Colaboradores

13 Abr 2019
Colaboradores | Por: Fernando Borja

Más que un diplomado

San Salvador es un municipio en el que se desarrollan decenas y decenas de cursos académicos, talleres, y diplomados para jóvenes. El diplomado de Superciudadanos: Herramientas políticas para jóvenes, organizado por STATUM junto a Espacio Ciudadano, parecía uno más, pero estaba muy equivocado. A diferencia de otros cursos en el que te inscribes y entras, este diplomado era exclusivo para aquellos jóvenes que tuvieran liderazgo, el compromiso de crecer, de aportar conocimientos y de adquirir nuevas herramientas para aplicarlas en sus comunidades, organizaciones o instituciones. Fueron 170 aplicaciones y sólo se seleccionaron a 25 jóvenes.

Desde la primera sesión se sintió la intensidad de lo que se aprendería. El primer punto fue aprender a defender nuestras posturas ¿Pero de qué manera? A través de modelo ARE  de argumentación (Afirmación, Razonamiento y Evidencia). Esta estructura nos ayudó a fortalecer nuestra capacidad de opinar, y entendimos que expresar nuestras convicciones no era suficiente ante un pleno si no razonábamos y no dábamos evidencia. Comprendimos que nuestro entorno estaba compuesto por actores políticos que afirmaban creencias o pensamientos ante la población pero sin razonar. El diplomado estaba diseñado para formarnos sin esas carencias.

Una vez que teníamos clara la estructura de un argumento faltaba un elemento: aprender a identificar en qué momento alguien quería engañarnos con una misma estructura argumental que aparentaba ser válida pero era todo lo contrario. Por esta razón se nos introdujo al mundo de las falacias. Argumentos que parecen ser válidos pero con fallas en uno de los tres elementos del argumento. Aprendimos a identificar una falacia Ad Hominem, una Ad Ignorantiam, entre otras. ¿Qué tipos de diplomados nos enseñan algo tan importante? Muy pocos o probablemente era el único.

Sábado tras sábado se sentía más y más nuestro empoderamiento, nuestros deseos por aplicar lo aprendido y nuestro anhelo de seguir. Y precisamente en el tercer sábado aprendimos cómo ser buenos negociadores y las características que debemos fortalecer. A partir de esto surgió una pregunta común en cada uno: ¿Hay buenos negociadores en El Salvador? El silencio fue amplio. Precisamente entendimos que carecemos de buenos negociadores y en tanto, somos nosotros quienes debemos ser esos negociadores que nuestro país necesita.

Un punto muy importante fue aprender de los diferentes ponentes que se nos presentaron para empoderarnos sobre temas de alta importancia como los Derechos Políticos, la Ley de Acceso a la Información Pública, la Acción Comunitaria, los Movimientos Sociales, entre otros. Lo mejor de todo esto fue que no sólo escuchamos, sino que aprendimos cómo hacer un proceso de inconstitucionalidad y cómo realizar una solicitud de acceso a la información.

En cada jornada adquirimos nuevas herramientas y como todo proyecto tiene final, era hora de ver los resultados de las nuevas herramientas adquiridas mediante un debate colaborativo sobre temas de coyuntura. ¿El resultado? Un éxito rotundo. Fue un diplomado sobresaliente, diseñado por jóvenes para jóvenes y por personas que se sentaron a escuchar y creyeron en el proyecto, creyeron en la juventud, en un cambio generacional de calidad. ¿Debe haber más proyectos como éste? Desde luego. Pero por ahora nos toca a nosotros como primera generación, replicar a nuestra sociedad la riqueza del amplio conocimiento. Nos toca ser y demostrar porqué somos superciudadanos.

17 Feb 2019
El mercado laboral y la Cuarta Revolución Industrial
Colaboradores | Por: John Guzmán

El mercado laboral y la Cuarta Revolución Industrial

16 Feb 2019
Guía para pasar un feliz mes de febrero en la “friendzone”
Colaboradores | Por: Zarko Pinkas

Guía para pasar un feliz mes de febrero en la “friendzone”

9 Feb 2019
Fin de la cuenta regresiva electoral
Colaboradores | Por: Vladimir Velásquez

Fin de la cuenta regresiva electoral

3 Feb 2019
Escuela utópica o una misión
Colaboradores | Por: Gustavo Araniva

Escuela utópica o una misión