Colaboradores

29 Mar 2013
Colaboradores | Por: Iraída Mejía

Tolerancia y respeto en las redes sociales

Antes de comenzar, quiero dejar en claro  el significado de estas dos palabras tan importantes: tolerancia y respeto. Según la RAE (Real Academia Española), tolerancia es “Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.” Y  libertad es la “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”.

¿Por qué estas dos palabras?  Cada vez que leo una noticia  en mi página de Facebook o en los periódicos del país, me he encontrado una cantidad de comentarios que muchas veces rayan en los insultos, en la falta de respeto y en una intolerancia creciente en el sentimiento del colectivo salvadoreño. Es muy triste ver cómo en los últimos años a medida que el internet se vuelve más accesible y bajo el lema de ser  un” medio democrático”, se ha convertido en un entorno para el insulto la intolerancia  y el irrespeto. ¿Dónde quedó la tolerancia hacia nuestra propia gente?  Me entristece que entre nosotros mismos, cada vez que hay un tema en el cual podríamos  ser más constructivos y aportar ideas de cambio, surgen como por arte de magia muchísimas personas peleándose por los más diversos contenidos: política, religión y deporte son los más discutidos.

Además, es imparable la cantidad de  perfiles inventados solo con el ánimo de generar escándalo y de llamar la atención a través de palabras soeces, cuando lo único que generan son discusiones sin fin, insultos al por mayor  y personas ofendidas. Las redes sociales podrían ser un arma poderosa de transformación, de discusiones con argumentos, generadora de ideas que podrían convertirse en soluciones a problemas, pero parece que nos quedamos solo en la crítica. Critica sin sentido  sin  propuestas.  El que yo no comparta sus creencias religiosas, que no sea de su partido político o que no me guste X o Y equipo de futbol no me da el derecho de insultar a todos los que no concuerdan con mis pensamientos; defender lo que cada quien cree es comprensible pero no veo en qué manera se contribuye a la construcción de una sociedad más tolerante y abierta cuando expongo algo, y al primero que me refuta, lo insulto por el solo hecho de no compartir mis ideas.

El Salvador pasa por un momento en el que la violencia es algo de todos los días ¿Por qué seguirla cultivando con argumentos  llenos de odio de rencor y que como respuesta solo trae ultrajes y enojos? Comparto la idea de que las redes sociales son libres, que podemos exponer nuestras ideas y comentar, siempre y cuando sea dentro del respeto y  la tolerancia hacia los demás. Crear una sociedad propositiva es una tarea de todos  los que compartimos este espacio, valorar las opiniones de los demás, reclamar nuestros derechos y cumplir nuestros deberes  deben ser también parte de nuestra actividad en la comunidad virtual.

No quiero hacer de esto una clase de valores pero la situación, en lo personal, me parece muy grave. Luchar con argumentos es un derecho, respetar a los demás es mi deber aceptar las críticas constructivas y dejar al lado los insultos para crear verdaderos debates podría ser la solución a muchos problemas.

 

En la boca del necio, el insulto es argumento.

21 May 2017
Un minuto puede cambiarte la vida
Colaboradores | Por: Diana García

Un minuto puede cambiarte la vida

21 May 2017
Los padres de la Patria
Colaboradores | Por: Karen Rivas

Los padres de la Patria

20 May 2017
¿También te molesta?
Colaboradores | Por: Benjamin Marcía

¿También te molesta?

20 May 2017
La escuela de las pandillas
Colaboradores | Por: Diana Chavéz

La escuela de las pandillas