Colaboradores

23 Feb 2013
Colaboradores | Por: Cristabel Sánchez

Manifestar: ¿Derecho o deber?

Curioso es, que las fuerzas políticas más influyentes del país se unan en la búsqueda de objetivos comunes, teniendo en cuenta las diferentes disputas que han emergido en torno a temas de importancia nacional.

 

Un sólo interés pudo mover a dichas partes, lisiados de guerra del FMLN y miembros de la Fuerza Armada de El Salvador manifestaron el atraso del pago de las pensiones y ciertos beneficios prometidos por el actual gobierno. Es claro que dichos retrasos no se encuentran en primer lugar de la lista de preocupaciones del gobierno, ya que la única solución emitida fue “la negociación”. Pero, ¿cuándo comenzará dicha negociación? ¿Tendremos que esperar nuevamente dos horas varadas en el tráfico viendo a los manifestantes con pancartas exigiendo mejores condiciones de vida?

 

Además de las largas horas de espera que las protestas causaron a los salvadoreños, el bloqueo de los puntos estratégicos para el país causó serios problemas en los procesos comerciales del pueblo, los cuales atrasaron y generaron serias pérdidas monetarias. Son comprensibles las peticiones de los protagonistas; después de 21 años de la firma de los Acuerdos de Paz, es intolerable que un pequeño reconocimiento monetario, que además de agradecer el servicio que años atrás brindaron al país, representa el sustento e ingresos de muchas familias no llegue mes a mes a casa.

 

Si bien es cierto que retribuir a los lisiados, requeriría una fuerte salida de dinero, además de las exigencias que dichos grupos reclaman, es posible llegar a soluciones prácticas, siempre y cuando se tomen en cuenta las necesidades de los más desprotegidos. Sin embargo, hasta el momento dichos pagos no han sido tomados en cuenta por el presupuesto anual del país, hecho que contradice totalmente lo prometido por el gobierno.

 

Ahora bien, es importante destacar los diferentes esfuerzos por parte de la Presidencia por solventar tal desacuerdo, llevando hace un tiempo, reuniones en las que se discutían las peticiones del caso, pero las cabezas representantes del diálogo por parte de la ex guerrilla y miembros de la FAES, se retiraron sin compromiso ya que no compartían los mismos pensamientos en cuanto a la resolución.

 

Después que la mesa de diálogo fracasara, pocos intentos se han realizado por mejorar la condición de vida de las familias involucradas, prueba de ello es que la historia terminó en una nueva manifestación a pocos días de que se cumpliera un año desde que el Presidente pidiera perdón a las familias de víctimas de la Masacre del Mozote en la celebración de 20° aniversario de los Acuerdos de Paz.

 

Y aún así, se entiende que no haya suficiente dinero para dar un salario mensual a todos los que entregaron su trabajo y servicio, pero el apoyo que el gobierno debe dar a los involucrados es indispensable, no sólo en lo monetario sino en programas de educación, rehabilitación e inclusión social que capacite a los distintos miembros de dichas familias a levantar su economía, con el fin de aprender a satisfacer sus propias necesidades.

 

Es sólo cuestión de “negociación”, saber llevar las partes involucradas y dedicar el tiempo necesario, para cumplir una promesa que si bien es cierto, no afecta a todos los salvadoreños, perturba a una de las minorías del país, un sector que según el Presidente estaría en primer lugar en la agenda. 

19 Ago 2018
Una lección de optimismo
Colaboradores | Por: John Guzmán

Una lección de optimismo

18 Ago 2018
El Salvador sin machistas
Colaboradores | Por: Alejandra Portillo

El Salvador sin machistas

12 Ago 2018
La realidad de El Salvador
Colaboradores | Por: Gustavo Araniva

La realidad de El Salvador

12 Ago 2018
¿Y si mandamos la basura a la LUNA?
Colaboradores | Por: Rodrigo Mundo

¿Y si mandamos la basura a la LUNA?