Gumercindo Ventura
Gumercindo Ventura
21 febrero de 2012

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El miércoles pasado amanecimos con una triste noticia. Alrededor de 350 personas murieron calcinadas por un incendio en un centro penal en la ciudad de Comayagua, Honduras. Las reacciones en Twitter no se hicieron esperar y llovían tanto celebraciones como lamentos.

En la nota online de un periódico nacional, leí un comentario de un lector que decía “Un incendio de esos nos hace falta en mariona, zacatras, ciudad barrios”. No es la primera vez que escucho un comentario parecido. La gente está tan desesperada por la violencia que pide, a costa de cualquier medida o atropello, que se combata a quienes generan violencia.

Es una situación difícil y delicada. Hace algunos meses platicaba con un compañero de universidad sobre el problema de la violencia en El Salvador, y hablábamos de lo complicado que es tener la cabeza fría para tomar buenas decisiones y posturas en cuanto a este problema. Se entiende que personas que han perdido a un hermano, a una madre o a un hijo a manos de la violencia, estén a favor de políticas como la pena de muerte o que “accidentes” como los de Honduras sucedan acá. Es difícil de imaginar el dolor que pueden sentir estas personas por la pérdida de un ser querido o por encontrarse amenazados permanentemente por la zona donde viven.

Dirán que para quienes la violencia no los ha tocado o marcado de por vida, es muy fácil oponerse a estas posturas, y claro que lo es, pero no por eso deja de ser una postura válida. No por el dolor, o cualquier sentimiento fortísimo que se tenga de exigir justicia, se debe rebajar a ultimar la vida. ¿Acaso no es esto dirigirse por los mismos estándares del criminal? Por algo suponemos vivir en una sociedad organizada donde se garanticen derechos, no que se inventen, limiten o eliminen.

Así como no apoyo la pena de muerte, tampoco estoy de acuerdo con un genocidio, accidental o no, como con un incendio en un centro penal. La pena de muerte, como lo he mencionado en una columna anteriormente, es un arma extrema del Estado para alienar a un individuo de un derecho inalienable. Los reos, antes de ser reos, son personas. Estar a favor de proteger el derecho a la vida de las personas encarceladas no es apoyar el crimen que cometieron, por algo están presos pagando una condena.

Si bien a muchos esto no nos cae mucho en gracia, después de todo las cárceles se mantienen con nuestros impuestos, hay formas en las que los presos pueden retribuir a la sociedad por sus delitos por medio de trabajo comunitario o la venta de bienes y productos que puedan producir en una cárcel.

Una vida es una vida, ya sea de una persona que actúe en contra de las reglas de la sociedad o no. No hay unas que valgan más que otras, todos tenemos el mismo derecho a ella. La falta a reconocer esto es situarse en el mismísimo lugar del criminal, no respetando ni dándole el valor debido a la vida del prójimo. Hay que separar sentimientos, por muy difícil que sea, del raciocinio, especialmente en algo tan delicado como la vida de una persona.

*Jefe de Entrevistas de MedioLleno

  • Mark Polk

    EN QUE MUNDO VIVES???? A TI SIN DUDA LO QUE EL PAIS VIVE NO TE AFECTA EN NADA… CON VIGILANCIA EN LA ENTRADA AL PJE DE SANTA ELENA DONDE VIVES… LO QUE EL CIUDADANO COMUN VIVE, TU NI TE LO IMAGINAS…

  • Mark Polk

    EN QUE MUNDO VIVES???? A TI SIN DUDA LO QUE EL PAIS VIVE NO TE AFECTA EN NADA… CON VIGILANCIA EN LA ENTRADA AL PJE DE SANTA ELENA DONDE VIVES… LO QUE EL CIUDADANO COMUN VIVE, TU NI TE LO IMAGINAS…

  • Anónimo

    “Se entiende que personas que han perdido a un hermano, a una madre o a un hijo a manos de la violencia…” 
    AUNQUE NO ME PAREZCA, SEA MUY OFENSIVO, O NO SEA LA FORMA TENGO QUE DECIRTE QUE, COMO QUISIERA QUE TE PASARA ESO PARA QUE TE DES CUENTA DE LA REALIDAD Y ME GUSTARÍA SABER QUE OPINAS DESPUÉS…  POR GENTE COMO VOS ES QUE NO AVANZAMOS Y ESTAMOS COMO ESTAMOS…. 

