Colaboradores

9 Oct 2014
Colaboradores | Por: Abner Alvarenga

Por una Educación Pública y Privada de CALIDAD

Luchemos por tener una educación pública gratuita o privada donde ambas sean verdaderamente de calidad.

La educación es un derecho universal de los seres humanos. Soy de los que piensan que hacer negocio con la educación de niños y jóvenes es de aprovechados e inconscientes. La educación en El Salvador está mal y va a empeorar si no se hacen los cambios ahora.

Tenemos un gobierno y un sistema educativo perverso donde el MINED muestra que las escuelas están en excelente condiciones, dando uniformes, zapatos y útiles escolares cuando todo es parte de un circo romano porque no existe en ello la calidad ni la infraestructura adecuada. Por otra parte, dicen que la Universidad de El Salvador está en perfectas condiciones cuando jamás se le ha aumentado el presupuesto como debe ser. Entonces, sacar adelante a un niño o joven con dificultades se convierte en un estorbo y no un desafío. Para el Estado, la cultura, las aptitudes artísticas y sobre todo las instituciones de educación pública no valen nada.

Este modelo funciona sobre la base de la competencia entre escuelas y universidades por conseguir alumnos y recursos, rindiendo cuentas por resultados (puntajes) en un sistema de medición estandarizado como la PAES, cuyo resultado es la desigualdad de oportunidades, en particular, para los más desposeídos. En estas condiciones, la competencia entre escuelas, universidades y el montaje de diversos negocios, se han constituido en el mecanismo para el diseño del sistema educativo nacional.

Quiero dejarles un pensamiento sobre el lucro en las universidades privadas. El promedio de los sueldos en El Salvador es de 240 dólares y la mensualidad de cualquier universidad ronda entre los 65 y 80 dólares. ¡Mal! Algo anda muy mal. Si tenemos las universidades más caras, ninguna está dentro de las mejores de Latinoamérica y ninguna es de calidad ¡Ninguna!.Hay que devolverles la dignidad a los estudiantes y profesores. El Salvador debe tener educación pública gratuita o privada pero de calidad. 

Por su parte, la educación superior tanto pública como privada y el desarrollo de la ciencia y tecnología en El Salvador, incluyendo los procesos de innovación tecnológica, se sitúan en un nivel de gran precariedad en relación con los estándares internacionales y sobre todo en relación con las urgentes necesidades de un desarrollo sustentable e integrado para nuestro país. La educación superior en El Salvador ha tenido una tendencia declinante desde el punto de vista del gasto público dentro del PIB. Esta situación es particularmente crítica si consideramos que la independencia de los países estará cada vez más basada en el desarrollo de la ciencia y de la tecnología.

Para avanzar hacia una sociedad más moderna, independiente, democrática e inclusiva, es necesario contar con un cambio en el sistema de educación que garantice que el Estado abandone su rol subsidiario y asuma el liderazgo activo para llevar a cabo una verdadera reforma de la educación.

Se trata de sistemática, modificando la actual institucionalidad educacional salvadoreña, y apoyándose en ejes fundamentales como rescate y fortalecimiento de la educación pública en todos sus niveles, para garantizar el derecho a la educación pública, gratuita y de calidad y la construcción de una sociedad más democrática, así como una reforma curricular y pedagógica de acuerdo a los fines de la educación. Orientar la educación a la formación, no de capital humano sino de personas, y siguiendo el principio de que menos es más: menos contenidos y más aprendizajes. Por último, algo muy importante: el fortalecimiento de la profesión docente, es decir, trabajar con los docentes y no contra ellos.

Debemos exigir al Estado que debe cambiar el rol que juega en educación, modificando las bases del actual sistema, una transformación estructural del Ministerio de Educación, y, consecuentemente, una reorientación de la política de educación, no solo pública sino también privada en todos los niveles.

Luchemos por tener una educación pública gratuita o privada donde ambas sean verdaderamente de calidad.

 

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