Sergio Rodríguez Ávila
Sergio Rodríguez Ávila
2 agosto de 2011

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Si nos imaginamos la economía del país como un barco, habría dos volantes que dirigieran su camino para evitar las rocas (recesión e hiperinflación) y que nos llevaran a navegar tranquilamente en el océano hacia nuestro destino final: el desarrollo económico. Estos dos volantes serían la política monetaria y fiscal.

En El Salvador no contamos con una política monetaria, decidimos hace una década delegarle esa responsabilidad a nuestro mayor socio comercial, los Estados Unidos, adoptando el dólar. Algunos podrán decir que renunciar a la política monetaria es una política en sí, en la cual se puede estar o no satisfecho con sus resultados. Sin embargo, la realidad es que los salvadoreños no tenemos control sobre la política monetaria y esto es un hecho que el Presidente Funes, de manera acertada, ha entendido.

Joaquín Villalobos publicó una columna en el periódico español El País el pasado 21 de marzo titulada: “Obama ante la tumba del mártir”, en la cual relató algunos sucesos de nuestra historia, ciertos algunos, pero muchas veces vistos desde su propio ángulo, pero muy convenientemente ignorando su propio rol durante nuestra pasada guerra. Sin embargo, he decidido ignorar esa parte de su columna, ya que sería continuar discutiendo un tema que de poco o nada nos sirve a la futura generación, más allá de conocer la historia y evitar repetirla.

Sin embargo me llamó la atención una porción de la misma, que va muy en línea del actual gobierno del FMLN, dirigido por el Presidente Funes. Villalobos escribió: “Hay urgencia de más Estado y de mejores ciudadanos, lo primero implica más impuestos y lo segundo más educación cívica”. Estoy de acuerdo que necesitamos mejores ciudadanos, todos debemos ser más ejemplares y como sabiamente dijo Mahatma Gandhi, “debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo”.

Villalobos hace una mención directa en relación al otro volante del barco, la política fiscal. Su opinión es respetable y hay que escucharla, pero estoy completamente en desacuerdo con su punto de vista.

Mientras todo el mundo, especialmente los Estados Unidos y la Unión Europea, están tratando de reducir el tamaño de sus gobiernos, el Presidente Funes, el FMLN y Villalobos, sugieren la creación de nuevos impuestos como solución a aumentar la recaudación de ingresos para el Estado y por ende poder aumentar el tamaño del mismo y así poder abarcar más problemas sociales en nuestro país.

Está claro que los anteriormente mencionados son socialistas y creen que entre más grande el Estado, mayores serán sus logros positivos. Cada uno tiene derecho de creer en que lo que quiera y expresarlo libremente, pero de nuevo, convenientemente se equivocan en un rubro.

En El Salvador contamos actualmente con uno de los niveles de inversión extranjera directa más baja de las últimas décadas y con el crecimiento económico más bajo de la región. De la misma manera, se ha reducido la cantidad de ingresos que percibe el Estado por efecto de la crisis económica mundial y por ende, se logran cubrir menos proyectos sociales. Es aquí mismo donde se tiene la tentación de elevar los impuestos para aumentar los ingresos.

Los ingresos del Estado no van a incrementarse con nuevos impuestos, van a aumentar solamente con crecimiento económico. Aumentar los impuestos es un desincentivo (no necesitamos más), para no invertir en nuevos proyectos y mucho menos, invertir en El Salvador. Al crecer la economía, habrá más empleos y por ende más personas pagando impuestos, aumentando los ingresos del Estado. Al haber más empleos, el poder adquisitivo de las personas aumenta y de manera similar los micro empresarios aumentan sus ventas y con ella misma la recaudación por medio del IVA.

Antes de pensar en un Estado más grande, necesitamos pensar en un Estado que funcione. Claro ejemplo de esto es que el gobierno actual no tiene ni la visión o capacidad para coordinar que los semáforos funcionen al momento de habilitar un pequeño tramo del Bulevar Diego de Holguín, creando un caos vehicular.

Antes de sugerirnos a los pasajeros del barco que paguemos nuevos impuestos, el gobierno actual debe aprender a manejar bien el único volante que tiene nuestro país. Sin embargo, uno pensaría que a dos años de haber tomado el poder ya habrían aprendido a hacerlo.

*Presidente de MedioLleno. Esta columna fue anteriormente publicada en El Diario de Hoy.

  • Anónimo

    No entiendo la manera que unes el articulo escrito por Joaquin Villalbos con lo de los impuestos, realmente podrias encontrar mejores argumentos que refutar las verdades que Villalobos escribe en su columna, el que se creen nuevos impuestos o no, es irrelevante, todo es un circulo vicioso necesitas irvension extranjera mejora la seguridad publica, necesitas mejorar la seguridad, contrata mas policias, necesitas mas policias, necesitas dinero, necesitas dinero, aumentas lo impuestos… me quedo con la frase que el dijo “El país necesita una refundación de los sectores productivos para detener la emigración. “ 

  • Delmy Martínez Martínez

    si el gobierno actual no ha aprendido en dos años, no va a aprender en los 3 restantes, sabias palabras:
    aumentar impuestos=desincentivo……. Porque “fastidiar” al que da trabajo, al que genera empleo, al que ya paga impuesto???

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