  • Eduardo Sanchez

    Absurdo totalmente! pone de manifiesto la ignorancia del autor de este artículo pues no tiene ni la más mínima idea de lo que pasan las personas honradas que viven en colonias totalmente dominadas por pandilleros, seguro que don Gumercindo podrá tener nombre de alguien de barrios bajos y populares, pero por como piensa se me hace vive en alguna zona exclusiva y de allí radica su ignorancia de la envergadura del problema de las pandillas.
    Necesitamos pena de muerte no como solución al problema pero si como un justo castigo para los miembros de pandillas, que roban, extorsionan, matan y atemorizan a nuestro pueblo, generando caos y más desempleo; qué otra medida podría tomarse com este tipo de personas que no tienen ni la más remota intención de cambiar? tal vez cuando por razones de esta vida seas víctima de la delincuencia, o tu familia, tu novia o novio, lo que sea…cambiés de pensamiento y veas que tan grave está el problema.

  • http://twitter.com/AnaCristina008 Ana Cristina

    Entiendo tu postura (no la comparto) y admiro tu valor por exponerte a reacciones vicerales (que creo inecesarias).

     En mi opinión, considero que para ciertos casos la pena de muerte debería de ser aplicada. Creo que hay asesinos, violadores, torduradores, narcos, incluso políticos que llegan al colmo de la corrupción descarada y son igual de criminales que los demás, capaces de todo y para los cuales debería de existir la pena de muerte.  Sin embargo, me inquieta que nuestro sistema judicial poco transparente, no esté al estándar necesario para este tipo de penas.

    Así como dices tú, la decisión de imponer la pena de muerte se tiene que ver con cabeza fría (sin venganza y sin miopías religiosas), si no que por puro principio jurídico, en el cual prevalece el interés general sobre el particular (no solo los delicuentes incorregibles pero el de sus familiares también).

     

  • http://pulse.yahoo.com/_MB2BNOQ5BG2V2IBVFHUOJ7TC5Q roger l

    yo creo gumercindo,que debes de vivir en estos tiempo de el salvador, no tenemos una pisca de los paises del western,ellos pueden asta decir que el homoxesualismo es por ley o un derecho de reconocerlo ,,,por ahi vas  alinandote en esa idea,,como religioso …dice claro que no debes de tener un suspiro por personas que han ido mas alla de lo que es la vida,,,dice claro que si cientes piedad por esa clase de criminales eres parte de ellos ..somo una cultura que la a empesado a robar los famosos paises del western.la u.s.a ,y canada..jamas compartire tu opinion..en estos tiempos debe de ser drastico la ley con criminales,ycompania…..

  • Anónimo

    Totalmente de acuerdo Gumercindo! Es irónico que los que comentan te tilden de ignorante o de persona que vive una buena vida eso refleja la extrema ignorancia que habita en ellos.

    Hablar de estos temas es fácil, pero reflexionar o analizar no lo es. Para empezar es muy importante ver en que ambiente se desenvuelven este tipo de criminales para que actúen de una manera tan perversa. En la mayoría de casos se viven en un ambiente hostil y sin oportunidades de desarrollarse tanto intelectual como económicamente. Esto hace que estas personas tiendan por irse en el camino equivocado. Posiblemente si alguno de los que comentaron hubieran vivido en ese ambiente estarían igual que esos criminales o mucho peor.

    El problema es mucho mas complejo. Con la pena de muerte no estaríamos resolviendo ninguno de los problemas de seguridad social que enfrenta nuestro país. Es de ingenuos pensar que matando a un pandillero de categoría baja estaríamos ayudando a que los indices de homicidios bajaran por el miedo a la medida, estamos hablando de personas adoctrinadas que están dispuestas a dar sus vidas por sus pandillas, cabe agregar que muchos de los que serian sentenciados a esta pena no serian el “Cerebro” sino meramente una herramienta mas.

    Ahora si hablamos de un castigo justo, desde mi punto de vista purgar en una celda por una cantidad larga de años no es nada placentero, pero también a su vez hay que hacer que retribuyan a la sociedad por su daño. En mi caso preferiría que pusieran a este tipo de personas a trabajar para como dije anteriormente retribuyan a la comunidad con algo bueno envés de eliminarlo y solo sentir ese sentimiento perverso de satisfacción.

    Como dije es un problema complejo, pero si comparto la posición de el autor de este articulo, La pena de muerte no es ni la solución del problema, ni un castigo justo viéndolo del punto de vista que estas personas no retribuyen nada a la sociedad.

    Para terminar y para la reflexión recalco una parte del articulo: “Hay que separar sentimientos, por muy difícil que sea, del raciocinio, especialmente en algo tan delicado como la vida de una persona”. 

    Mas claro imposible.

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