Entrevistas

25 Jun 2014
Entrevistas | Por: Redacción

Rodrigo Molina – Incorporación al COENA: “Uno de joven quiere lograrlo todo ya, pero hay que ser paciente”

Te presentamos a la nueva figura del Coena, así como el más joven del ente director de Arena.

Después de un breve espacio en algunos grupos políticos y de criticar las instancias partidarias del país, Rodrigo Molina, un profesional de la publicidad y líder de la organización juvenil CREO, se incorpora al COENA, como uno de los miembros más jóvenes del partido Arena. Nos cuenta sobre esta decisión y los nuevos retos que asume.

¿Cómo se describe Rodrigo Molina?

Me considero  un apasionado por las ideas y por los principios, alguien muy estudioso al que le apasiona la lectura y el trabajo. Soy alguien más apasionado por las ideas que por la política. Obviamente, la política es la forma en la que las ideas se transforman en realidades nacionales.

¿Tengo entendido que fuiste parte de la Juventud de Arena?

En algún momento, hace algunos años, al regresar de la universidad. Mi primer involucramiento fue en la Juventud de Arena. Ahora, en los últimos años no había estado incorporado en ningún esfuerzo partidario. Llevaba varios años trabajando desde la sociedad civil por diferentes coyunturas. Ha sido a través de la sociedad civil  que he buscado trabajar e incidir, promover las ideas y liderazgos nuevos.

Pero antes formaste parte del liderazgo del partido PDC, ¿cierto?

Ya hace varios años sí formé parte. Estuve adentro. Era un grupo de jóvenes en el cual yo tenía bastantes amistades; era un grupo interesante. Me gustó lo que estaban haciendo, trabajé de la mano con ellos hace tiempo, pero no fue al final el lugar adecuado, por diversas razones y pues eso no duró mucho tiempo.

¿Cuánto tiempo duró?

Mi participación un poco más adentro del partido creo que fue un par de meses. Pero la coyuntura, las decisiones que se tomaban, no me parecieron las correctas en ese momento. Si bien sigo siendo joven, estaba mucho más joven y no me sentía o no estaba preparado para hacer valer mis ideas, mis propias posiciones  y pues alrededor mío vi ciertas decisiones que no compartí.

¿Qué te llevó a abandonar en ese entonces la Juventud de Arena y regresar hoy de nuevo al partido?

Hubo un distanciamiento por muchas cuestiones, unas laborales, otras… (Piensa y hace una pausa). Tal vez no encontré  la forma en la que podía promover mis ideas. Sí estuve un poco frustrado. Creo que es natural como joven; decidí enfocarme más en temas de sociedad civil, en mis principios e ideas. Sentí y consideré que mi mayor aporte podía ser desde ese campo, donde había estado trabajando ya por varios años, donde podía ser más independiente, crítico y honesto conmigo mismo. Nunca fui alguien sintiéndome muy cómodo con tener que aguantarme, soportar o dar la cara por decisiones que no son mías y a las cuales yo no había aportado. 

Rodrigo Molina Rochac ha cosechado una gran experiencia en el ámbito de la política desde organizaciones de la sociedad civil.

Y hoy, ¿las cosas son diferentes?

Creo que si hasta hoy he construido alguna base de credibilidad y he logrado algún tipo de apoyo, ha sido porque me he esforzado, por ser sensato, transparente y decir las cosas tal cual las he visto; porque he criticado y he tratado por igual y sin interés de influenciar para un lado ni para el otro. Claro que la gente aprecia eso. Aprecia la sensatez y la honestidad, especialmente en un ambiente político donde parece que muy poca gente es sensata y transparente. Eso es un gran valor y una gran ventaja. La población tiene sed por personas más transparentes y más honestas en su trabajo político.

Remontémonos un poco. ¿Cómo es que nace ese interés por la política, independientemente del partido político u organización civil?

Nace más que por un interés en la política en sí, por un sentido de rebeldía. De joven, en mis tiempos de colegio en sexto y séptimo grado, fui bastante intelectualmente rebelde. Disfrutaba llevarle la contraria a la gente. Y decidí que si iba a cuestionar y a llevarle la contraria a la gente, pues tenía que educarme y me puse a leer. Más que por una pasión en esos temas era por demostrarle a la gente que estaba equivocada.

¿Y sobre qué leías?

En ese momento leía a Marx, las biografías del Ché Guevara, un montón de esta literatura revolucionaria, por llamarla así. La verdad el interés nació porque yo sentía que la gente alrededor mío pensaba igual y no me parecía; sentía  que debía demostrarles que el mundo no era como ellos lo veían y seguí leyendo, discutiendo… Ciertamente mis ideas hoy han cambiado mucho.

¿Por qué cambiaste tus ideas?

Porque me he educado y he estudiado más.

En ese entonces ¿compartías otro tipo de ideas?

