Colaboradores

16 Sep 2017
Colaboradores | Por: Federico Umaña

Ya estamos en campaña electoral

Hablar de política en nuestro país es muy complicado. Es un tema, sin lugar a dudas, muy controversial que genera mucha discusión y deja bastante tela que cortar, pero asimismo es un tema vital en la agenda de El Salvador. Este no debe quedarse por fuera y en el cual, desde la trinchera de cada quién se debe hacer el aporte que a cada ciudadano corresponda. Solo de esa forma y, poco a poco, se logrará generar un cambio en el sistema político tan nefasto y podrido que se tiene hasta la fecha.

Pues bien, las elecciones se avecinan y el ambiente que estas generan en la población se percibe a simple vista; sin embargo, se denota también que a las personas les ha dejado de importar el tema político en nuestro país, y no es para menos. Al día de hoy, dudo que algún ciudadano meta sus manos al fuego por alguno de ellos, y pareciere al contrario, se está predispuesto a tachar al político de ladrón y sinvergüenza, títulos al que hacen honor muchos de ellos y que con el transcurrir del tiempo se lo han ganado.

A pesar de todo, a mi forma de ver, la política no es mala, sino malas son las personas que se aprovechan de ella para lucrarse y obtener beneficios, que les permiten ejercer la corrupción de una forma antojadiza y sin que ello genere consecuencias. La realidad es que una política bien aplicada con honestidad, sinceridad y solvencia, y por una persona íntegra, con principios y valores morales bien arraigados generaría, sin lugar a dudas, desarrollo y prosperidad para nuestro país.

Se avecinan las elecciones y es deprimente ver a las mismas caras de siempre optar por los mismos cargos de siempre, y decir las mismas promesas, y mentiras, de siempre; es por ello que nadie cree en la política en nuestro país, pues no salimos de lo mismo.

Nos mantenemos con las promesas incumplidas; con las noticias de corrupción; con la idea de que los partidos políticos de nuestro país mantienen el monopolio del poder, que no permiten que nadie fuera de su círculo pueda siquiera intentar competir contra ellos. Es por ello, que la gente está desinteresada y la juventud decepcionada. Ya nadie quiere formar parte de algo que consideran sucio e indigno y no ven más opción, que ignorar lo que ocurre en el ámbito político- nacional.

También, es de hacer notar que la población, pese al desinterés que existe, se presta a los juegos de los políticos. Esto es entendible, debido a la pobreza tanto económica, como cultural que hay en nuestro país, pero de la cual también cabe decirse es una forma en que los partidos políticos se aprovechan, lucran y benefician de dicha situación de vulnerabilidad del país. Hacen campaña sucia al “sobornar” a la gente con regalos insignificantes, para obtener de esa forma el voto que tanto necesitan y así seguir en el poder, gozando de los privilegios a los que ya están acostumbrados.

Por último, me gustaría agregar que, es importante valorar que a través de la política se encuentra la salida para los problemas sociales que tenemos como país. No hay momento más propicio que este mes de la independencia patria para tomar conciencia y motivar a los jóvenes de nuestro país, para que hagan su esfuerzo y pongan su granito de arena con la finalidad de, poco a poco, ir mejorando dicha situación en el futuro.

La verdad es que el poder está en el pueblo y siempre que exista voluntad, y dedicación por salir adelante; también, existirá esperanza para en un futuro vivir en un país, en donde se respire progreso y oportunidades para todos nosotros.

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