Colaboradores

18 Feb 2014
Colaboradores | Por: Pedro Amaya

Segunda vuelta, segunda oportunidad

Pocos días después de los comicios presidenciales, el país enfrenta posiblemente la incertidumbre más grande, los candidatos caídos en primera vuelta han quedado atrás, lo cual representa una oportunidad significativa para los dos candidatos restantes de cara a la segunda vuelta. Y los obliga a reinventarse para así mantener o ganar más votos y así conseguir esa tan trabajada victoria.

Pero más importante que las oportunidades que una segunda vuelta representa para los candidatos, habría que fijarse un poco más en lo que significa para los salvadoreños. Es decir, que una segunda vuelta no solo representa un desafío para los partidos sino una conveniencia para los votantes y especialmente para los que no votaron en primera vuelta. Esta conveniencia tratándose de hacer un análisis en cuanto a propuestas concretas, las cuales son difíciles de encontrar en campañas como las que se nos presentaron por parte de ambos partidos, y a ponerle ojo al papel que nosotros podríamos tomar en nuestro entorno y realizar el peso que cada uno tiene sobre la decisión final, de manera que como ciudadanos está en nuestras manos definir hacia dónde vamos a través de la ejecución de nuestro voto.

Por eso es que  hay que dejar de mirar atrás, a lo que se pudo haber hecho y no se hizo, a quien se pudo a haber propuesto y no se propuso, a lo que se dijo y no se tuvo que haber dicho, etc. Y en cambio tomar una actitud que realmente sea positiva y con esta influir en los que no participaron de las votaciones el pasado domingo por cualquier razón. Y ponerle fin a este cáncer ideológico que poco a poco nos ha llevado a un vacío donde nadie sabe qué creer ni mucho menos a tener una idea clara de lo que se podría mejorar.

Muchas veces conviene más hacerse los desentendidos y saber escuchar entre tanto ataque entre partidos y entender que si quieren jugar sucio están en todo su derecho de hacerlo, pero no podemos los votantes vernos atrapados entre fuego cruzado y resultar víctimas de un juego político el cual tendrá serias repercusiones graves las cuales los únicos que las pagarán somos los mismos ciudadanos.

 Habría que tomar cartas en el asunto por medio de nuestra influencia entre amigos y familiares e invitarlos a ejercer el sufragio con una actitud positiva y no de derrota, dejando a un lado los fanatismos y enfocándonos en las necesidades que de verdad urgen. De esta manera los jóvenes tenemos una gran herramienta como las redes sociales, con las cuales podemos tener un impacto de manera rápida y concisa de las ideas que queremos transmitir, en este caso las de hacer la invitación a ir a las urnas este próximo 9 de marzo y a tomar una decisión con la cabeza y no con el hígado.

Personalmente pienso que todos podemos influir desde donde estamos, y no a votar por un candidato o por otro sino, a la simple ejecución de un derecho político tan importante como lo es el voto, lo cual lo hemos escuchado ya en varias ocasiones durante las campañas es “el arma más fuerte que tiene el ciudadano”. Con lo que podemos concluir que una segunda vuelta, es un segundo examen de conciencia, un segundo punto de vista y una segunda oportunidad para los salvadoreños.

 

 

23 Jul 2017
¿Son coherentes nuestros políticos?
Colaboradores | Por: Mario Recinos

¿Son coherentes nuestros políticos?

22 Jul 2017
La revolución que se vendió
Colaboradores | Por: Ludwin Arévalo

La revolución que se vendió

15 Jul 2017
Valiente y Wright Sol ¿entre renovación y tradición?
Colaboradores | Por: Luis Contreras

Valiente y Wright Sol ¿entre renovación y tradición?

15 Jul 2017
Lo que el dinero no puede comprar
Colaboradores | Por: Paula Magaña

Lo que el dinero no puede comprar