Lo que pasa es que yo agarré ciertas lenguas por la rebeldía y no por la verdad. Fueron ideas que yo absorbí no siendo objetivo, sino queriendo demostrarles a otros que estaban equivocados. Estaba queriendo probar un punto y obviamente no lo estaba haciendo por las razones correctas. Pero creo que eso, cuando uno es joven, es natural. Me pintaba las unas de negro, me ponía el uniforme como no era y otras cosas que hacía…

¿Pero te sirvió de algo esa rebeldía?

Cuando empecé a leer desarrollé una pasión por las ideas y una sed de conocimiento. Me empecé a preguntar si lo que estaba leyendo era la verdad. Entonces con el tiempo fui saliendo de esa burbuja de mentiras y fui absorbiendo esa pasión por las ideas y por el conocimiento. Me fui por lo más sensato y es donde llegué al liberalismo, al pensamiento republicano y veo en ese momento una línea de pensamiento que no era ninguna de las dos vertientes tradicionales de aquí.

¿En qué momento te diste cuenta de eso?

Cuando salí del colegio y entré a la universidad me metí mucho más en los temas. Encontré una línea de pensamiento que dije: aquí sí siento que hay algo real y verdadero y veo que no es acorde a lo que me han dicho, tanto de un lado como del otro. Desde ese momento hasta ahora, he sido un apasionado por las ideas y por convertirlas  en una realidad. Creo que mis dos vías, la política y las comunicaciones, son las dos vías por medio de las cuales las ideas se llevan a la realidad.

¿Qué estudiaste en la universidad?

Estudié Ciencias Políticas. Al principio me fui  a estudiar negocios de la música, ya estando ahí me di cuenta de que sí quería regresar a El Salvador y que quería contribuir en algo y fue donde me cambié a Ciencias Políticas.

¿Qué buscas en el COENA, como uno de los miembros más joven?

Se me presenta un gran reto. La verdad yo no había considerado la participación política partidaria. Tenía en mente que me iba a mantener trabajando desde la sociedad civil. Trabajo a tiempo completo, soy un profesional y no puedo dejar eso de lado. Tengo un rol operacional, por decirlo así. Mi profesión requiere mucho tiempo de mí, entonces no había considerado la política partidaria, pero como las cosas se dieron. Surgió esta oportunidad. Empecé a tener ciertas conversaciones muy cerca,  se me plantó esa oportunidad y me tocó tomar una decisión muy difícil, porque es algo que no se estaba buscando. No es algo que necesariamente quería y después de hablar con varias personas y escuchar los consejos de quienes aprecio bastante decidí. 

Su incursión en la política partidaria es para demostrar que los jóvenes salvadoreños tienen un gran potencial y muchas ideas frescas que dar para cambiar el rumbo del país.

¿Cuál fue esa reflexión final que te llevó a tomar la decisión?

Me puse a pensar que las oportunidades en la vida son pocas y hay que aprovecharlas y si  se presenta la oportunidad de incidir y de trabajar por crear los cambios que quiero ver para el país, me sentiría hipócrita de no hacerlo, después de todo lo que he dicho, escrito y de las conversaciones que he tenido. Rechazar la oportunidad de tratar y trabajar por hacer esos cambios realidad, me sentiría hipócrita al rechazarlo. Es más, si alguien estuviera en esa situación y rechazaba la oportunidad, yo lo hubiera criticado, y al darme cuenta de eso es que tomé la decisión.

¿Eso fue como el detonante que te empujó a ser parte del COENA?

Es un poco de la realidad, darme cuenta de que no podía predicar todo este tiempo y tener esa oportunidad en mis manos y darle la espalda. Creo que uno tiene que ser valiente frente a los retos. Y si bien me costó mucho decidir, pues tal vez mi primera intención hubiera sido rechazar la oportunidad, sentí la responsabilidad. Sé que será algo grande y difícil. La visión que yo tengo pues, a veces nada contracorriente; siempre ha sido así, por eso ha sido fácil trabajar desde la sociedad civil.

¿Por qué fue tan difícil decidirse?

No es lo mismo nadar contracorriente en la sociedad civil que adentro de una organización partidaria. Ahí es donde yo veía los retos. Es difícil después de trabajar en la sociedad civil y haber criticado a los partidos, dar la vuelta y decir que aquí soy parte y asumo toda la responsabilidad del partido. Eso lo asumo con todo gusto y con todo optimismo de poder trabajar porque el partido se renueve, siga adelante y tenga éxito. Sí fue difícil en ese sentido.

Ahora que pasas a formar parte del COENA, ¿cuál es tu visión política?

Hay varios aspectos.  Uno, pues, mis principios los mantengo y una de las cosas que sí veo bien es que los principios bajo los cuales Arena se funda son principios e ideales republicanos y democráticos que yo comparto completamente. La visión de los principios bajos los cuales Arena se funda son mis mismos principios. Creo que hay que trabajar en hacer valerlos.

¿Y ya dentro del partido?

