Opinión

27 May 2015
Opinión | Por: Oswaldo Serrano

Controlemos la producción responsablemente

Nuestra sociedad debe empezar a aceptar y adoptar la educación prenatal y educación sexual como parte esencial en la formación de los seres humanos hoy en día.

Hace unas semanas vagaba por una red social y leí sobre un tema que me llamó mucho la atención y no había tenido la oportunidad de reflexionar al respecto. Todos los salvadoreños estamos conscientes de que vivimos en uno de los países más pequeños del mundo. El Salvador cuenta apenas con un poco más de 20 mil kilómetros cuadrados y con aproximadamente 6 millones de habitantes.

Es una población extremamente alta si contrastamos el total de la extensión territorial y el número de habitantes con el resto de países de la región centroamericana. Costa Rica tiene un territorio de más de 50 mil kilómetros cuadrados y su población está por llegar a los 5 millones de habitantes, según el censo realizado en el 2013. Honduras y Guatemala  cuentan con una extensión territorial de más de 100 mil kilómetros cuadrados, con 8 y 16 millones de habitantes respectivamente. (La producción de chapines tampoco canta mal las rancheras)

Una nota difundida por el periódico digital diario1.com hace unas semanas, deja en evidencia este importante tema. La nota habla de los 14 niños que nacen cada hora en país según datos de UNICEF. No hay que ser demógrafos (dícese de la persona que estudia la demografía) para notar que es una cifra bastante alarmante. Sin embargo, esto no es algo nuevo, década tras década el crecimiento poblacional de El Salvador ha ido en aumento sin que las autoridades presten atención a la situación. Y si lo han hecho, sus esfuerzos han sido muy pobres.

Si nos preguntamos: ¿cuántos de esos 14 partos cada hora son planificados? ¿Cuántos de esos 336 niños que nacen al día, sus madres tiene una edad igual o inferior a los 18 años? ¿Cuántos de esos más de 10 mil bebés que nacen al mes lo hacen dentro de una familia ya establecida? ¿Los más de 120 mil niños que nacen al año tendrán la oportunidad de crecer, educarse y ser personas de bien? Al tratar de responder cada una de estas preguntas, creo que terminaríamos de decepcionarnos.

Todos debemos tomar conciencia de que la natalidad es una responsabilidad ligada a la planificación y que ésta es más que condones y pastillas anticonceptivas. La planificación abarca aspectos y conductas sociales, planes de vida, metas y sueños. Y por supuesto ser responsable de la vida de un tercero.

Es hora de que como sociedad evolucionemos, rompamos con estigmas heredados de generaciones pasadas o incluso religiosas. Quizá para muchos hablar de control prenatal puede ser chocante o incluso inaceptable, por lo cual quiero dejar claro que no hablo de llegar a un caso extremista como el de China, donde se ha establecido legalmente que una pareja puede tener solamente un hijo y de incumplirse se pueden tomar acciones legales en contra de la misma.

Mi punto va más enfocado a que nuestra sociedad debe empezar a aceptar y adoptar la educación prenatal y educación sexual como parte esencial en la formación de los seres humanos hoy en día. Se debe buscar reducir los niveles de embarazos no deseados por falta de educación o “inocencia”. Deben orientarse a los jóvenes para que sean responsables en este sentido. De esta forma, el gobierno cumpliría uno de sus principales objetivos: garantizar la calidad de vida de los ciudadanos. Algo que nos adeuda.

9 Nov 2018
La peor mentira política y económica
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

La peor mentira política y económica

1 Nov 2018
Migrantes, lamento de un pueblo que sufre
Opinión | Por: Erick Hernández

Migrantes, lamento de un pueblo que sufre

26 Oct 2018
Carta a los candidatos presidenciales
Opinión | Por: Gerardo Schönenberg Ávila

Carta a los candidatos presidenciales

19 Oct 2018
“El Nayib”, un bote salvavida
Opinión | Por: Juan Carlos Méndez

“El Nayib”, un bote salvavida