Opinión

15 May 2014
Opinión | Por: Herbert Escoto

Bazinga!

Presidentes, vicepresidentes, diputados, jueces y demás funcionarios públicos: los tenemos en la mira y con ganas de exigir la rendición de cuentas.

No se preocupen por los jóvenes. Su intensa energía la desgastan en fiestas y no desperdiciarán su adolescencia preocupándose por los problemas que padece El Salvador. No los tomen en cuenta para las decisiones que comprometen el destino de nuestro país. Olvídense de que estarán molestando cuando abusen del poder que les da el pueblo, pues ellos estarán ocupados con sus smartphones y preferirán ignorar la realidad en lugar de afrontarla.

Tampoco se aflijan por la educación. Sigan descuidándola, de todas formas a los jóvenes no les importa estudiar y mucho menos piensan en su futuro. En el panorama actual, ellos jamás tomarán las riendas de este país; están tan hastiados de la política que prefieren alejarse de ella permitiendo que ustedes, funcionarios, aprovechen las oportunidades personales que el aparato estatal les puede brindar.

Al regular políticas públicas y la vida del resto de salvadoreños recuerden hacerlo en la madrugada, pues nadie a esa hora estará pendiente de las plenarias. ¿Las pensiones? Tranquilos. Los jóvenes no tienen capacidad de advertir el riesgo que supone hacer malabares con el dinero de su futuro. De hecho, sería bueno que sigan obligando a las AFP a gastar los ahorros en cuentas que no tendrá un retorno eficiente.

¿La libertad de expresión? ¡Sofóquenla! Les hace mucho daño a ustedes y los deja en evidencia, en especial si su gestión involucra actos de corrupción. De paso -si pueden- aprovechen para restringir la transparencia; definitivamente la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) es un dolor de cabeza y eso no les conviene. De todas formas, los jóvenes no valoran su derecho de libertad de expresión ni les importa la fiscalización o rendición de cuentas de la administración pública.

¡Jamás se preocupen por las manifestaciones de estudiantes! Son un chiste y no tienen ningún impacto político. ¿O no les han contado? Son aproximadamente cinco universitarios los que protestan y nadie les pone atención. ¿Persecución política? Eso no existe, es solo un mito.

El mejor consejo que se les puede dar a ustedes, como funcionarios, es que duerman tranquilos. Por favor, dejen de preguntar sobre la pobreza, en la historia siempre habrán desfavorecidos. Si luchan contra eso solo será gasto de tiempo y recursos. De los jóvenes no se preocupen, desconocen su propio potencial y jamás van a lograr quitarles el puesto y poder que tienen como delegados del pueblo.

BAZINGA! ¿En serio piensan eso de los jóvenes? Seguramente están mal asesorados.

¡Los jóvenes vienen con todo, para dar y cambiar todo! He conocido muchos emprendedores y visionarios que cambiarán lo que nunca cambiaron los malos funcionarios públicos. Preocúpense por ellos porque de forma profesional y con amor a El Salvador tomarán las riendas de este país. ¿Sus smartphones? Se han convertido en una de sus mejores armas. ¿Sus ideas? Van a reconducir este país y colocarlo en el pedestal en el cual merece estar.

Presidentes, vicepresidentes, diputados, jueces y demás funcionarios públicos: los tenemos en la mira y con ganas de exigir la rendición de cuentas. La inutilidad en el servicio público la combatiremos con profesionalismo y la arrogancia política la responderemos con cultura, respeto y visión. Si ustedes, funcionarios públicos, no entendieron la palabra “Bazinga” les recomiendo -además de empezar a tomar en cuenta la voz de los jóvenes- que se informen sobre el emblemático personaje de la serie The Big Bang Theory y autor de esta palabra: Sheldon Cooper.

 

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