Ahora ya hablando más específicamente de mi visión dentro del partido, para hablar de qué es lo que busco traer a la mesa, tengo algunos temas que quiero abordar y en los cuales quiero basar mi trabajo. Son la renovación, modernización e institucionalización. Muchos hablan de que en este momento se está trabajando en la democracia interna, pero eso es parte de la institucionalización. Lo importante es dejar de lado prácticas discrecionales que se puedan prestar en algún momento a manipulaciones políticas, a nombramientos e incorporación de gente que no le ha sido fiel a los principios del partido. Si el partido cumple y trabaja  en cumplir esos principios, ese es un partido al que yo con mucho gusto voy a representar. Y si bien los cambios no son inmediatos y no pueden ser de un solo golpe, sobre todo cuando estamos hablando de factores institucionales y de reformas institucionales, porque hay que estudiar bien esos cambios, ya se están dando pasos de cara a 2015.

¿De todos esos aspectos que trabajarías dentro del partido, a cuál le apostarías más?

Los temas que yo quiero llevar a la mesa son los de renovación. Que exista una visión de construir los liderazgos del futuro. Dentro del partido hay excelentes liderazgos y hay que seguir fortaleciéndolos y apostar por ellos. También afuera del partido hay excelentes liderazgos jóvenes y hay que traer esas nuevas ideas. Hay que incorporar esas formas de pensar. Tiene que haber un momento de apertura y por eso la renovación es muy importante. En la modernización tenemos que ampliar nuestra visión y es importante entender que muchas veces cuando se habla de cambiar la visión, no se trata de cambiar los principios. Los principios son permanentes pero la visión es la de traer los principios a la realidad actual.

Ya que hablas de una institucionalidad sólida, desde el campo de la publicidad donde te desempeñas, ¿qué harías para mantener a Arena como una marca sólida?

Arena como marca es muy fuerte. Es una marca con mucha trayectoria, muy importante y con muchos vínculos fuertes en la población y en el electorado. Es una marca con un legado importante para el país, pactada fundamentalmente a la historia reciente del país y como tal es una marca con enorme potencial. Ahora bien, una marca es tan buena fundamentalmente como el producto que representa y los productos siempre tienen que ir renovándose en algún aspecto comercial o político.

¿Consideras que tu nombramiento es parte de la renovación que el partido está haciendo ya?

Definitivamente, es una muestra de la voluntad de llevar a cabo estos procesos. Es una apertura que anteriormente no se había dado. Traer a alguien a la dirigencia del partido que antes no era un miembro orgánico, a quien no se le puede describir como una camiseta sudada y ha  sido inclusive crítico del partido, creo que es una muestra de madurez política y esperamos que sea el primer paso y estoy seguro de que es el primero de varios que se seguirán dando.

¿De lo que aprendiste en tu experiencia política pasada lo puedes llevar hoy a la práctica?

Que uno se tiene que parar firmemente en sus principios y defenderlos políticamente y hacerlos valer. Uno puede tener las ideas más idóneas pero sino sabe venderlas, es por demás. Se tiene que tener la capacidad y esforzarse mucho por venderlas, por saber promover sus principios y tomar una posición sólida. Eso de politiquería, de terminar tratando de ser pragmático, al final no funciona. Si uno quiere resultados positivos, tiene que mantenerse firme en esos principios. Hay que estar dispuesto a arriesgarlo todo. Otra cosa que he aprendido es a ser paciente, uno  de joven quiere lograrlo todo ya, pero hay que ser paciente y mantener un camino constante.

¿Hay algún interés en optar  por un cargo público?

No, porque me estoy desarrollando profesionalmente donde quiero estar. Creo que puedo aportar más desde una posición de liderazgo que desde una candidatura o puesto público. Considero que donde estoy voy a poder aportar y construir. Eso me da cierta independencia, cierta base sólida para defender mis posiciones de una forma más directa. No critico a quienes aspiran a un puesto de esos, pues es muy respetable, valiente y positivo querer optar a un cargo público para promover la visión en la que estamos trabajando. Espero que muchos jóvenes lo hagan. En mi caso específico, creo que puedo aportar más de donde estoy y no me quiero distraer por una candidatura. No está en mi plan.

¿Cuál es el mensaje para los jóvenes salvadoreños?

Que estudien, lean y escriban sus opiniones. Que tengan sed por el conocimiento y se apasionen por las ideas; que nunca se cansen de aprender cosas nuevas y de querer entender el mundo, de buscar cómo logar los cambios que se necesitan. Estar dispuesto a tomar riesgos.

TIRO AL PLATO

Oposición: Propositiva

ARENA: Futuro

FMLN: Gobierno

El Salvador: Potencial

Juventud: Muchísima capacidad

Política: Sensata

Sociedad civil: Fortalecida

Sánchez Cerén: Presidente

 

  • ClaudiaRo

    pregunta, sólo entrevistan a los “fichajes” jóvenes de ARENA o también de los demás partidos?

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