Opinión

23 Nov 2017
Opinión | Por: Mario Hernández Villatoro

A la dirigencia y funcionarios del FMLN

“La exitosa lucha por el pueblo quedó olvidada cuando saborearon las mieles del poder y la confianza depositada en ustedes, la traicionaron”.

Tuve que enterarme por los medios de comunicación acerca de su “exitosa lucha a favor del pueblo”. No había nacido cuando ustedes salieron de la zona de confort, fueron valientes al rebelarse contra el status quo y se empoderaron frente a pequeños grupos fácticos que mandaban en el país. Por no poder ser vencidos en el conflicto armado, obligaron a los actores políticos de ese entonces a sentarse para finalizar el conflicto por la vía de la negociación y lograron constituirse como partido político.

Nunca simpaticé con su ideología, lo confieso. Pero eso es lo que menos me interesa. Mis decisiones electorales no han tenido como base las ideologías. Desde antes de estar apto para ejercer el sufragio, he logrado crear un perfil de los candidatos, indago su trayectoria, sus propuestas y apoyo a quienes considero que pueden realizar una aceptable y sobresaliente gestión.

Después de ser creado su movimiento en 1980 para velar por los intereses del pueblo y de constituirse legamente como partido político en 1992, han logrado escaños en la Asamblea Legislativa y han visto desfilar por 20 años a los gobiernos de ARENA, hasta que obtuvieron su primera gran victoria en el Órgano Ejecutivo en 2009. Su logro obedeció al hartazgo de la población de ver gobernar solamente a un bando político y a la vez, al comprar promesas de campaña enfocadas en acabar con la corrupción, disminuir impuestos, crear empleos, hacer crecer la economía y garantizar la seguridad pública.

Con la esperanza de cambio inició el período presidencial 2009-2014. Un foráneo que dejó ciertos legados rescatables como los programas sociales en las escuelas y el proyecto Ciudad Mujer, pero incumplió la mayoría de promesas de campaña, decayó la economía y realizó un pacto perverso para fortalecer a grupos delincuenciales.

Según el artículo 168 ord. 3º de la Constitución, el Presidente de la República tiene como obligación procurar la armonía social y conservar la paz. Sin embargo, en su programa de radio y en las presentaciones públicas se dedicó a atacar a los empresarios, a la oposición, a los que lo critican y a todos los que podía agarrar parejo. Tuvo una oportunidad de oro para pasar a la historia como el Presidente del cambio, como el personaje admirado que trabajó por erradicar la desigualdad social. En lugar de ello, decidió rebajarse a ser un asilado, tuitero, amargado y despreciado.

Viene el verdadero cambio. Un Presidente de pura sangre roja, corazón a la izquierda y guerrillero de toda la vida. Así, el pueblo salvadoreño le dio el voto de confianza al comandante Leonel y al partido de izquierda para gobernar por segundo período. Si aquel terminó decepcionando, este ha sido la burla de todos. Los discursos del Presidente llevan una dosis de gestión fantasiosa y otra de traspiés para que sean replicados en memes y parodias. Mientras que en tres años del actual Gobierno, solo hemos visto declives en indicadores económicos, aumento de impuestos, creación de contribuciones especiales y nos hemos convertido en campeones mundiales de violencia estilo libre.

Los funcionarios afines al FMLN también han contribuido en este fracaso. Los que juraron luchar por la clase social desposeída, ahora son investigados por corrupción y enriquecimiento ilícito, uno de sus máximos dirigentes está señalado por narcotráfico y se han sentado a negociar con estructuras delincuenciales. La “exitosa lucha por el pueblo” quedó olvidada cuando saborearon las mieles del poder y la confianza depositada en ustedes, la traicionaron.

Todas las encuestas apuntan a que la gente ya no quiere verlos gobernar, ni que el principal partido opositor vuelva a tomar el poder. El fenómeno de la aparición de terceras fuerzas y movimientos políticos se debe a que ustedes prefirieron su interés individual sobre el beneficio colectivo, obedece a la decepción que han causado a la gente que quiere ver un país mejor. La pérdida del apoyo popular es porque ustedes se lo han ganado a pulso.

  • Francisco Callejas

    Lic. Hernández, comparto alguna parte de su artículo, sin embargo quisiera que ud. y en general la ciudadanía, pero más ud. por su formación profesional, para opinar correctamente debería hacerlo con amplio panorama y no solamente hasta donde su nariz termina. Es fácil por ejemplo achacar al FMLN el colapso del sistema de pensiones, pero casi nadie se recuerda que dicho sistema fue diseñado e implementado por los gobiernos de ARENA y, dicho sea de paso, los medianamente pensantes sabíamos desde un inicio que dicho sistema iba a colapsar (oportuno también señalar que la reciente reforma aprobada es la que la oposición propuso). Recordar también que el FMLN estando en el Ejecutivo, está jugando el mismo juego y con las mismas reglas diseñadas otra vez por la derecha, por los poderes fácticos, será que esas reglas han colapsado también? Recodar también que el fenómeno de las pandillas nació en nuestro país a mediados de los 80’s (tiempos de la derecha) y nadie le dió importancia y lo dejaron crecer como bola de nieve. A todo lo anterior recordar el constante boicot o bloqueo de la gran empresa contra los gobiernos del FMLN. Por supuesto LO BRUTO para expresarse de Cerén nadie se lo quita.-

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