Colaboradores

14 May 2017
Colaboradores | Por: Manuel González

Que aprendamos todos ¿se podrá?

En una ponencia acerca de educación, una persona habló de la educación inclusiva, el ponente presentó una foto, en ella un grupo de niños que no pueden caminar iban a clases en un trencito creado de cajas plásticas para frutas y empujados por otros que pueden caminar. Los vagones del tren servían, así mismo, como puestos físicos donde ellos permanecían sentados debido a la falta de espacio en el centro escolar, dicho ejemplo ilustraba las carencias que tienen ciertos centros escolares y como los alumnos con ganas de aprender pueden pese a todo ir a clases.

En la ronda de preguntas y respuestas una persona dijo: ¿De qué sirve que tratemos de incluir a todos los niños en un sistema de educación, que de por si no es inclusivo?

La pregunta es un argumento válido, ya que actualmente el sistema educativo presenta numerosas carencias y pese a que se hallan dado a reformas, y “avances” siempre sigue teniendo muchos vacíos estructurales, técnicos; pero, especialmente pedagógicos que crean exclusión, no solo entre personas con discapacidad y grupos vulnerables, sino en la población estudiantil en general.

Michael Kremer es un profesor de la materia de “Sociedades en Desarrollo” de la Universidad de Harvard, en una ponencia acerca de los retos de la educación hizo énfasis de entrada que la pedagogía es la clave para poder lograr un cambio en el sistema educativo y crear algo verdaderamente sostenible para la educación.

Por ejemplo, el añadir computadoras a las escuelas, en Colombia; una laptop por niño, en Perú y El Salvador; educación remedial o por competencias, en India; y el seguimiento por logros, en Kenia. Recalcó así que en los primeros dos ejemplos el impacto sustancial en el aprendizaje de los alumnos no era significativo, si se comparaba con los últimos dos, donde había un cambio en el modelo pedagógico y se efectuaba un acompañamiento acerca de los logros, dificultades y procesos cognitivos de los participantes.

El cambio en la pedagogía es clave, ya que la malla curricular y el mismo sistema de enseñanza actual, retos actuales en la educación de El Salvador, crean discrepancias entre los alumnos haciendo ver el sistema como un simple modelo bancario.

Pero, ¿qué es un sistema bancario de educación? Según Paulo Freire, creador del término, es básicamente un proceso donde el maestro en función no se comunica, sino que realiza depósitos de conocimientos que los alumnos aceptan sumisamente y archivan dentro de su mente, excluyéndolos de un proceso, donde ellos puedan practicar, experimentar, crear, razonar y contextualizar.

Esto solo me recuerda una caricatura, donde un mono, una foca, un elefante y un pez, y una persona de jurado dice: “Para una justa selección todos deberán tomar el mismo examen: trepar el árbol”. Esta idea refleja el sistema educativo actual de El Salvador, ya que se deja atrás a un niño que pueda tener un proceso de aprendizaje diferente, dificultades “para encajar” o que puede ser considerado como “ignorante” o “hiperactivo”, ya que no dominar las actividades tal cual el sistema lo exige. Y es que el sistema no está enfocado para determinar virtudes, competencias, áreas de mejora del estudiante o tipos de aprendizaje del mismo, sino es una escala del 1 al 10 cerrada en sus parámetros.

He aquí en este punto donde aparece un actor esencial: el docente. Tanto en educación especial, basada en competencias, inclusiva o cualquiera que sea su enfoque, la sensibilidad del profesor es factor clave y determinante en el proceso cognitivo de sus estudiantes, más allá de sus estudios o experiencia. Y aunque se pueda creer que esta es tarea única y exclusiva del docente, también el Estado debe dar las estrategias para desarrollar a los profesores y así incentivar al alumno desarrollarse.

Aunque, si hablamos de retos en educación podemos mencionar muchos más aspectos que sofocan al país en este aspecto; como el problema de atraer profesores a áreas rurales; atraer el interés de jóvenes con ideas frescas a ejercer docencia; la baja cobertura del sistema de educación temprana; sus infraestructuras dañadas o inexistentes; la falta de acceso a oportunidades de educación superior y muchos otros más.

Lamentablemente, y haciendo referencia a la pregunta de la persona en la conferencia, pues no, no vivimos en un país con un sistema que sea inclusivo. No hay pedagogía, ni sensibilidad dentro de los salones de clases y esto hace que el alumno no pueda desarrollarse, creer, ni descubrir su potencial.

18 Nov 2018
¿Qué hay detrás de los resultados de la PAES?
Colaboradores | Por: Walter Iraheta

¿Qué hay detrás de los resultados de la PAES?

11 Nov 2018
Comunidad El Espino, el reflejo de la desigualdad
Colaboradores | Por: Lourdes Hernández

Comunidad El Espino, el reflejo de la desigualdad

11 Nov 2018
¿En verdad el aborto es para el bien de la mujer?
Colaboradores | Por: Andrea Marroquín

¿En verdad el aborto es para el bien de la mujer?

27 Oct 2018
El rostro del mundo del siglo XXI
Colaboradores | Por: John Guzmán

El rostro del mundo del siglo XXI