Colaboradores

26 Oct 2013
Colaboradores | Por: Sara Hernández

Lección X: Diseño, producción local, comercio y consumo responsable

Hace más de un año decidí ver cada día, cada experiencia como una lección de vida y compartirlas en mi página personal de Facebook para hacer reflexionar sobre temas interesantes a mi red de amigos. Luego de varias perdí la cuenta y fue así como nació Lección X.

En las últimas semanas… meses me he visto involucrada en conversaciones que giran entorno a la producción local con identidad local, lo que ha despertado en mi diferentes cuestionamientos que he decidido compartir.

Como muchos sabemos una buena parte de la industria salvadoreña es textilera, maquilera y comercial; eslabones clave en la cadena de la industria de la moda, que en mi caso es el tema que me apasiona y promuevo.

Dentro de los centros comerciales, almacenes y boutiques encontramos una variedad de productos “a la moda” “trendy” “fashion”, adjetivos aprendidos gracias a la publicidad e internet. Muchos de éstos no son confeccionados localmente sino en otros países donde los costos de producción son más bajos, además sin olvidar mencionar que en su mayoría son copias de marcas internacionales o grandes diseñadores de moda.

Por otro lado, cada día se exporta ropa confeccionada por manos salvadoreña y elaborados con materia prima salvadoreña, todo esto producido a bajo costo y comercializado en el extranjero a precios al detalle, irónico ¿no?

Lastimosamente, ninguno de los productos comercializados o confeccionados localmente nos representan como salvadoreños, casi ninguno muestran la identidad de nuestro país, ¿pero cómo producir y comercializar productos con identidad local?, ESE  es el trabajo de los diseñadores.

Gracias a diferentes esfuerzos de instituciones educativas de aportar con una metodología creativa a los diseñadores del país y, aunque no queramos aceptarlo, gracias al internet, la creatividad está despertando en los salvadoreños junto al emprendedurismo y es aquí donde entro en conflicto, ¿porqué en conflicto? Por que si estamos dispuestos a emprender una iniciativa de producción local con identidad local, debemos tener claros varios puntos en donde debemos ser responsables.

La mayoría de veces el lado responsable de los productos tenía que ver con la responsabilidad social empresarial de las marcas. Iban desde donaciones a la educación hasta esfuerzos por contaminar menos el medio ambiente. Todas son válidas y necesarias en la actualidad PERO gracias a la naturaleza de la vida, estas comienzan a evolucionar junto a la población que se cuestiona: ¿de dónde viene este producto? ¿adónde va mi dinero? ¿qué tipo de calidad laboral tienen los trabajadores que confeccionan este producto? ¿es una copia o es diseño? ¿con qué proceso está hecho? En fin, los consumidores se vuelven cada vez más inteligentes y ya no se conforman con los atributos y beneficios del producto.

Como diseñadores y productores tenemos que ser responsables en todos los procesos, en nuestras manos está la sociedad del futuro, pues nuestras acciones educarán a quienes vienen detrás de nosotros creciendo.

Entonces, ¿qué tipo de proceso creativo le estamos enseñado a las nuevas generaciones?  Los procesos creativos son tan importantes como la producción y la calidad de un producto. Si nuestro proceso creativo es ir y buscar imágenes o productos de referencia, copiar literalmente lo que está sucediendo en otros países o inclusive localmente, con el objetivo de ofrecer un producto en voga, nuestro esfuerzo es completamente estéril. Si queremos crecer como país a nivel económico gracias a la creatividad y producción, debemos crear productos únicos y que además cuenten una historia a través de su concepto, construyendo la identidad de nuestro país al mismo tiempo. ¿Acaso queremos que nos identifiquen como una país que copia? No lo creo.

Conocer quiénes diseñan y producen un producto es un elemento cada vez más importante dentro de la promesa de compra de los productos. La tendencia de consumo de bienes se está volcando hacia el impacto que tiene en un país la compra de un producto que tiene un proceso de diseño y además que sea producido ya sea por mujeres (madres solteras, habitantes de zonas rurales, etc) o por un grupo de artesanos (habitantes de zonas rurales, expertos en una técnica artesanal, etc)

Como diseñadores y productores somos responsables del crecimiento económico de nuestro país, debemos entender que producir localmente brinda oportunidades a quienes más lo necesitan, mejora la calidad de vida de los involucrados y estamos creando un cambio positivo, en nuestro circulo de posibilidades, para construir un mejor país.

A este esfuerzo debemos sumarle la responsabilidad de los comerciantes y consumidores, si cada vez que compremos un producto tomamos conciencia del impacto que tiene en nuestro país, habremos cerrado el círculo de producción sostenible.

Debemos de entender que si apoyamos estas iniciativas, comercializando y comprando productos diseñados y hechos en El Salvador, no solamente estaremos apoyando nuestra economía sino ayudaremos a que los ojos de la industria de la moda global se pongan sobre la creatividad de nuestros diseñadores y productores, trayendo posibilidades de crecimiento de ventas, por ende crecimiento económico.

En conclusión, debemos de ser responsables en todas nuestras acciones: diseñemos productos únicos que cuenten quiénes somos como país, produzcamos localmente y  entendamos de una vez por todas que los cambios positivos que todos soñamos ver los creamos nosotros mismos como población, consumiendo lo nuestro y creyendo en el talento de los salvadoreños.

 

 

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