cuando se ven tantas contradicciones caminando. Vemos a los que dicen ser del pueblo ostentarse con lujos de burguesía en vez de pregonar con austeridad. Vemos a otros poniéndole la camisa de “Libre mercado” al mercantilismo, usando las instituciones del Estado para favorecer sus negocios en vez de competir. La coherencia no se encuentra fácil, y creo que más que ideologías, falta de traumas o no, el reto más grande como generación es que seamos coherentes con nuestro discurso, de otra forma nos vamos a resignar a que cambiemos de color de corbata por tener más presidentes gringos en nuestra bolsa, como sucede ahora.

26 Jul 2017
El canto de los pericos
Opinión | Por: Verónica Ruiz

El canto de los pericos

25 Jul 2017
¡Políticos entiendan!
Opinión | Por: Caleb Padilla

¡Políticos entiendan!

25 Jul 2017
Legado de 3D para El Salvador
Opinión | Por: Mateo Villaherrera

Legado de 3D para El Salvador

24 Jul 2017
Feliz No Cumpleaños, “Nayibcito”
Opinión | Por: Mario Matheu

Feliz No Cumpleaños, “Nayibcito”