Colaboradores

13 Jul 2014
Colaboradores | Por: Gloria Cabrera

Nuestros niños

Somos egoístas. No vemos más allá de nuestro bienestar y, por causa nuestra, muchos niños están muriendo en el desierto.

Con lágrimas en los ojos he visto múltiples noticias todos los días acerca no solo de nuestros niños salvadoreños, guatemaltecos, sino centroamericanos, mexicanos; niños cuyos padres mandan a Estados Unidos con la idea de que van a estar mejor. Que van a tener mejores oportunidades; van a poder apoyar económicamente a sus familias, para salvarlos no solo de las limitadas, casi inexistentes, posibilidades de tener un nivel de vida digno, sino también de la violencia, delincuencia y vicios que nos atacan. Problemas sociales que son causa de una pobre intervención de las instituciones del Estado correspondientes y de la pobre intervención y la falta de humanidad que sufrimos como sociedades.
 
Somos egoístas. No vemos más allá de nuestro bienestar y, por causa nuestra, muchos niños están muriendo en el desierto. ¿A quién puede no dolerle ver la muerte tan inhumana que están sufriendo nuestros niños, los maltratos que sufren por parte no solo de las autoridades estadounidenses? Y repito nuestros niños, porque son nuestros, son esos que tanto pretendemos defender. Son esos niños que decimos el futuro de nuestras naciones; esos a quienes mandamos sin ningún remordimiento a la boca del lobo. Esos a los que somos incapaces de preparar, brindarles las oportunidades de superación, de proteger. Eso somos nosotros para nuestros niños: incapaces.
 
¿Qué es lo que está causando esta situación que parece ha desbordado en los últimos días? Simplemente que los programas sociales no se aplican de la manera correcta, que el gobierno no está cumpliendo el rol que le toca. No proporciona seguridad a la clase más vulnerable, a los que terminan siendo víctimas de la delincuencia, víctimas de las circunstancias. Hay personas a las que se les hace fácil la vida quitando a los demás lo que con esfuerzo lograron obtener, pero hay otros que solo son víctimas de las circunstancias, que no son ladrones hasta que su familia tiene hambre y no encuentran trabajo.
 
Nosotros, como sociedad, debemos luchar y garantizar que los derechos de todos sean respetados y que se cumplan las garantías constitucionales para cada persona; que las leyes sean aplicadas como deben a todos por igual. Que las políticas públicas y los programas sociales realmente se lleven a cabo focalizados y entendiéndose que son para beneficiar a la clase más vulnerable de la sociedad. Debemos exigir que el gobierno deje de negociar con delincuentes y aplique la ley como debe aplicarla. El delincuente no debe ser premiado, ni cuidado; sino castigado. Se debe brindar seguridad a los ciudadanos honrados que trabajamos, que los fondos y las arcas del Estado no pasen a ser la banca personal de los funcionarios ni empleados públicos. Hay que mantenernos vigilantes para que la corrupción ya no sea parte de la actividad política de nuestro país.
 
Nuestros niños no deben ser víctima de las autoridades de otro país, pero para poder exigir respeto para nuestros ciudadanos en otras naciones, primero debemos respetarlos nosotros, tratarlos como lo que son y garantizarles su calidad de seres humanos. Son la base de nuestra sociedad como lo declara el artículo 1 de la Constitución de El Salvador, sin distinción alguna de condición social, creencia religiosa, raza, sexo o edad. Es responsabilidad de todos velar porque el gobierno cumpla con su parte. Pero también es nuestra responsabilidad cumplir con nuestras obligaciones. La actividad política no se basa únicamente en el proceso electoral que se realiza cada tres y cinco años. La actividad política es un
a constante del que hacer en las instituciones estatales y de los funcionarios y empleados públicos.
23 Sep 2017
La trama del populismo
Colaboradores | Por: Mario Recinos

La trama del populismo

23 Sep 2017
¿Por qué el fracaso escolar en los jóvenes salvadoreños?
Colaboradores | Por: Paula Magaña

¿Por qué el fracaso escolar en los jóvenes salvadoreños?

17 Sep 2017
Monseñor Romero politizado
Colaboradores | Por: Diana García

Monseñor Romero politizado

16 Sep 2017
Ya estamos en campaña electoral
Colaboradores | Por: Federico Umaña

Ya estamos en campaña electoral